Cuánto aumenta el consumo de la lavadora en función de la temperatura

Cuánto aumenta el consumo de la lavadora en función de la temperatura

Como ya sabéis, las lavadoras pueden lavar con agua fría pero generalmente utilizan agua caliente para lograr una mayor efectividad durante el lavado, lo que significa que una de sus funciones será la de calentar el agua en función de nuestras necesidades pero, ¿cuál es el consumo de la lavadora en función de la temperatura? Vamos a intentar averiguar cuánto aumenta el consumo conforme vamos aumentando la temperatura de lavado.

La temperatura del agua en el lavado

Las lavadoras incorporan una resistencia gracias a la cual consiguen calentar el agua a la temperatura que seleccionamos manualmente o a la que esté configurada en función del programa que vayamos a utilizar.

Dicha resistencia es la que más energía consume con respecto al funcionamiento del equipo, lo que significa que, gestionando bien la temperatura de lavado, vamos a tener la posibilidad de reducir de forma muy considerable el consumo energético.

Para ello, lo mejor es realizar un análisis que permita conocer cuánto aumenta el consumo de la lavadora conforme vamos aumentando la temperatura.

Cuánto aumenta el consumo de la lavadora si subo la temperatura

Hay que tener en cuenta que, cuanto más elevada sea la temperatura que seleccionamos para la lavadora, más tardará en calentar el agua, además de que necesitará una mayor cantidad de energía para la resistencia.

Cabe destacar que los consumos que vamos a indicar a continuación son aproximados, es decir, dependerá mucho de la lavadora que utilicemos, el programa que hayamos seleccionado y por supuesto de su etiqueta o eficiencia energética, pero al menos os puede servir a modo de guía para poder haceros una idea más aproximada de lo que implica aumentar unos grados la temperatura.

Cabe destacar que en este caso hemos utilizado un programa que tiene una duración de aproximadamente 75 minutos, y hemos ido probando con distintas temperaturas, obteniendo los valores siguientes:

  • Lavado en frío: consumo de 138 Wh.
  • Lavado a 30 °C: consumo de 355 Wh.
  • Lavado a 40 °C: consumo de 572 Wh.
  • Lavado a 50 °C: consumo de 663 Wh.
  • Lavado a 60 °C: consumo de 729 Wh.
  • Lavado a 70 °C: consumo de 771 Wh.

Tal y como podemos observar, un lavado a 70 °C tendría el mismo consumo que poner cinco lavadoras y media con agua fría o algo más de dos lavadoras con agua a 30 °C.

También podemos observar que, conforme va aumentando la temperatura, la diferencia de consumo se reduce, hasta el punto que de lavar en frío a lavar a 30 °C tenemos una diferencia de 217 Wh, de lavar a 30 °C a lavar a 40 °C, se sigue manteniendo esta diferencia de 217 Wh, pero al pasar de 40 °C a 50 °C, la diferencia se reduce a tan solo 91 Wh adicionales, de lavar a 50 °C a hacerlo a 60 °C hay una diferencia de 66 Wh, y de 60 °C a 70 °C la diferencia es de 42 Wh.

Además de conseguir ahorrar una buena cantidad de energía en cada lavado, recuerda que utilizar una temperatura más baja no sólo redunda en el consumo de la lavadora, sino que además también te ayudará a mantener mejor la integridad de los tejidos y los colores, observando un deterioro inferior con el paso del tiempo, lo que te permite aprovechar durante más tiempo todas tus prendas.

La orientación de la vivienda y el consumo energético

La orientación de la vivienda y el consumo energético

Seguramente en más de una ocasión habréis escuchado aquello de que la orientación de la vivienda y el consumo energético están íntimamente relacionados, y lo cierto es que no sólo es innegable, sino que además es mucho más importante de lo que podemos pensar en un primer momento, de manera que vamos a analizar las posibilidades de ahorro, así como las ventajas que supone elegir la orientación a cada uno de los cuatro puntos cardinales.

¿Es cierto que la orientación de la vivienda influye en el consumo energético?

No hay duda alguna de que la orientación de la vivienda va a ser determinante a la hora de calcular el consumo energético en su interior, y es que, dependiendo de la zona en la que nos encontremos y de la orientación, se puede aprovechar mejor el frío o el calor.

De hecho, esta orientación es relevante hasta el punto en que nos puede ayudar a ahorrar hasta un 70% de energía, de manera que vale la pena que a partir de ahora lo tengáis en cuenta y realicéis un buen análisis tanto cuando vayáis a comprar o alquilar una vivienda, como muy especialmente si os estáis planteando construir o reformar una.

Consejos sobre la orientación de la vivienda y el consumo energético

Para poder realizar un cálculo adecuado acerca de la orientación de la vivienda, vamos a analizar las ventajas que tiene la orientación a cada uno de los cuatro puntos cardinales.

Ventajas de orientar al norte

La orientación norte no suele ser una de las más recomendadas, ya que es la única orientación en la que no se disfruta del sol.

No obstante, se puede utilizar en zonas muy cálidas, logrando de esta manera reducir la dependencia al aire acondicionado, pero si es un sitio donde los inviernos son fríos, puede llegar a ser un problema por necesitar utilizar demasiado la calefacción.

Ventajas de orientar al sur

Por su parte, orientar la vivienda hacia el sur, precisamente ofrece todo lo contrario, es decir, sol a lo largo de todo el día en cualquier estación del año.

De esta manera, es la orientación ideal para zonas muy frías, logrando de este modo disfrutar del sol durante muchas horas al día especialmente durante el invierno, mientras que en verano, al subir el sol, el impacto no es tan fuerte.

Ventajas de orientar al este

Esta orientación permite disfrutar del sol desde el amanecer hasta mediodía, una buena idea puesto que durante la mañana se va acumulando calor, que se disfruta a lo largo de la tarde y se va diluyendo durante la noche.

Se trata de una opción más interesante sobre todo para la mayor parte de viviendas que se encuentran en zonas cálidas.

Ventajas de orientar al oeste

En este caso, el sol se disfrutará desde mediodía hasta la noche, por lo que las noches serán más calentitas, mientras que las mañanas serán algo más frías.

Esta alternativa nos permite ahorrar en calefacción, pero en verano hará más calor, por lo que es indicado para la mayor parte de zonas frías.

Qué punto cardinal es más frío y cuál es más caliente

De forma resumida, estas serían las orientaciones en función de la temperatura que nos ofrecen:

  • Norte: enfriará mucho la casa.
  • Este: enfriará bastante la casa.
  • Oeste: calentará bastante la casa.
  • Sur: calentará mucho la casa.

Esto es básicamente todo lo que necesitas saber sobre la orientación de la vivienda y el consumo energético, pudiendo de esta forma desarrollar tu próximo proyecto con las máximas garantías.

Consejos para contratar la luz en segundas residencias

Consejos para contratar la luz en segundas residencias

Si os estáis planteando contratar la luz en segundas residencias, es muy importante que tengáis en cuenta una serie de recomendaciones como las que vamos a detallar a continuación, a través de las cuales vais a conseguir un ahorro bastante sustancial, ya que el objetivo va a ser el de configurar el consumo en base a las necesidades reales para esa vivienda.

Analiza el consumo eléctrico y necesidades de tu segunda residencia

Lo primero y más importante es tener en cuenta que estamos hablando de una segunda residencia, es decir, el lugar donde vamos a pasar las vacaciones, algunos fines de semana, días sueltos, etcétera, lo que significa que normalmente no vamos a tener la misma demanda energética que podríamos tener en casa.

En la mayor parte de casos, tenemos un calentador de gas para evitar que esté enchufado el eléctrico todos los días que no estamos, no nos vamos a poner a lavar la ropa, planchar, etcétera, sino que en definitiva, nuestros hábitos cambian y de hecho normalmente vamos a pasar más tiempo en la calle que dentro de esta casa.

Eso significa que por norma general no vamos a necesitar una potencia excesiva, sino que con algo más básico de lo que tenemos contratado en nuestra primera residencia, será más que suficiente salvo casos muy puntuales.

Echando un vistazo a facturas de meses pasados, podréis haceros una idea de las necesidades reales que tenéis en función de la estación del año, pero lo más importante es realizar una valoración teniendo en cuenta los aparatos y electrodomésticos que vais a utilizar, que generalmente serán el frigorífico, televisión, luz, etcétera.

Aprende a contratar la luz en segundas residencias

Es importante tener en cuenta que la factura de la luz está conformada por dos elementos principales que son:

  • Potencia contratada: es un componente fijo, es decir, será el mismo importe en todas las facturas.
  • Potencia consumida: es un componente variable, ya que dependiendo de lo que consumamos, variará el importe.

Selecciona la potencia más adecuada

La potencia contratada que vamos a necesitar será aquella que nos permita tener encendidos a la vez los electrodomésticos o aparatos que necesitemos.

Por ejemplo, si tenemos vitrocerámica y calentador eléctrico, habrá momentos en los que ambos estarán funcionando junto al frigorífico, e incluso junto a la televisión, alguna bombilla, etcétera.

El objetivo es averiguar cuántos de ellos pueden llegar a funcionar a la vez, y hacer la suma de las potencias que necesitan para su funcionamiento, de manera que esto será lo que permita calcular la potencia que realmente vamos a necesitar.

Es por ello que generalmente, en las segundas residencias, se recomienda sustituir la vitrocerámica por una cocina a gas, el calentador eléctrico por un calentador de gas y utilizar estufas de gas o de leña, logrando de esta forma que la potencia necesaria se reduzca de forma drástica.

Analiza bien tus hábitos de consumo y elige la tarificación más indicada

En cuanto al consumo, la factura de algún mes anterior os puede ayudar mucho a haceros una idea, no sólo de la cantidad que consumís de media al mes o durante los meses en los que gastáis más electricidad, sino también de las horas y momentos en las que realizáis los consumos.

De esta manera, es posible que a la hora de contratar la luz en segundas residencias interese una tarifa plana o incluso una tarifa con discriminación horaria, de manera que consigáis un ahorro sustancial cuando estéis consumiendo electricidad dentro de la vivienda.

Las comunidades energéticas, un modelo de eficiencia

Las comunidades energéticas, un modelo de eficiencia

La necesidad de encontrar nuevos sistemas más sostenibles y que reduzcan el impacto medioambiental, da lugar a la aparición de las comunidades energéticas, un modelo de eficiencia del que vamos a oír hablar mucho en los próximos años, de manera que vamos a empezar a comprender qué es exactamente y las ventajas que tienen este tipo de comunidades.

Qué son las comunidades energéticas

Desde un punto de vista general, una comunidad energética es aquel conjunto de viviendas o edificios que aprovechan de forma colectiva unas mismas instalaciones de energía, tanto para los hogares como para las oficinas, zonas comunes, jardines, zonas deportivas, comercios, etcétera.

Es importante entender que una comunidad energética no tiene por qué ser necesariamente una comunidad aislada energéticamente, es decir, no es necesario que se surta exclusivamente de forma autónoma, sino que precisamente, la creación de una comunidad energética busca reducir el impacto medioambiental y el consumo de la red pero sin por ello renunciar al máximo confort y seguridad, por lo que se mantendrá siempre conectada.

De esta manera, en todo momento dispondrá de electricidad para satisfacer todas sus necesidades, pero reduciendo la carga a la red que se produce sobre todo en momentos puntuales por ejemplo de una brusca bajada de temperaturas, y con la ventaja de reducir los gastos y dar un paso más hacia delante en el compromiso con el medioambiente.

Ventajas de este tipo de comunidades

Entre las principales ventajas de las comunidades energéticas podemos destacar:

  • Permite el acceso a las energías renovables a personas que viven en zonas donde es más complicada la instalación de este tipo de sistemas.
  • Ofrece beneficios interesantes en materia de inversión, producción y venta de energía.
  • Los ciudadanos aprenden un sistema de autogestión energética muy necesario de cara al futuro.
  • Podrán realizar un estudio efectivo acerca de sus necesidades energéticas, con la garantía de satisfacerlas por completo.
  • Disponen del apoyo de la red, la cual seguirá suministrando energía para garantizar el suministro cualquier día y a cualquier hora.
  • Es la mejor forma de reducir el importe de la factura eléctrica mensual, e incluso de obtener beneficios.
  • Se trata de la mejor decisión a la hora de reducir el impacto medioambiental, favoreciendo el desarrollo natural del entorno.

Es muy importante que tengamos en cuenta que este tipo de comunidades energéticas se puede estructurar desde diferentes ámbitos, es decir, en base a las necesidades de cada comunidad que puede ser un bloque de viviendas, varios bloques o viviendas pareadas o aisladas, e incluso alcanzar mayores dimensiones como barrios o pueblos completos, se realizará un estudio específico que permita el abastecimiento en todo momento.

Las comunidades energéticas son una alternativa que efectivamente requiere una inversión y un adecuado estudio para garantizar la producción, pero sin duda se trata de una alternativa que cada vez tiene más adeptos, ofreciendo un modo más ecológico y sostenible de consumo energético, con lo cual es una inversión a medio y largo plazo que garantiza grandes ventajas a toda la comunidad, por lo que es interesante que se estudien las diferentes posibilidades que ofrece y se analice su incorporación en los años venideros.

Consejos de eficiencia energética en la cocina

Consejos de eficiencia energética en la cocina

La cocina es una de las estancias del hogar en las que vamos a consumir una mayor cantidad de energía a lo largo de los años, de manera que hemos preparado una colección de consejos de eficiencia energética en la cocina que nos va a ser de utilidad para poder reducir el consumo, sin por ello renunciar a la máxima comodidad a la hora de trabajar en ella.

Recomendaciones para el frigorífico

El frigorífico es uno de los electrodomésticos que más va a consumir en la cocina, pero evidentemente también es uno de los imprescindibles.

Lo ideal es que su interior se encuentre entre 3 °C y 5 °C en el caso de la nevera, mientras que el congelador deberá estar entre -15 °C y -18 °C.

Aunque los frigoríficos actuales tienen muy buen aislamiento, debemos tener en cuenta que la temperatura exterior va a influir de forma significativa en la interior, lo que se traduce en que durante el verano es normal que tengamos que bajar algo más la temperatura, mientras que en invierno la tendremos que subir.

De cualquier manera, el de los consejos más interesantes que os ayudarán a reducir el consumo del frigorífico contemplamos:

  • Evita que haya otros electrodomésticos que generen calor en su entorno.
  • Intenta colocar el frigorífico en un lugar fresco.
  • Asegúrate de que el sol no incide directamente en el frigorífico.
  • Mantén una distancia mínima entre el frigorífico y la pared, permitiendo de esta forma que ventile bien y se disipe el calor que vaya generando.
  • No introduzcas cosas calientes en su interior, ya que esto obligará a trabajar más al motor para alcanzar la temperatura adecuada.
  • Procura no abrir el frigorífico de forma innecesaria.
  • Antes de abrir el frigo intenta tener claro qué es lo que vas a coger, con lo que reducirás el tiempo que permanecerá abierto y así el motor trabajará menos.

Utiliza correctamente la vitrocerámica

Entre los consejos para reducir el consumo en la vitrocerámica, destacamos:

  • Elige el tamaño de fogón más adecuado en función de tus necesidades.
  • Tapa las ollas para aprovechar mejor el calor y cocinar más rápido.
  • Apagar el fogón unos minutos antes de terminar, lo que te permitirá aprovechar el calor residual.

Ahorra en el consumo del horno

También hay algunos trucos interesantes para minimizar el impacto energético del horno:

  • Evita utilizar el horno para cosas livianas como por ejemplo descongelar un trozo de pan.
  • Aprovecha cada vez que enciendas el horno para cocinar varias cosas, a la vez o una detrás de otra.
  • Apaga el horno unos minutos antes de finalizar para aprovechar el calor residual.
  • Evita abrir la puerta del horno cuando se esté cocinando.

El calentador de agua

El calentador de agua es una pieza clave, ya que si es eléctrico, será uno de los responsables de buena parte del consumo energético en tu hogar, de manera que te recomendamos que tengas en cuenta:

  • Intenta mantener la potencia en la zona Eco.
  • Procura no malgastar el agua caliente.
  • Durante los meses de calor, reduce la potencia y en caso de tener varias resistencias, utiliza las mínimas necesarias.

Trucos para el lavavajillas

En el caso de lavavajillas, también tenemos algunas recomendaciones:

  • Asegúrate de que está completamente lleno antes de ponerlo en marcha.
  • Utiliza un programa adecuado, dando prioridad al programa Eco.

Otros pequeños electrodomésticos y la eficiencia energética en la cocina

En la cocina es habitual que tengamos diversos pequeños electrodomésticos, y en este sentido, lo mejor es optar por aquellos que ofrezcan un menor consumo y que estén identificados con la etiqueta energética A+++ o A en el caso del nuevo etiquetado energético.

Recuerda que también es recomendable mantener desenchufados aquellos electrodomésticos que no estamos utilizando, ya que así evitamos el consumo residual o fantasma producido por el stand by mejorando la eficiencia energética en la cocina.

Trucos para ahorrar energía al climatizar el hogar y la oficina

Trucos para ahorrar energía al climatizar el hogar y la oficina

Con estos trucos para ahorrar energía al climatizar el hogar y la oficina, vamos a obtener un doble beneficio, ya que por una parte reduciremos nuestro impacto medioambiental al consumir menos energía, mientras que por otra, vamos a reducir también el importe de la factura eléctrica mensual al minimizar el gasto energético sin por ello renunciar al máximo confort.

Compra aparatos con buena eficiencia energética

En primer lugar, es importante que nos planteemos una pequeña inversión adicional a la hora de comprar nuevos aparatos y electrodomésticos tanto para el hogar como para la oficina, y es que a día de hoy es verdaderamente fácil poder conocer la eficiencia energética a través de su etiquetado.

Es cierto que los electrodomésticos más eficientes tienen un precio más elevado en el mercado, pero la realidad es que la inversión vale la pena, ya que a lo largo de su vida útil, el dinero extra invertido se recupera sin ningún problema.

Lo ideal es optar por la etiqueta A+++ o la etiqueta A en el nuevo etiquetado energético.

Comprueba el aislamiento de tu hogar para ahorrar energía al climatizar

El aislamiento de la edificación también va a ser determinante en relación con el consumo energético del sistema de climatización que tengamos instalado, independientemente de si se trata de aire acondicionado o calefacción.

De hecho, invertir en aislamiento es uno de los gastos más inteligentes que podemos hacer en nuestro hogar u oficina, ya que se amortiza muy rápidamente al reducir de forma drástica el gasto energético.

En el aislamiento es muy importante tener en cuenta las paredes, el techo y el suelo, pero también las ventanas y las puertas, y recuerda que el aislamiento irá determinado por los puntos más débiles y que estén menos aislados, por lo que debes tener en cuenta todos ellos.

Regula la temperatura de forma adecuada

Hay que intentar regular la temperatura de la forma más eficiente posible, evitando bajar en exceso durante el verano y subir más de lo necesario en invierno.

Para poder realizar un cálculo rápido, se recomienda que la temperatura interior de cualquier estancia no debe exceder ni por encima ni por debajo los 12 °C con respecto a la temperatura exterior.

De cualquier manera, durante los meses de calor, lo habitual es que la temperatura interior esté entre 25 °C y 27 °C, mientras que en la temporada de frío, se deberá mantener una temperatura de entre 18 °C y 20 °C.

Sistemas de apoyo para reducir la dependencia a la calefacción y aire acondicionado

Existen diferentes sistemas que nos pueden ayudar a reducir la dependencia en materia de aire acondicionado y calefacción.

Ventilar las estancias en las horas más adecuadas puede ser una de ellas, de manera que por la noche podemos abrir las ventanas durante el verano para que entre fresco, mientras que en invierno, abrirlas a mediodía puede ser el momento más interesante.

De todas maneras, hay alternativas como por ejemplo los ventiladores de techo que nos son de utilidad tanto para el verano como para el invierno, siempre y cuando sean reversibles, de manera que en verano haremos que sople el aire hacia abajo, y en invierno lo absorberá para repartir mejor el calor por toda la estancia.

No olvides realizar el mantenimiento de los aparatos

Finalmente, te recordamos que es importante realizar el mantenimiento regular de los aparatos eléctricos, garantizando así un óptimo funcionamiento y, por lo tanto, un menor consumo energético.

Si tenemos en cuenta todos estos trucos para ahorrar energía al climatizar el hogar y la oficina, la factura mensual va a verse reducida de forma sustancial, lo cual beneficia a nuestro bolsillo y a la vez también nos permite reducir el impacto medioambiental.

Qué es el consumo invisible y cómo evitarlo

Qué es el consumo invisible y cómo evitarlo

Vamos a hablar acerca del consumo invisible, un tipo de consumo que cada vez está más presente en nuestros hogares y oficinas debido al aumento del número de aparatos eléctricos que utilizamos en la actualidad, de manera que vamos a aprender a identificarlo así como descubriremos algunos trucos muy interesantes con los que podemos reducirlo al mínimo.

Qué es el consumo invisible

Consumo invisible”, también conocido como “Consumo fantasma” es el término utilizado para identificar esa pequeña cantidad de energía eléctrica que se pierde de forma innecesaria.

Cuando apagamos un aparato, electrodoméstico, etcétera, damos por hecho que ha dejado de consumir electricidad, pero la realidad es que sigue quedando un consumo residual, el cual aumenta el gasto energético prácticamente sin que nos demos cuenta.

De igual manera, hay hábitos que pueden dar lugar al aumento de este consumo invisible, que básicamente será todo aquel consumo que se está realizando de forma innecesaria, y a menudo inconsciente.

Si identificamos bien todos los focos de consumo fantasma o invisible de nuestro hogar, vamos a tener muchas posibilidades de acabar con él, lo que supone un ahorro muy sustancial a largo plazo, tanto a nivel económico para nuestro bolsillo como a nivel medioambiental.

Consejos para evitar el consumo innecesario de los aparatos

Cada casa es un mundo, pero en la mayoría de ellas existen focos comunes de consumo invisible, de manera que os recomendamos que tengáis en cuenta los siguientes consejos:

  • Elige aparatos de bajo consumo: los aparatos de bajo consumo, como pueden ser los leds en iluminación nos van a ayudar a reducir el gasto energético. Por ejemplo, vas a poder lavar exactamente el mismo volumen de ropa, pero para ello necesitarás menos energía, por lo que ese diferencial será un consumo invisible que podrás ahorrar.
  • Mantén limpios tus aparatos: muchas veces no somos conscientes de lo importante que es realizar un mantenimiento adecuado a todos y cada uno de los aparatos que hay en casa. Con el paso de los meses e incluso de los años, poco a poco se va acumulando suciedad que puede ir filtrándose al interior, e incluso, el polvo es fácil que entre dentro sin demasiado esfuerzo, obstruyendo ventiladores, aumentando el calentamiento y por supuesto también fomentando un aumento considerable del consumo energético. Un aparato limpio siempre va a funcionar mejor, va a durar más y a consumir menos que otro que hayamos dejado descuidado.
  • Evita el stand by: dejar las cosas enchufadas aunque desconectadas, es uno de los ejemplos de consumo invisible más destacados. Aunque un aparato esté apagado, al estar enchufado a la red eléctrica va a seguir consumiendo una cantidad residual. Por poco que sea, si sumamos las cantidades consumidas por todos los aparatos que hay enchufados en casa (y que cada vez son más), al final no es un consumo tan depreciable como pueda parecer en un primer momento.
  • Los cargadores de móvil: reforzando el punto anterior, hablamos ahora de los cargadores de móvil, y es que los teléfonos inteligentes actuales requieren estar cargándolos prácticamente todos los días, de manera que al final dejamos el cargador enchufado para que sea más rápido y fácil. Esto es un error, ya que el cargador del móvil va a seguir gastando energía aunque no tenga nada conectado al otro extremo, pudiendo incluso gastar cerca de 0,5 W/h. Si a esto le sumamos que cada uno tiene su propio cargador, es fácil estar gastando 2 W/h de forma innecesaria solo con este elemento dentro del hogar.
  • Problemas de aislamiento: una vivienda mal aislada va a requerir de un mayor uso de aire acondicionado y calefacción, es decir, para conseguir una temperatura ambiente adecuada, vamos a necesitar gastar más energía de la que sería realmente necesaria si tuviésemos un buen aislamiento. Recuerda que aislar adecuadamente una vivienda requiere una inversión, pero esta se amortiza fácilmente con el paso de los años al reducir de forma drástica el consumo energético.
  • Utiliza regletas con interruptor: si utilizas regletas, mejor con interruptor que te permita interrumpir el paso de la electricidad, de manera que con un solo botón impedirás que todos los aparatos conectados consuman energía residual.
Qué es la eficiencia energética y trucos para alcanzarla

Qué es la eficiencia energética y trucos para alcanzarla

Vamos a hablar acerca de la eficiencia energética, un concepto que cada vez adquiere una mayor relevancia para la mejora del medioambiente, siendo esencial para poder disfrutar de una mejor gestión de la energía, de manera que también vamos a daros algunos trucos interesantes que os permitirán conseguir reducir el consumo energético sin por ello renunciar a la calidad de vida.

Qué es la eficiencia energética

Desde una perspectiva general, la eficiencia energética es básicamente el ahorro energético, es decir, el establecimiento de una serie de hábitos y sistemas a través de los cuales consigamos disfrutar de una mayor eficiencia en el consumo energético.

Este concepto se aplica tanto al hogar como al ámbito industrial, oficinas, comercios, etcétera, y tiene como principal objetivo el de reducir el impacto energético sin que esto suponga una merma para nuestra calidad de vida.

Hay que partir de la base de que la eficiencia energética se refiere a cualquier tipo de energía, incluyendo tanto la eléctrica como el gas.

Consejos para reducir el consumo energético

Decíamos que el objetivo principal de la eficiencia energética es reducir nuestro consumo en gas y electricidad, evitando que esto altere de forma negativa a nuestra calidad de vida.

Para ello existen algunos trucos con los que vamos a lograr una reducción bastante sustancial que apenas van a requerir esfuerzo por nuestra parte, pero a cambio nos van a ofrecer dos ventajas que son un ahorro económico importante para nuestro bolsillo, a la vez que reduciremos nuestro impacto medioambiental desde el primer minuto.

Estos son los consejos que debéis tener en cuenta en el día a día:

  • Intenta aprovechar la luz natural siempre que puedas.
  • Utiliza iluminación LED de bajo consumo.
  • Ajusta mejor las temperaturas del aire acondicionado y la calefacción.
  • Desconecta todos los aparatos que no estés utilizando, evitando así el consumo de energía residual, que puede llegar a alcanzar incluso un 7% del total de energía consumida.
  • Adquiere electrodomésticos de bajo consumo.
  • Pon la lavadora sólo cuando esté completamente llena.
  • Seca la ropa al aire libre en lugar de utilizar la secadora.
  • Instala sistemas ecológicos de producción energética como pueden ser tubos de alto vacío para calefacción, ACS y climatización de piscinas.
  • Utiliza la bicicleta para recorridos cortos y siempre que te sea posible.
  • Activa el modo de ahorro de energía en los ordenadores y dispositivos que utilices.
  • Utiliza colores claros en la decoración, ya que esto te ayudará a potenciar la iluminación natural.
  • Evita permanecer demasiado tiempo en la ducha.
  • Utiliza el agua caliente tan sólo cuando sea necesario.

También vale la pena valorar los siguientes:

  • Mejorar el aislamiento del hogar supone una inversión que se amortiza rápidamente, gracias a la reducción en el consumo de energía.
  • Es interesante empezar a valorar la utilización de medios de transporte híbridos y eléctricos, destacando bicicletas, patinetes eléctricos, motos eléctricas y vehículos eléctricos o híbridos.

Al realizar estos pequeños cambios en nuestro día a día, vamos a conseguir alcanzar la eficiencia energética, lo cual supondrá una reducción muy sustancial de nuestro consumo energético, sin por ello tener que renunciar en absoluto a nuestra calidad de vida y a todas las comodidades que necesitamos.

Consejos para reducir el consumo de energía en casa

9 consejos para reducir el consumo de energía en casa

Hemos preparado un resumen con los 10 consejos imprescindibles para reducir el consumo de energía en casa, a través de los cuales intentaremos evitar los malos hábitos, así como cambiar pequeñas acciones en nuestro día a día que van a suponer un importante ahorro al cabo del mes.

La luz natural, tu mejor aliado para reducir el consumo de energía en casa

Uno de los mejores consejos que os podemos dar para reducir el consumo de energía en casa es precisamente que aprovechéis la luz natural.

Sube bien las persianas y estudia el ciclo del sol a lo largo del día, de manera que puedas sacar el máximo partido a la luz de la forma más natural posible.

Utiliza iluminación de bajo consumo

Aunque las bombillas consumen poco, lo cierto es que una buena parte de nuestra factura se va en iluminación, de manera que una inversión en alumbrado de bajo consumo, puede ser una decisión inteligente para bajar el total de la factura cada mes.

Apaga la luz cuando no estés en la habitación

Nos hemos acostumbrado con mucha facilidad a encender la luz, pero no tanto a pagarla.

Cada vez que salgas de una habitación o no la vayas a utilizar, apaga la luz, televisión o lo que tengas conectado, con lo que evitarás que siga consumiendo cuando no le estás dando uso.

Los electrodomésticos enchufados también consumen

Recuerda que, aunque su consumo es residual, los electrodomésticos que permanecen enchufados están absorbiendo una pequeña cantidad de electricidad.

Si los sumamos todos, al cabo del mes son varios euros, por lo que el consejo es que desenchufes todo lo que no estés utilizando o, si el enchufe está en una zona poco accesible, te puede resultar interesante comprar enchufes con mando a distancia, de manera que los puedes conectar y desconectar con un mando, garantizando así que no llega electricidad al aparato, lo cual también alargará su vida útil y evitarás averías.

Aquí entra todo tipo de aparatos que van desde la televisión hasta el ordenador, el cargador del móvil, etcétera.

Utiliza el aire acondicionado y la calefacción con cabeza

Si quieres bajar el consumo y a la vez disfrutar de un entorno saludable, es importante que aprendas a regular bien tanto la calefacción como el aire acondicionado.

Para que te hagas una idea, durante el invierno la temperatura ideal se encuentra alrededor de los 20 °C, mientras que en verano podemos estar cómodamente con 25 °C.

Saca partido a la discriminación horaria

Si tienes un contrato con discriminación horaria, aprende a aprovecharlo bien, de manera que utilices aquellos artículos que consumen más durante las horas en las que el precio de la electricidad es más barato.

Por ejemplo, puedes poner la lavadora o el lavavajillas por la noche.

Reduce el consumo del frigorífico

El frigorífico es uno de los electrodomésticos que más electricidad gasta en casa, de manera que intenta reducir su trabajo, para lo cual decide lo que vas a sacar antes de abrir la puerta, y evita que esté demasiado tiempo abierta.

También es recomendable evitar meter cosas calientes en el frigorífico, como por ejemplo esa cazuela que acabas de preparar, una sopa recién hecha, etcétera, ya que el frigorífico tendrá que trabajar mucho más para conseguir desalojar todo ese calor que le estás aportando.

Invierte en electrodomésticos de bajo consumo

Invertir en electrodomésticos de bajo consumo es una forma fantástica de reducir el consumo eléctrico.

Para ello no tienes más que fijarte en la calificación energética, de manera que lo ideal es optar por electrodomésticos calificados con la etiqueta A+++, y como mínimo nos deberemos plantear la etiqueta A.

Aprovecha mejor la energía al cocinar

Cuando estés cocinando, utiliza las tapas para aprovechar mejor el calor.

Puedes apagar tu encimera u horno antes de que termines de cocinar, de manera que con el calor residual se finalizará el proceso reduciendo de forma sustancial el consumo.

Lo mismo puedes hacer con la plancha, y para ello intenta planchar todo a la misma vez, y recuerda que la plancha sigue caliente una vez que la desenchufes, por lo que desconéctala antes de planchar las últimas prendas, con lo que ahorrarás bastante electricidad.

Qué son las viviendas bioclimáticas, objetivos y características

Qué son las viviendas bioclimáticas, objetivos y características

Las viviendas bioclimáticas se convierten cada vez más en una realidad, ofreciendo una perspectiva diferente y mucho más ecológica con el objetivo de vincular de un modo más efectivo todas las comodidades y necesidades con un mayor sostenimiento medioambiental. Vamos a aprender exactamente de qué se trata, cuáles son sus objetivos y las características de las viviendas bioclimáticas.

Qué son las viviendas bioclimáticas

Antes de empezar a conocer los objetivos y características, es importante entender qué son exactamente las viviendas bioclimáticas.

Básicamente estamos hablando de unas viviendas que han sido estudiadas desde la perspectiva arquitectónica con el objetivo de satisfacer todas las necesidades de sus habitantes en materia de temperatura y humedad, sacando partido a los recursos naturales para evitar el consumo de otras energías.

Entre las principales ventajas u objetivos de este tipo de casas bioclimáticas, podemos destacar:

  • Aprovechamiento de los recursos del entorno.
  • Una mayor armonía con el medioambiente, reduciendo las emisiones nocivas.
  • Ayuda a respetar y fomentar tanto la flora como la fauna del entorno, logrando de este modo un mejor desarrollo.
  • Se reduce al máximo el impacto medioambiental en todos sus ámbitos.

Características de un hogar bioclimático

Para que un proyecto de hogar bioclimático se convierta en realidad, se deberá cumplir con los siguientes preceptos:

  • Proyecto: se realizará un proyecto que garantice los principios básicos de la arquitectura bioclimática.
  • Ventilación: se optará por la ventilación natural, fomentando la ventilación cruzada para reducir la temperatura interior.
  • Insolación: se instalarán vidrios que protejan del sol en verano y prevengan las pérdidas energéticas en invierno.
  • Protección solar: instalación de voladizos que impidan que el sol dé en las ventanas en verano, y que no lo tape en invierno.
  • Iluminación: primará la iluminación natural, lo cual generalmente dará lugar a una generalización de las zonas comunes, asegurándonos siempre que todas las estancias estén perfectamente iluminadas.
  • Luz artificial: al menos el 80% del consumo deberá ser de origen fotovoltaico.
  • Aislamiento: es muy importante que este proyecto se calcule para superar, en al menos un 20%, el valor U de transmitancia térmica que figure en el CTE.
  • Agua: se deberán establecer todos aquellos dispositivos que permitan el ahorro del agua como son inodoros con descarga ponderada, sistemas de aprovechamiento de las aguas pluviales, grifos electrónicos, sistemas de aireación en grifos y sistemas para la reutilización de las aguas grises.
  • Desagües: deberá haber dos desagües, uno para el agua de lluvia y otro para las aguas residuales.
  • ACS: se instalarán placas solares térmicas que permitan calentar el agua de forma ecológica.
  • Residuos: existirán espacios que faciliten la separación de residuos para su posterior reciclaje.
  • Materiales: se optará por materiales de bajo impacto medioambiental, decantándonos fundamentalmente por aquellos que sean naturales, duraderos y con el mínimo mantenimiento.
  • Electrodomésticos: serán de bajo consumo energético.
  • Vegetación: en el caso de incorporar vegetación, deberá ser autóctona.
  • Domótica: se deberán incorporar todas aquellas tecnologías que ayuden a conseguir que la vivienda sea más eficiente energéticamente hablando.

Teniendo en cuenta todos estos parámetros, vamos a entender mejor las ventajas que vamos a disfrutar en las viviendas bioclimáticas, evitando tener que renunciar a cualquier tipo de comodidad, y con una ventaja clara que es la reducción del impacto medioambiental por el descenso en el consumo de energía.