Trucos para ahorrar energía al climatizar el hogar y la oficina

Trucos para ahorrar energía al climatizar el hogar y la oficina

Con estos trucos para ahorrar energía al climatizar el hogar y la oficina, vamos a obtener un doble beneficio, ya que por una parte reduciremos nuestro impacto medioambiental al consumir menos energía, mientras que por otra, vamos a reducir también el importe de la factura eléctrica mensual al minimizar el gasto energético sin por ello renunciar al máximo confort.

Compra aparatos con buena eficiencia energética

En primer lugar, es importante que nos planteemos una pequeña inversión adicional a la hora de comprar nuevos aparatos y electrodomésticos tanto para el hogar como para la oficina, y es que a día de hoy es verdaderamente fácil poder conocer la eficiencia energética a través de su etiquetado.

Es cierto que los electrodomésticos más eficientes tienen un precio más elevado en el mercado, pero la realidad es que la inversión vale la pena, ya que a lo largo de su vida útil, el dinero extra invertido se recupera sin ningún problema.

Lo ideal es optar por la etiqueta A+++ o la etiqueta A en el nuevo etiquetado energético.

Comprueba el aislamiento de tu hogar para ahorrar energía al climatizar

El aislamiento de la edificación también va a ser determinante en relación con el consumo energético del sistema de climatización que tengamos instalado, independientemente de si se trata de aire acondicionado o calefacción.

De hecho, invertir en aislamiento es uno de los gastos más inteligentes que podemos hacer en nuestro hogar u oficina, ya que se amortiza muy rápidamente al reducir de forma drástica el gasto energético.

En el aislamiento es muy importante tener en cuenta las paredes, el techo y el suelo, pero también las ventanas y las puertas, y recuerda que el aislamiento irá determinado por los puntos más débiles y que estén menos aislados, por lo que debes tener en cuenta todos ellos.

Regula la temperatura de forma adecuada

Hay que intentar regular la temperatura de la forma más eficiente posible, evitando bajar en exceso durante el verano y subir más de lo necesario en invierno.

Para poder realizar un cálculo rápido, se recomienda que la temperatura interior de cualquier estancia no debe exceder ni por encima ni por debajo los 12 °C con respecto a la temperatura exterior.

De cualquier manera, durante los meses de calor, lo habitual es que la temperatura interior esté entre 25 °C y 27 °C, mientras que en la temporada de frío, se deberá mantener una temperatura de entre 18 °C y 20 °C.

Sistemas de apoyo para reducir la dependencia a la calefacción y aire acondicionado

Existen diferentes sistemas que nos pueden ayudar a reducir la dependencia en materia de aire acondicionado y calefacción.

Ventilar las estancias en las horas más adecuadas puede ser una de ellas, de manera que por la noche podemos abrir las ventanas durante el verano para que entre fresco, mientras que en invierno, abrirlas a mediodía puede ser el momento más interesante.

De todas maneras, hay alternativas como por ejemplo los ventiladores de techo que nos son de utilidad tanto para el verano como para el invierno, siempre y cuando sean reversibles, de manera que en verano haremos que sople el aire hacia abajo, y en invierno lo absorberá para repartir mejor el calor por toda la estancia.

No olvides realizar el mantenimiento de los aparatos

Finalmente, te recordamos que es importante realizar el mantenimiento regular de los aparatos eléctricos, garantizando así un óptimo funcionamiento y, por lo tanto, un menor consumo energético.

Si tenemos en cuenta todos estos trucos para ahorrar energía al climatizar el hogar y la oficina, la factura mensual va a verse reducida de forma sustancial, lo cual beneficia a nuestro bolsillo y a la vez también nos permite reducir el impacto medioambiental.

Qué es el consumo invisible y cómo evitarlo

Qué es el consumo invisible y cómo evitarlo

Vamos a hablar acerca del consumo invisible, un tipo de consumo que cada vez está más presente en nuestros hogares y oficinas debido al aumento del número de aparatos eléctricos que utilizamos en la actualidad, de manera que vamos a aprender a identificarlo así como descubriremos algunos trucos muy interesantes con los que podemos reducirlo al mínimo.

Qué es el consumo invisible

Consumo invisible”, también conocido como “Consumo fantasma” es el término utilizado para identificar esa pequeña cantidad de energía eléctrica que se pierde de forma innecesaria.

Cuando apagamos un aparato, electrodoméstico, etcétera, damos por hecho que ha dejado de consumir electricidad, pero la realidad es que sigue quedando un consumo residual, el cual aumenta el gasto energético prácticamente sin que nos demos cuenta.

De igual manera, hay hábitos que pueden dar lugar al aumento de este consumo invisible, que básicamente será todo aquel consumo que se está realizando de forma innecesaria, y a menudo inconsciente.

Si identificamos bien todos los focos de consumo fantasma o invisible de nuestro hogar, vamos a tener muchas posibilidades de acabar con él, lo que supone un ahorro muy sustancial a largo plazo, tanto a nivel económico para nuestro bolsillo como a nivel medioambiental.

Consejos para evitar el consumo innecesario de los aparatos

Cada casa es un mundo, pero en la mayoría de ellas existen focos comunes de consumo invisible, de manera que os recomendamos que tengáis en cuenta los siguientes consejos:

  • Elige aparatos de bajo consumo: los aparatos de bajo consumo, como pueden ser los leds en iluminación nos van a ayudar a reducir el gasto energético. Por ejemplo, vas a poder lavar exactamente el mismo volumen de ropa, pero para ello necesitarás menos energía, por lo que ese diferencial será un consumo invisible que podrás ahorrar.
  • Mantén limpios tus aparatos: muchas veces no somos conscientes de lo importante que es realizar un mantenimiento adecuado a todos y cada uno de los aparatos que hay en casa. Con el paso de los meses e incluso de los años, poco a poco se va acumulando suciedad que puede ir filtrándose al interior, e incluso, el polvo es fácil que entre dentro sin demasiado esfuerzo, obstruyendo ventiladores, aumentando el calentamiento y por supuesto también fomentando un aumento considerable del consumo energético. Un aparato limpio siempre va a funcionar mejor, va a durar más y a consumir menos que otro que hayamos dejado descuidado.
  • Evita el stand by: dejar las cosas enchufadas aunque desconectadas, es uno de los ejemplos de consumo invisible más destacados. Aunque un aparato esté apagado, al estar enchufado a la red eléctrica va a seguir consumiendo una cantidad residual. Por poco que sea, si sumamos las cantidades consumidas por todos los aparatos que hay enchufados en casa (y que cada vez son más), al final no es un consumo tan depreciable como pueda parecer en un primer momento.
  • Los cargadores de móvil: reforzando el punto anterior, hablamos ahora de los cargadores de móvil, y es que los teléfonos inteligentes actuales requieren estar cargándolos prácticamente todos los días, de manera que al final dejamos el cargador enchufado para que sea más rápido y fácil. Esto es un error, ya que el cargador del móvil va a seguir gastando energía aunque no tenga nada conectado al otro extremo, pudiendo incluso gastar cerca de 0,5 W/h. Si a esto le sumamos que cada uno tiene su propio cargador, es fácil estar gastando 2 W/h de forma innecesaria solo con este elemento dentro del hogar.
  • Problemas de aislamiento: una vivienda mal aislada va a requerir de un mayor uso de aire acondicionado y calefacción, es decir, para conseguir una temperatura ambiente adecuada, vamos a necesitar gastar más energía de la que sería realmente necesaria si tuviésemos un buen aislamiento. Recuerda que aislar adecuadamente una vivienda requiere una inversión, pero esta se amortiza fácilmente con el paso de los años al reducir de forma drástica el consumo energético.
  • Utiliza regletas con interruptor: si utilizas regletas, mejor con interruptor que te permita interrumpir el paso de la electricidad, de manera que con un solo botón impedirás que todos los aparatos conectados consuman energía residual.
Qué es la eficiencia energética y trucos para alcanzarla

Qué es la eficiencia energética y trucos para alcanzarla

Vamos a hablar acerca de la eficiencia energética, un concepto que cada vez adquiere una mayor relevancia para la mejora del medioambiente, siendo esencial para poder disfrutar de una mejor gestión de la energía, de manera que también vamos a daros algunos trucos interesantes que os permitirán conseguir reducir el consumo energético sin por ello renunciar a la calidad de vida.

Qué es la eficiencia energética

Desde una perspectiva general, la eficiencia energética es básicamente el ahorro energético, es decir, el establecimiento de una serie de hábitos y sistemas a través de los cuales consigamos disfrutar de una mayor eficiencia en el consumo energético.

Este concepto se aplica tanto al hogar como al ámbito industrial, oficinas, comercios, etcétera, y tiene como principal objetivo el de reducir el impacto energético sin que esto suponga una merma para nuestra calidad de vida.

Hay que partir de la base de que la eficiencia energética se refiere a cualquier tipo de energía, incluyendo tanto la eléctrica como el gas.

Consejos para reducir el consumo energético

Decíamos que el objetivo principal de la eficiencia energética es reducir nuestro consumo en gas y electricidad, evitando que esto altere de forma negativa a nuestra calidad de vida.

Para ello existen algunos trucos con los que vamos a lograr una reducción bastante sustancial que apenas van a requerir esfuerzo por nuestra parte, pero a cambio nos van a ofrecer dos ventajas que son un ahorro económico importante para nuestro bolsillo, a la vez que reduciremos nuestro impacto medioambiental desde el primer minuto.

Estos son los consejos que debéis tener en cuenta en el día a día:

  • Intenta aprovechar la luz natural siempre que puedas.
  • Utiliza iluminación LED de bajo consumo.
  • Ajusta mejor las temperaturas del aire acondicionado y la calefacción.
  • Desconecta todos los aparatos que no estés utilizando, evitando así el consumo de energía residual, que puede llegar a alcanzar incluso un 7% del total de energía consumida.
  • Adquiere electrodomésticos de bajo consumo.
  • Pon la lavadora sólo cuando esté completamente llena.
  • Seca la ropa al aire libre en lugar de utilizar la secadora.
  • Instala sistemas ecológicos de producción energética como pueden ser tubos de alto vacío para calefacción, ACS y climatización de piscinas.
  • Utiliza la bicicleta para recorridos cortos y siempre que te sea posible.
  • Activa el modo de ahorro de energía en los ordenadores y dispositivos que utilices.
  • Utiliza colores claros en la decoración, ya que esto te ayudará a potenciar la iluminación natural.
  • Evita permanecer demasiado tiempo en la ducha.
  • Utiliza el agua caliente tan sólo cuando sea necesario.

También vale la pena valorar los siguientes:

  • Mejorar el aislamiento del hogar supone una inversión que se amortiza rápidamente, gracias a la reducción en el consumo de energía.
  • Es interesante empezar a valorar la utilización de medios de transporte híbridos y eléctricos, destacando bicicletas, patinetes eléctricos, motos eléctricas y vehículos eléctricos o híbridos.

Al realizar estos pequeños cambios en nuestro día a día, vamos a conseguir alcanzar la eficiencia energética, lo cual supondrá una reducción muy sustancial de nuestro consumo energético, sin por ello tener que renunciar en absoluto a nuestra calidad de vida y a todas las comodidades que necesitamos.

Consejos para reducir el consumo de energía en casa

9 consejos para reducir el consumo de energía en casa

Hemos preparado un resumen con los 10 consejos imprescindibles para reducir el consumo de energía en casa, a través de los cuales intentaremos evitar los malos hábitos, así como cambiar pequeñas acciones en nuestro día a día que van a suponer un importante ahorro al cabo del mes.

La luz natural, tu mejor aliado para reducir el consumo de energía en casa

Uno de los mejores consejos que os podemos dar para reducir el consumo de energía en casa es precisamente que aprovechéis la luz natural.

Sube bien las persianas y estudia el ciclo del sol a lo largo del día, de manera que puedas sacar el máximo partido a la luz de la forma más natural posible.

Utiliza iluminación de bajo consumo

Aunque las bombillas consumen poco, lo cierto es que una buena parte de nuestra factura se va en iluminación, de manera que una inversión en alumbrado de bajo consumo, puede ser una decisión inteligente para bajar el total de la factura cada mes.

Apaga la luz cuando no estés en la habitación

Nos hemos acostumbrado con mucha facilidad a encender la luz, pero no tanto a pagarla.

Cada vez que salgas de una habitación o no la vayas a utilizar, apaga la luz, televisión o lo que tengas conectado, con lo que evitarás que siga consumiendo cuando no le estás dando uso.

Los electrodomésticos enchufados también consumen

Recuerda que, aunque su consumo es residual, los electrodomésticos que permanecen enchufados están absorbiendo una pequeña cantidad de electricidad.

Si los sumamos todos, al cabo del mes son varios euros, por lo que el consejo es que desenchufes todo lo que no estés utilizando o, si el enchufe está en una zona poco accesible, te puede resultar interesante comprar enchufes con mando a distancia, de manera que los puedes conectar y desconectar con un mando, garantizando así que no llega electricidad al aparato, lo cual también alargará su vida útil y evitarás averías.

Aquí entra todo tipo de aparatos que van desde la televisión hasta el ordenador, el cargador del móvil, etcétera.

Utiliza el aire acondicionado y la calefacción con cabeza

Si quieres bajar el consumo y a la vez disfrutar de un entorno saludable, es importante que aprendas a regular bien tanto la calefacción como el aire acondicionado.

Para que te hagas una idea, durante el invierno la temperatura ideal se encuentra alrededor de los 20 °C, mientras que en verano podemos estar cómodamente con 25 °C.

Saca partido a la discriminación horaria

Si tienes un contrato con discriminación horaria, aprende a aprovecharlo bien, de manera que utilices aquellos artículos que consumen más durante las horas en las que el precio de la electricidad es más barato.

Por ejemplo, puedes poner la lavadora o el lavavajillas por la noche.

Reduce el consumo del frigorífico

El frigorífico es uno de los electrodomésticos que más electricidad gasta en casa, de manera que intenta reducir su trabajo, para lo cual decide lo que vas a sacar antes de abrir la puerta, y evita que esté demasiado tiempo abierta.

También es recomendable evitar meter cosas calientes en el frigorífico, como por ejemplo esa cazuela que acabas de preparar, una sopa recién hecha, etcétera, ya que el frigorífico tendrá que trabajar mucho más para conseguir desalojar todo ese calor que le estás aportando.

Invierte en electrodomésticos de bajo consumo

Invertir en electrodomésticos de bajo consumo es una forma fantástica de reducir el consumo eléctrico.

Para ello no tienes más que fijarte en la calificación energética, de manera que lo ideal es optar por electrodomésticos calificados con la etiqueta A+++, y como mínimo nos deberemos plantear la etiqueta A.

Aprovecha mejor la energía al cocinar

Cuando estés cocinando, utiliza las tapas para aprovechar mejor el calor.

Puedes apagar tu encimera u horno antes de que termines de cocinar, de manera que con el calor residual se finalizará el proceso reduciendo de forma sustancial el consumo.

Lo mismo puedes hacer con la plancha, y para ello intenta planchar todo a la misma vez, y recuerda que la plancha sigue caliente una vez que la desenchufes, por lo que desconéctala antes de planchar las últimas prendas, con lo que ahorrarás bastante electricidad.

Qué son las viviendas bioclimáticas, objetivos y características

Qué son las viviendas bioclimáticas, objetivos y características

Las viviendas bioclimáticas se convierten cada vez más en una realidad, ofreciendo una perspectiva diferente y mucho más ecológica con el objetivo de vincular de un modo más efectivo todas las comodidades y necesidades con un mayor sostenimiento medioambiental. Vamos a aprender exactamente de qué se trata, cuáles son sus objetivos y las características de las viviendas bioclimáticas.

Qué son las viviendas bioclimáticas

Antes de empezar a conocer los objetivos y características, es importante entender qué son exactamente las viviendas bioclimáticas.

Básicamente estamos hablando de unas viviendas que han sido estudiadas desde la perspectiva arquitectónica con el objetivo de satisfacer todas las necesidades de sus habitantes en materia de temperatura y humedad, sacando partido a los recursos naturales para evitar el consumo de otras energías.

Entre las principales ventajas u objetivos de este tipo de casas bioclimáticas, podemos destacar:

  • Aprovechamiento de los recursos del entorno.
  • Una mayor armonía con el medioambiente, reduciendo las emisiones nocivas.
  • Ayuda a respetar y fomentar tanto la flora como la fauna del entorno, logrando de este modo un mejor desarrollo.
  • Se reduce al máximo el impacto medioambiental en todos sus ámbitos.

Características de un hogar bioclimático

Para que un proyecto de hogar bioclimático se convierta en realidad, se deberá cumplir con los siguientes preceptos:

  • Proyecto: se realizará un proyecto que garantice los principios básicos de la arquitectura bioclimática.
  • Ventilación: se optará por la ventilación natural, fomentando la ventilación cruzada para reducir la temperatura interior.
  • Insolación: se instalarán vidrios que protejan del sol en verano y prevengan las pérdidas energéticas en invierno.
  • Protección solar: instalación de voladizos que impidan que el sol dé en las ventanas en verano, y que no lo tape en invierno.
  • Iluminación: primará la iluminación natural, lo cual generalmente dará lugar a una generalización de las zonas comunes, asegurándonos siempre que todas las estancias estén perfectamente iluminadas.
  • Luz artificial: al menos el 80% del consumo deberá ser de origen fotovoltaico.
  • Aislamiento: es muy importante que este proyecto se calcule para superar, en al menos un 20%, el valor U de transmitancia térmica que figure en el CTE.
  • Agua: se deberán establecer todos aquellos dispositivos que permitan el ahorro del agua como son inodoros con descarga ponderada, sistemas de aprovechamiento de las aguas pluviales, grifos electrónicos, sistemas de aireación en grifos y sistemas para la reutilización de las aguas grises.
  • Desagües: deberá haber dos desagües, uno para el agua de lluvia y otro para las aguas residuales.
  • ACS: se instalarán placas solares térmicas que permitan calentar el agua de forma ecológica.
  • Residuos: existirán espacios que faciliten la separación de residuos para su posterior reciclaje.
  • Materiales: se optará por materiales de bajo impacto medioambiental, decantándonos fundamentalmente por aquellos que sean naturales, duraderos y con el mínimo mantenimiento.
  • Electrodomésticos: serán de bajo consumo energético.
  • Vegetación: en el caso de incorporar vegetación, deberá ser autóctona.
  • Domótica: se deberán incorporar todas aquellas tecnologías que ayuden a conseguir que la vivienda sea más eficiente energéticamente hablando.

Teniendo en cuenta todos estos parámetros, vamos a entender mejor las ventajas que vamos a disfrutar en las viviendas bioclimáticas, evitando tener que renunciar a cualquier tipo de comodidad, y con una ventaja clara que es la reducción del impacto medioambiental por el descenso en el consumo de energía.

Tipos de energía solar que existen

Tipos de energía solar que existen

Aprovechar la energía del sol para producir electricidad o para calentar agua es sin duda una decisión inteligente pero, ¿ cuántos tipos de energía solar existen y cuáles son las más interesantes? Vamos a intentar resumir los dos principales que son la energía fotovoltaica y la energía térmica, descubriendo algunas curiosidades interesantes de cada uno de ellos.

Energía fotovoltaica para producir electricidad

Comenzamos con la energía fotovoltaica, uno de los tipos de energía solar más conocidos en la actualidad, ya que su objetivo es el de producir electricidad para su consumo tanto en el hogar como a nivel industrial.

Para ello se precisa de la instalación de un equipo que podrá ir conectado a la red eléctrica o desconectado, en cuyo caso se considera como un equipo fotovoltaico autónomo.

Por norma general, un equipo de fotovoltaica conectado a la red estará compuesto por:

  • Paneles fotovoltaicos: son los captadores solares y están fabricados con silicio. Su objetivo es el de captar la radiación solar para posteriormente convertirla en electricidad.
  • Inversor: es el aparato que se encarga de transformar la corriente continua en corriente alterna.

Si se trata de un equipo fotovoltaico autónomo, además de los paneles y el inversor, también deberá incorporar:

  • Regulador: necesario para gestionar el recorrido de la energía, destinándola a las baterías, al consumo directo o a ambos.
  • Baterías: en ellas se acumula la energía eléctrica sobrante que no estemos consumiendo con el objetivo de poder utilizarla en el momento en el que la demanda sea superior con respecto a la producción, como puede ocurrir durante la noche o en días nublados.

Dentro de la energía fotovoltaica existen diferentes sistemas de producción que van desde las pequeñas placas que llevan los relojes solares y calculadoras, hasta completos huertos solares, pasando por cargadores fotovoltaicos, alfombra solares, ventanas fotovoltaicas y diferentes adaptaciones de la energía fotovoltaica para aumentar sus posibilidades de instalación y uso.

La energía térmica, uno de los tipos de energía solar más importantes

Por otra parte tenemos la energía térmica, que es la que convierte la energía solar en calor.

Existen dos sistemas principales para realizar la captación que son:

  • Captador plano: es el captador plano térmico más conocido, teniendo una gran similitud con el panel fotovoltaico, aunque con características técnicas diferentes.
  • Tubo de alto vacío: a diferencia del captador plano, está conformado por una serie de tubos en cuyo interior hay un fluido, el cual se calienta trasladando el calor a un serpentín, pasando así a aumentar la temperatura del agua dentro del depósito.

La energía térmica se utiliza fundamentalmente para agua caliente sanitaria (ACS), calefacción y climatización de piscinas, existiendo equipos para uno o varios de estos usos, cada uno de ellos con unas características y una configuración que permitirán garantizar la producción de agua caliente para satisfacer cualquier tipo de demanda, desde obtener agua caliente del grifo hasta incluso climatizar tanto el agua como el ambiente en zonas deportivas como pueden ser piscinas olímpicas.

Éstos son básicamente los dos tipos de energía solar que existen, y dentro de cada uno de ellos, tal y como podemos observar, tenemos la posibilidad de acceder a diferentes opciones que se podrán adaptar mejor a nuestras necesidades, satisfaciendo la demanda energética de cualquier hogar, negocio o centro de cualquier tipo.

Qué es un vatio

Qué es un vatio

Para comprender mejor la energía que consumimos y necesitamos para nuestro hogar, oficina, empresa, etc., es muy importante que empecemos aprendiendo qué es un vatio, además de que vamos a descubrir su relación con la energía eléctrica para resolver las habituales dudas que se presentan en la mayoría de usuarios.

Qué es un vatio y qué representa

El vatio es la unidad de potencia que permite conseguir producir la energía suficiente que equivale a un julio por segundo.

Se representa mediante el símbolo W, y forma parte del Sistema Internacional de Unidades de potencia.

Su nombre procede de James Watt, que fue un ingeniero mecánico, químico e inventor de origen escocés muy representativo en la Primera Revolución Industrial.

Para entender mejor este concepto, debemos entender los vatios como la medida que se utiliza para poder representar la potencia eléctrica, pudiendo de esta forma conocer la velocidad con la que la energía eléctrica se transforma.

Qué diferencia hay entre la potencia eléctrica y la energía que consumimos

Seguramente, en más de una ocasión habéis querido hacer un análisis de vuestro consumo o incluso de la potencia que necesitáis en el hogar, negocio, etc., de manera que habréis observado que se habla de vatios tanto para indicar la potencia como para referirnos al consumo de energía.

Es muy importante que entendamos que la potencia eléctrica es la potencia instantánea que se genera o consume en un momento dado como por ejemplo al encender un aparato, mientras que por otra parte tenemos la energía que sería la potencia que se consume durante el funcionamiento de dicho aparato.

En el caso de la potencia, se mide en kW, y representa lo que necesita el aparato para ponerse en marcha, y para la energía utilizamos los kWh, es decir, kilovatios consumidos por cada hora mientras que el aparato esté funcionando.

De esta manera, podemos tener un aparato que necesite 500 W para ponerse en marcha, mientras que su consumo puede ser por ejemplo de 200 Wh, lo que quiere decir que para ponerlo en marcha vamos a necesitar 500 W de potencia, mientras que para que se siga manteniendo en funcionamiento, precisaremos de 200 W cada hora.

Ahora ya podemos entender mucho mejor la diferencia que hay entre la potencia contratada y el consumo que tenemos a lo largo del mes.

En el caso de la potencia contratada, elegimos una potencia máxima que será lo que determine la cantidad de aparatos que podemos tener funcionando en función de la potencia requerida, y en este sentido podemos optar por 1,15 kW, 2,3 kW, 3,25 kW, 4,6 kW, 5,75 kW y así hasta llegar hasta un máximo de 14,49 kW en el caso de que estaremos monofásico.

Si por el contrario pasamos a una instalación trifásica como ocurre por ejemplo en instalaciones industriales, podríamos seleccionar desde 3464 kW hasta 43.648 kW.

Estas son cantidades físicas que vamos a contratar, mientras que el consumo será la energía que necesitemos para mantener todos estos aparatos en marcha a lo largo del mes.

Esto es lo que irá variando en la factura, de manera que, cuanto más tiempo tengamos esa bombilla encendida, más kilovatios consumiremos, y por lo tanto mayor será la factura final.

Esto es en resumidas cuentas lo que tienes que aprender acerca de qué es un vatio y cómo lo puedes interpretar en tu factura eléctrica.

Ahorra en luz con el bono social

Ahorra en luz con el bono social

La luz con el bono social es una forma mucho más económica de disfrutar de la energía que necesitamos en casa, de manera que vamos a hablar un poco sobre este tipo de bono, sus ventajas así como conoceremos los requisitos necesarios para poder vincularnos a él y, por supuesto, también os vamos a mostrar los pasos a seguir para su solicitud.

Qué es el bono social

Desde una perspectiva general y para que se entienda correctamente, el bono social es básicamente un descuento que se aplica a la factura eléctrica, el cual está subvencionado por el propio Estado.

Este bono permite los siguientes descuentos:

  • Descuento del 25% en la factura: para consumidores vulnerables y también para autónomos que por el COVID 19 hayan cesado su actividad o facturen al menos un 75% menos que en el semestre anterior.
  • Descuento del 40% de la factura: para consumidores vulnerables severos.
  • Descuento del 50% de la factura: para consumidores en riesgo de exclusión social que ya tengan un descuento del 50% por parte de la Administración autonómica o local.

Ahorra en luz con el bono social 1

Ventajas del bono social de electricidad

Además del propio descuento en la factura cuyos porcentajes hemos indicado en el apartado anterior, la luz con el bono social también cuenta con otras ventajas interesantes que son:

  • Aumenta el margen de tiempo para abonar las facturas, pasando de dos meses a cuatro meses.
  • Se paga la energía más los impuestos y los peajes, pero no otros servicios adicionales.
  • Si hay impago, no se podrá interrumpir el suministro, para lo cual debe haber al menos un menor de 16 años o un miembro con discapacidad a partir del 33% o con un grado de dependencia II o III.
  • Una factura de electricidad mucho más clara y sin letra pequeña para facilitar su comprensión.

Luz con el bono social, ¿qué requisitos debo cumplir?

Para poder suscribirse a la luz con el bono social, debemos antes asegurarnos de que cumplimos con una serie de requisitos que son los siguientes:

  • Debemos tener contratado el PVPC, es decir, el precio voluntario para el pequeño consumidor, lo que implica que la potencia contratada podrá ser de un máximo de 10kW.
  • Se tratará de una vivienda habitual.
  • Deberemos entrar dentro del grupo de consumidores vulnerables, consumidores vulnerables severos o consumidores en riesgo de exclusión social.
  • También podrán acogerse autónomos que hayan reducido su facturación con respecto al semestre anterior por el COVID 19 en un 75% o hayan tenido que interrumpir su actividad.

Ahora vamos a conocer los requisitos para entrar en función de los diferentes grupos de consumidores que tienen derecho a solicitar el bono social.

Requisitos para ser consumidor vulnerable

Es imprescindible cumplir con al menos uno de los requisitos siguientes:

  • Que el conjunto de la renta de la unidad familiar sea como máximo de 11.279 € si no hay menores, de 15.039 € si hay un menor y de 18.799 € si hay dos menores.
  • Tener el título de familia numerosa.
  • Todos los miembros de la unidad familiar son pensionistas por jubilación o incapacidad permanente, obteniendo la cuantía mínima vigente y no percibiendo otros ingresos adicionales que superen los 500 € al año.

Requisitos para ser consumidor vulnerable severo

Para poder ser considerado como consumidor vulnerable severo, es necesario cumplir al menos uno de estos requisitos:

  • Que el conjunto de la renta de la unidad familiar sea como máximo de 5.639 € si no hay menores, de 7.519 € si hay un menor y de 9.399 € si hay dos menores.
  • Para familias numerosas, la unidad familiar deberá percibir una renta anual igual o inferior a 15.039 €.
  • Si todos los miembros de la unidad familiar perciben la pensión mínima y no tienen otros ingresos adicionales que superen los 500 € al año, siempre y cuando no se superen los 7520 € anuales.

Ahorra en luz con el bono social

Requisitos para ser considerado consumidor en riesgo de exclusión social

En este caso, se deberá cumplir con lo siguiente:

  • El titular del contrato deberá cumplir con los requisitos exigibles para ser considerado vulnerable severo.
  • Deberá estar siendo atendido por los servicios sociales, los cuales deberán financiar al menos el 50% de su factura.

Autónomos afectados por el COVID 19

Se amplían las cuantías de renta que permiten acceder al descuento del 25% para los siguientes niveles:

  • Familias sin menores: hasta 18.799 € al año.
  • Familias con un menor: hasta 22.559 € al año.
  • Familias con dos menores: hasta 26.318 € al año.

Pese a ello, hay que tener en cuenta que este derecho se extinguirá en un plazo máximo de seis meses o en el momento en el que dejen de concurrir las circunstancias especiales que han permitido al autónomo acogerse a esta ayuda.

Otras circunstancias especiales que permitan acogerse al bono social de electricidad

Además de lo anterior, los límites de renta se podrán aumentar en 3760 € adicionales cada año en el caso de que exista alguna de estas circunstancias especiales que se pueden dar tanto en el consumidor como en alguno de los miembros de la unidad familiar:

  • Tengan discapacidad igual o superior al 33%.
  • Pueda acreditar situación de violencia de género.
  • Sea considerada como víctima del terrorismo.
  • Esté en situación de dependencia reconocida de grado II o III.
  • Se trate de una familia monoparental con un solo progenitor y al menos un menor.

Cómo solicitar la luz con el bono social

Para poder solicitar la luz con el bono social, deberemos ponernos en contacto directamente con una comercializadora autorizada por el gobierno, ya sea por teléfono, a través de su página web, mediante correo ordinario, por fax, a través de la aplicación para teléfonos inteligentes o por correo electrónico, ya que es la propia comercializadora la que tiene la obligación tanto de ofrecer como de financiar el bono social.

Experimentos caseros eléctricos para entender cómo funciona la electricidad

7 experimentos caseros eléctricos para entender cómo funciona la electricidad

Hemos preparado un total de siete experimentos caseros de electricidad con el objetivo de ayudaros a que comprendáis mejor su funcionamiento, muy especialmente pensando en los más jóvenes de la casa para que aprendan no sólo trucos divertidos, sino también un poco más acerca de la corriente eléctrica que utilizamos cada día.

Convierte un globo en un imán de azúcar

Experimentos caseros eléctricos para entender cómo funciona la electricidad

Para este primer experimento casero tan sólo vamos a necesitar un poco de azúcar, un globo y un trapo a ser posible de algodón.

Lo que vamos a hacer es cargar negativamente el globo para que atraiga al azúcar, el cual tiene energía positiva.

Para ello vamos a empezar inflando el globo con aire, y una vez hecho, lo frotaremos con el trapo de algodón, gracias a lo cual lo cargaremos negativamente.

Vertemos un poco de azúcar sobre una superficie, y acercamos el globo con lo que observaremos que atraerá los granos de azúcar con mucha facilidad.

Crea un circuito eléctrico con la energía de un limón

7 experimentos caseros eléctricos para entender cómo funciona la electricidad 2

Este es uno de los experimentos caseros más sencillos, puesto que no necesitamos prácticamente nada para su realización más que un limón, una moneda, dos cables en cuyos extremos haya pinzas de cocodrilo y una bombilla LED.

Lo único que tenemos que hacer es clavar el tornillo y la moneda en el limón, poniendo cada uno de ellos en un extremo, y a continuación utilizamos los cables para unir el tornillo a una de las patitas del LED y la moneda con el segundo cable a la otra patita, con lo que observaremos que al instante se enciende.

Os recordamos que en este truco hemos utilizado una bombilla LED ya que el limón genera poca energía, por lo que es la forma más fácil de hacer el experimento, pero si utilizamos varios limones y los conectamos en serie mediante cables con pinza de cocodrilo, es decir, el tornillo de un limón con la moneda del siguiente, podemos incluso llegar a alimentar calculadoras y otros aparatos de mayor consumo.

Descubriendo la conductividad del agua salada

Para este experimento casero necesitamos un recipiente, agua, sal, dos palitos de helado, cinta aislante, papel de aluminio, tres cables con pinzas de cocodrilo, un portapilas que permita introducir dos pilas AA y un pequeño timbre de los destinados a circuitos y pequeñas instalaciones (también lo podemos sustituir por un LED).

Lo que vamos a hacer es envolver los dos palitos de helado con el papel de aluminio y fijamos con la cinta aislante.

Ahora colocamos las pilas en el portapilas y llenamos el recipiente de agua con una buena cantidad de sal, removiendo para que se disuelva un poco.

Conectamos uno de los cables con pinza de cocodrilo a uno de los polos del timbre, y el otro extremo a uno de los polos del portapilas.

Cogemos otro cable y conectamos una pinza al polo libre del timbre y la otra a uno de los palitos de helado.

Con el tercer cable conectamos el polo libre del portapilas al otro palito de helado.

Ya no nos queda más que introducir los dos palitos dentro del agua con sal y veremos que el timbre empieza a sonar, lo que demuestra que el agua está actuando como conductor.

Generamos electricidad estática con los experimentos caseros

Experimentos caseros eléctricos para entender cómo funciona la electricidad

Para este truco vamos a necesitar un trozo de alambre, un tarro de vidrio, un tubo de PVC, un trapo de algodón y unos trocitos de papel de aluminio.

Doblamos el alambre en forma de U y a su vez doblamos de nuevo los extremos para que lo podamos sujetar tal y como podemos observar en la imagen, consiguiendo que se sostenga en el borde del tarro pero sin tocar su parte interior.

Introducimos unas pequeñas cintas de papel de aluminio en la parte central, que queden colgando en el centro del tarro.

Ahora no nos queda más que frotar el tubo de PVC con el trapo de algodón, de manera que, cuando acerquemos el tubo al exterior del tarro, observaremos que las tiras de aluminio tenderán a ir hacia donde esté dicho tubo.

Las bolitas de aluminio que escapan

7 experimentos caseros eléctricos para entender cómo funciona la electricidad 3

Este es otro de experimento interesante para el cual vamos a necesitar un plato de plástico desechable, papel de aluminio, un trapo de algodón y bolitas de poliestireno.

Lo que haremos será cortar pequeños trozos de papel de aluminio para envolver varias bolitas de poliestireno, las cuales tendrán carga positiva.

El siguiente paso será cargar negativamente el plato, para lo cual frotaremos con el trapo de algodón el mismo.

Ahora ya podemos echar las bolitas dentro del plato, las cuales se sentirán atraídas por él, y curiosamente, cuando acerquemos un dedo a cualquiera de las bolitas, saldrá disparada, ya que nosotros también tendremos carga positiva, pero no llegaran a salir del plato debido a que al ser de carga negativa, en todo momento las bolitas serán atraídas por el mismo plato.

Los polos opuestos se atraen

7 experimentos caseros eléctricos para entender cómo funciona la electricidad 4

Este es otro de los experimentos caseros que os queremos enseñar, y para llevarlo a cabo vamos a necesitar agua jabonosa, un plato, una pajita, un trapo de algodón y un tubo de PVC.

Verteremos el agua con jabón en el plato y ayudados por la pajita haremos una pequeña pompa.

Dicha pompa va a tener carga positiva, por lo que vamos a cargar de electrones el tubo de PVC, para lo cual frotaremos con el trapo de algodón.

Ahora la pompa será de carga positiva y el tubo de PVC de carga negativa, por lo que si acercamos el tubo a la pompa, veremos que esta se desplaza hacia el lugar al que movamos el tubo.

Polos con la misma carga se repelen en este experimento casero

Para hacer el último de los experimentos caseros que os proponemos, tan sólo vamos a necesitar un hilo, un trapo de algodón y dos globos.

Vamos a demostrar que los polos opuestos se atraen, y para ello inflaremos los globos y los ataremos uno a cada extremo del hilo.

Ahora los colgamos de manera que estén cerca el uno del otro pero con una ligera separación, evitando que se toquen.

Por defecto, ambos globos tendrán carga positiva, pero que vamos a hacer es frotar con el trapo de algodón uno de los globos, de manera que lo cargaremos negativamente.

Lo volvemos a soltar y observaremos que, aunque existía una pequeña separación entre ambos globos, ahora tenderán a estar unidos, ya que cada uno tiene una carga diferente.

Si ahora pasamos a frotar el segundo globo, observaremos que, al tener los dos carga negativa, se repelen, por lo que tenderán a separarse.

Con estos experimentos caseros, a partir de ahora os resultará mucho más fácil entender las cargas y el funcionamiento de la electricidad.

La tarificación de luz PVPC - Todo lo que tienes que saber

La tarificación de luz PVPC – Todo lo que tienes que saber

En la actualidad, la tarificación de luz PVPC es la más generalizada, de manera que vamos a hablar un poco acerca de ella para que comprendáis de qué se trata exactamente, a la vez que os ayudaremos a averiguar si la tenéis ya contratada y, en caso negativo, os explicaremos cómo tenéis que proceder para su contratación.

Qué es una tarificación de luz PVPC

PVPC son las siglas de Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor, y se trata de una tarificación de luz que se encuentra englobada dentro del mercado regulado y que antiguamente se conocía como Tarifa de Último Recurso.

Esto significa que los precios a pagar son los que han sido fijados por el propio gobierno.

Dentro del mercado regulado encontramos dos modalidades que son:

  • Tarifa por horas: atendiendo a la hora, el precio de la electricidad será diferente. En este caso es necesario tener instalado un contador digital.
  • PMP: son las siglas de Precio Medio Ponderado, y se utiliza en aquellos casos en los que el contratante tiene un contador analógico, los cuales no tienen capacidad para poder distinguir entre las horas de consumo. Básicamente, esta modalidad lo que hace es cobrar la electricidad en base al precio medio que ha tenido a lo largo de todo el mes.

Averigua si tienes contratada la tarificación de luz PVPC

Para saber si tienes la tarifa PVPC vas a necesitar la última factura eléctrica, donde te tendrás que dirigir al apartado “Datos del contrato” que te indicara el tipo de tarifa que rige tu contrato.

En este caso, para confirmar que tenemos contratada este tipo de tarifa, deberá figurar “Tarifa regulada” o “Tarifa PVPC”, y en caso contrario querrá decir que no la hemos contratado.

En caso de no tener esta tarifa, te explicamos cómo contratarla

Lo primero que tenemos que hacer es contactar con una comercializadora de referencia, ya que son las compañías que reúnen los requisitos exigidos por parte del gobierno para poder trabajar dentro del mercado regulado.

Estas comercializadoras tienen que estar reconocidas por la CNMC.

Antes de proceder a realizar la contratación queremos que tengas claros un par de conceptos:

  • Comprueba antes que no tengas una tarifa con permanencia en tu actual contrato.
  • Si tienes compromiso de permanencia y cambias a una nueva compañía, lo habitual es que tengas que abonar una penalización.
  • Recuerda que se trata de un trámite gratuito.
  • Una vez que tengas la tarifa PVPC, en caso de que cumplas los requisitos, podrás solicitar el bono social.

Dicho esto, pasamos a indicaros lo que vais a necesitar para poder cambiar a la tarificación de luz PVPC:

  • DNI del titular del contrato.
  • Dirección completa de la vivienda.
  • Potencia contratada que vamos a necesitar.
  • CUPS de la vivienda.
  • Cuenta bancaria en la que queremos domiciliar los pagos.

Una vez que lo tengamos todo preparado, podemos llamar por teléfono, enviar un correo electrónico o una carta por correo ordinario a la comercializadora elegida para solicitar el paso a la tarificación de luz PVPC, pudiendo solicitar el bono social en el mismo trámite siempre y cuando cumplamos con los requisitos.