¿Cómo sé si estoy en el mercado libre o en el mercado regulado?

¿Cómo sé si estoy en el mercado libre o en el mercado regulado?

Si todavía no sabes si estás en el mercado libre o en el mercado regulado, es importante que conozcas las diferencias entre los dos mercados eléctricos, así como también te vamos a explicar las características de la tarifa que tienes contratada, con el objetivo de disfrutar de la electricidad de forma más sostenible en País Vasco o Navarra.

Diferencias entre mercado libre y mercado regulado

Lo primero y más importante para poder entender mejor las tarifas y conocer el modo en que nos van a afectar, es saber que en Euskadi y Navarra existen dos tipos de mercado que son el mercado libre y el mercado regulado.

Ambos tienen que someterse a unos impuestos que son el IVA y el Impuesto Especial sobre la Electricidad, que son el 21% y el 5,11% respectivamente, mientras que por otra parte, incluyen otro componente que son los peajes que representan el 75% de la factura.

En el caso del mercado libre, los peajes son regulados por la propia compañía comercializadora, que es la que pacta un precio por el cliente, mientras que en el mercado libre, este precio va a depender de la demanda, según lo que indique el mercado mayorista de electricidad.

A qué mercado afecta las nuevas tarifas eléctricas

Una vez que entendemos los dos tipos de mercado a los que podemos vincularnos, es el momento de estudiar qué clientes se van a ver afectados por la nueva tarifa eléctrica.

En este caso, el mercado regulado es el que va a incorporar los tres tramos diferenciados en la tarifa, mientras que el mercado libre en teoría seguiría manteniéndose.

No obstante, está claro que el cambio en el mercado regulado va a influir en el mercado libre, lo que significa que las comercializadoras se van a ver obligadas a modificar los importes de la tarifa eléctrica.

Descubre el tipo de tarifa que tienes contratada

Para poder comprender mejor tu factura a partir de ahora, es importante que sepas si tienes una tarifa dentro del mercado libre o del mercado regulado.

Para ello existen diferentes métodos que te detallamos a continuación:

  • Recibo de pago: independientemente de la compañía eléctrica que tengas contratada, en el recibo de pago debe aparecer un apartado donde se incluyan los datos de contacto, donde también se indicará si tienes una tarifa libre o tarifa PVPC que es la tarifa regulada.
  • Página web de la compañía: por supuesto, también puedes entrar en el área de clientes de la compañía que tengas contratada, donde encontrarás un apartado relacionado con el contrato que os vincula, donde se indicará el tipo de tarifa que has contratado.
  • Compañía: muchas compañías cambian de nombre en función de si el contrato lo hacen con tarifa libre o tarifa regulada. Por ejemplo, Iberdrola utiliza el nombre Iberdrola Clientes para mercado libre, mientras que para PVPC utiliza Curenergia.

Estos son básicamente los tres trucos que te van a permitir saber si estas en el mercado libre o en el mercado regulado, y recuerda que dependiendo de cada caso, te verás sometido a unas tarifas diferentes, con lo cual es importante que lo estudies bien y sobre todo puedas comprender correctamente tu factura eléctrica para poder administrarte mejor y de esta forma ahorrar una buena cantidad de dinero cada mes.

Nuevas ayudas para la eficiencia energética en el País Vasco

Nuevas ayudas para la eficiencia energética en el País Vasco

Ya están disponibles las nuevas ayudas para la eficiencia energética en el País Vasco, de manera que vamos a realizar un análisis que nos permita conocer para quienes van a estar destinadas, indicaremos cuáles son los plazos de presentación de solicitudes y por supuesto también descubriremos algunas de las principales claves de estas ayudas y los beneficios que aportan a los solicitantes.

Para quienes van destinadas las nuevas ayudas para la eficiencia energética

En primer lugar es importante tener en cuenta para quienes van destinadas las nuevas ayudas para la eficiencia energética, es decir, quienes van a poder presentar su solicitud para obtenerlas.

Cabe destacar que estas ayudas están englobadas en la nueva Estrategia Energética de Euskadi 2030, aunque se van renovando cada año, de manera que las que están disponibles en estos momentos son las ayudas 2021 para la eficiencia energética en el País Vasco.

A estas ayudas podrán acceder las pequeñas, medianas y grandes empresas industriales, las empresas englobadas en el sector servicios y aquellas que vayan a realizar una inversión en instalaciones fotovoltaicas.

Más adelante vamos a explicar una a una en qué consisten las ayudas a las que se puede acceder.

Plazo de presentación para la solicitud

El plazo de presentación de solicitudes ya se encuentra abierto, y estará vigente hasta el próximo día 30 de junio de 2021, por lo que aquellas empresas, profesionales y particulares que estén interesados en presentar su solicitud, deberán hacerlo lo antes posible y siempre antes de la fecha de finalización.

En qué consisten las ayudas sobre eficiencia energética en el País Vasco

Estas ayudas se encuentran divididas en tres bloques principales que son los siguientes:

  • Ayudas para PYMEs y grandes empresas industriales: se trata de ayudas enfocadas tanto a pequeñas, medianas y grandes empresas dentro del sector industrial vasco. Estas ayudas estarán dirigidas a la mejora de los equipos y de los procesos industriales, así como a la implantación de nuevos sistemas que ofrezcan una mejor gestión energética. Las pequeñas empresas podrán obtener una subvención del 50% de su inversión, mientras que las medianas empresas pasarían al 40% y tendríamos un 30% para las grandes empresas. La cuantía máxima será de 1.000.000 € en el caso de que se trate de un proyecto de mejora de equipos y de procesos industriales, mientras que para la implantación de sistemas de gestión energética, las ayudas serán de hasta 30.000 €.
  • Ayudas para empresas del sector servicios: en este caso, estarán enfocadas en la implementación de nuevos sistemas de gestión energética, medidas de ahorro energético y en auditorías energéticas. La cuantía máxima por proyecto y por beneficiario será de 100.000 €, y las subvenciones serán del 20% para instalaciones energéticas en edificios ya existentes para mejorar su eficiencia, para la renovación de instalaciones de iluminación interior, renovación de instalaciones de iluminación exterior y nuevas instalaciones de cogeneración de alta eficiencia. Del 30% para la implementación de nuevos sistemas integrales de gestión energética, y del 50% para auditorías energéticas de eficiencia energética, así como para la implementación de sistemas de gestión energética basados en la norma UNE-EN-ISO 50001.
  • Ayudas para inversión en instalaciones fotovoltaicas: está abierta a empresas, autónomos, comunidades, Ayuntamientos y personas físicas, y permiten una ayuda del 25% del coste de una nueva instalación fotovoltaica aislada con potencias de hasta 250 kW o conectada para autoconsumo. Las cuantías máximas por proyecto y beneficiario serán de 40.000 € salvo para proyectos de nuevas instalaciones fotovoltaicas conectadas para autoconsumo con más de 800 kWp, en cuyo caso se aumentará hasta los 100.000 €.
Se puede ahorrar consumo con los ciclos cortos de la lavadora

¿Se puede ahorrar consumo con los ciclos cortos de la lavadora?

Los electrodomésticos actuales a menudo presumen de utilizar una función eco o incluso programas que prometen una sustancial reducción del consumo energético. El objetivo en esta ocasión va a ser el de analizar si realmente se puede ahorrar consumo con los ciclos cortos de la lavadora, de manera que descubramos si realmente vale la pena esta función.

El consumo de la lavadora

La lavadora es uno de los aparatos que se encuentran en todos los hogares y que tiene un consumo más representativo, el cual varía en función del número de personas y de la frecuencia con la que se utiliza el electrodoméstico.

Es importante tener en cuenta que la lavadora ya de por si es un aparato que gasta energía, pero la mayor parte de este consumo procede del calentamiento de agua, es decir, existe una gran diferencia de consumo energético si se lava con agua fría o con agua a las diferentes temperaturas que nos permite la propia lavadora.

Para que os hagáis una idea, la media de consumo se encuentra entre los 125 kWh/año para lavadoras con etiqueta energética A+++ (o A en el nuevo etiquetado energético), y de hasta incluso más de 450 kWh/año para las que tienen una etiqueta D (o G en el nuevo etiquetado energético).

Sin embargo, si tan sólo se utiliza agua caliente, se puede ahorrar incluso más de un 60%.

Tal y como podemos observar, el consumo de la lavadora puede variar de forma muy considerable en función del uso que se le dé y sobre todo de la temperatura y la eficiencia energética del electrodoméstico, pero además, los modelos actuales utilizan diferentes programas que prometen ahorrar interesantes cantidades de consumo, y entre ellos, destaca la alternativa de los ciclos cortos de la lavadora.

¿Puedo ahorrar energía con los ciclos cortos de la lavadora?

El ciclo corto de la lavadora es un tipo de programa de lavado de corta duración, el cual generalmente opera a una temperatura de unos 30 °C, aunque la mayor parte de modelos nos van a permitir realizar modificaciones en este aspecto así como en el número de revoluciones por minuto.

Los ciclos cortos habitualmente duran una media hora menos que los ciclos normales, pero apenas consumen unos 50 Wh menos, pasando de alrededor de 550 Wh a 500 Wh, por lo que podemos observar que el ahorro no es tan sustancial como aparenta en un primer momento.

De esta manera, la conclusión que podemos obtener es que los ciclos cortos de la lavadora no ahorra prácticamente consumo, sino que lo que hace es ahorrarnos tan sólo tiempo, un dato muy importante que debemos tener presente para no caer en el engaño y creer que realmente estamos ahorrando electricidad por optar por este tipo de programas.

No obstante, comentábamos que también tenemos otra alternativa que es la función Eco, y en este caso sí se observa un mayor ahorro con respecto al lavado normal que es de aproximadamente un 25% tanto en electricidad como en agua, de manera que por ejemplo pasaríamos de los 550 Wh de consumo del programa normal a 413 Wh, en cuyo caso sí que vale realmente la pena utilizarlo.

Los objetivos de la nueva Estrategia Energética de Euskadi 2030

Los objetivos de la nueva Estrategia Energética de Euskadi 2030

Ya han sido publicados los objetivos de la nueva Estrategia Energética de Euskadi 2030, a través de los cuales se busca conseguir cambios representativos en materia de energía a lo largo del decenio en el que nos encontramos, de manera que vamos a aprender qué es exactamente esta estrategia, y cuáles son los principales objetivos que se quieren alcanzar antes de llegar el año 2030.

Qué es la Estrategia Energética de Euskadi

La Estrategia Energética de Euskadi 2030, es un proyecto que contempla las nuevas políticas energéticas que se pretenden implantar y poner en marcha a lo largo de los próximos 10 años.

Cabe destacar que cada 10 años, se establece una nueva estrategia en materia de energía, de manera que se puedan fijar unos parámetros a través de los cuales se logre un avance sustancial dentro del ámbito del consumo energético responsable.

Este punto de vista a medio plazo, es el que permite dar los pasos en la dirección correcta, estableciendo objetivos a medio y corto plazo que son los que permiten alcanzar esa revolución energética tan necesaria a lo largo de todo el planeta.

En esta ocasión, las energías renovables se han convertido en uno de los ejes más destacados de la nueva estrategia energética, pero por supuesto, el proyecto comprende que los cambios no se pueden llevar a cabo de forma drástica, sino que deben ir de un modo progresivo para poder adaptarse a las necesidades y exigencias del usuario final.

El objetivo principal de esta estrategia es apostar por un año 2050 con cero consumo de petróleo para la producción de energía, para a continuación, antes del año 2100, conseguir otro objetivo que es el de alcanzar el cero consumo de combustibles fósiles.

Para el año 2050, se espera haber reducido en un 80% las emisiones de GEI con respecto al año 2005, pero por supuesto, todavía quedan otros dos proyectos adicionales al que se encuentra activo en estos momentos para poder alcanzar estos objetivos a largo plazo.

Objetivos que busca alcanzar para 2030

En estos momentos, lo más importante es barajar los objetivos que se pretenden alcanzar para el año 2030 en materia de eficiencia energética, para lo cual se van a ir estableciendo algunos cambios que comenzarán su andadura en este decenio, aunque se irán desarrollando en los próximos dos decenios.

Entre ellos destaca la contribución al mantenimiento del sistema energético competitivo y sostenible, así como la incrementación del aprovechamiento de las energías renovables.

También se buscará establecer áreas prioritarias de investigación, que permitan la identificación de recursos y un positivo desarrollo tecnológico industrial dentro del campo energético.

A su vez se intensificarán las actuaciones en materia de eficiencia energética, abarcando todos los sectores de consumo, con el claro objetivo de limitar el consumo energético a lo realmente necesario.

El principal objetivo en estos momentos es el de conseguir reducir la demanda de energía de sectores como son la administración, edificios y viviendas, transporte, industria y sector primario, con lo cual se espera poder alcanzar un nivel suficiente que permita que en las próximas estrategias se sigan dando los pasos de forma adecuada para alcanzar los objetivos tanto para el año 2050 como para finales del presente siglo.

Pamplona duplica en 2020 la potencia instalada en energías renovables

Pamplona duplica en 2020 la potencia instalada en energías renovables

Pamplona ha conseguido duplicar en el año 2020 la potencia instalada en energías renovables, lo cual supone una muy buena noticia que demuestra el cambio de rumbo y la constante concienciación por parte tanto de la población como de la industria y de los estamentos públicos, lo cual permitirá reducir la emisión de gases contaminantes y optar por un sistema de consumo energético más eficiente y con un menor impacto medioambiental.

Cada vez más particulares invierten en energías renovables

En el último año se ha podido observar un incremento en el interés tanto de particulares como de empresas por un cambio a las energías renovables, logrando de esta forma acceder a un modo más ecológico y sostenible de producción energética, sin por ello tener que renunciar a la calidad de vida que disfrutamos a día de hoy.

Este cambio ha sido todavía más acentuado en ciudades como Pamplona, donde está claro que se está apostando fuertemente por las energías renovables, y buena muestra de ello es que la partida presupuestaria de 20.000 € del año 2020 se agotó con mucha rapidez.

En total se calcula que aproximadamente aumentó en un 42% la potencia instalada en energías renovables, siendo la energía fotovoltaica la más representada dentro de las diferentes alternativas a las que se podía acceder a través de este proyecto.

Cabe destacar que algunos de los proyectos más eficientes son la estación de autobuses, con un consumo de 100 kW, y el edificio de la policía municipal, con un consumo de unos 75 kW.

Estos cambios han permitido al Consistorio ahorrar unos 73.000 €, fruto de la suma del ahorro por autoconsumo, más el importe obtenido a través de la venta de energía.

2020, el año de partida que aumenta la potencia instalada en energías renovables

En vista del gran éxito, el objetivo en estos momentos es aumentar en un 50% la ayuda económica hasta alcanzar los 30.000 €, gracias a lo cual se espera que esta tendencia que ha comenzado el año 2020, se verá reforzada en los próximos años, lo cual puede suponer un ahorro muy sustancial tanto a nivel económico como una importante ventaja a nivel medioambiental.

Cabe destacar que, además de la inversión pública, también se ha desarrollado una inversión privada que en 2020 alcanzó los 94.116 €, con lo cual, tanto el Consistorio como los ciudadanos están colaborando para que el cambio hacia una energía más limpia y sostenible sea una realidad en el menor plazo de tiempo posible.

Uno de los objetivos del Consistorio es el de fomentar las instalaciones de autoconsumo residenciales, es decir, instalaciones que se crean con el objetivo de que todo un núcleo poblacional comparta la energía.

De esta manera, se crearía una única instalación a través de la cual se nutrían los diferentes consumidores que se encuentren conectados a la misma.

Ya se ha realizado la primera que se encuentra ubicada en Pamplona y que dispone de 11 kW de potencia, los cuales son compartidos por un total de ocho vecinos, y el objetivo es que en los próximos años, esto se convierta en una tendencia.

El videojuego para estudiantes de Pamplona que conciencia a los jóvenes

El videojuego para estudiantes de Pamplona que conciencia a los jóvenes

Sabemos que la concienciación es el camino más eficiente para poder dar a entender la importancia de un cambio en materia de consumo energético. Es por ello que se ha lanzado un videojuego para estudiantes de Pamplona con el objetivo de que aprendan y entiendan la importancia que tiene el cambiar de esquema energético, logrando de esta forma hacerlo de un modo más ameno y entretenido para atraer su atención y lograr el objetivo.

Un videojuego para estudiantes de primaria

A través de un sencillo videojuego, Pamplona quiere intentar concienciar a los más jóvenes de la importancia que tiene el combatir el despilfarro energético, y es que vivimos en una sociedad en la que estamos rodeados por sistemas que precisan de energía eléctrica para funcionar.

Esto hace que, para poder disfrutar de una buena calidad de vida, hayamos llegado a un punto en el que no controlamos nuestros consumos, dando lugar a un derroche sin precedentes y que puede llegar a impactar muy negativamente en el futuro del planeta.

Precisamente este videojuego lo que pretende es hacer llegar a estos chicos la realidad acerca del consumo energético, y que entiendan que la energía no procede del enchufe, sino que detrás de ello hay mucho más que debe ser conocido y que, sólo así, se podrá entender su impacto en el medio.

Cabe destacar que esta herramienta ha sido diseñada para los alumnos de educación primaria de los cursos quinto y sexto, consiguiendo de esta forma que estos chicos se involucren y vayan obteniendo recompensas conforme superen los diferentes niveles a los que se tendrán que ir enfrentando.

El objetivo principal es el de conseguir que los pequeños puedan entender mejor sus hábitos energéticos, estableciendo pautas que permitan su modificación para ajustarlos a las necesidades reales.

La concienciación para combatir el despilfarro energético

La concienciación para combatir el despilfarro energético es cada vez más importante, y es que debemos entender que los jóvenes crecen en una sociedad en la que la electricidad es algo que está ahí, que no tienen que conseguir por su cuenta.

Esto hace que no se valore lo suficiente, y al no haber una adecuada valoración, se tiende al consumo en exceso.

Si no hay concienciación, la persona no puede entender por qué es un error dejar la luz encendida si no vas a estar en la habitación, o por qué es importante gastar un poco más de dinero en un electrodoméstico que consuma menos energía, con lo cual debemos colaborar entre todos con el objetivo de que toda persona pueda entender la importancia que tiene la electricidad y lo que supone su fabricación y consumo.

A la vez, también es importante entender que las energías renovables, entre las que destaca la energía fotovoltaica para la producción de electricidad, son la alternativa gracias a que se trata de recursos inagotables, ya que las fuentes no se gastan o se regeneran con rapidez, con lo cual es la alternativa más segura y eficiente de obtener energía de un modo sostenible y con una importante reducción en el impacto medioambiental.

Los medidores de consumo, una herramienta útil en el hogar

Los medidores de consumo, una herramienta útil en el hogar

Los medidores de consumo son una herramienta muy interesante que nos sirve fundamentalmente para comprobar el consumo de los diferentes electrodomésticos y aparatos que tenemos en casa, ofreciendo información muy valiosa a la par que indicándonos qué electrodomésticos son los que están teniendo un mayor gasto en nuestro hogar.

Qué es un medidor de consumo

El medidor de consumo es un aparato que está diseñado principalmente para medir el consumo eléctrico de los dispositivos que estén conectados a él.

De esta manera, el usuario tendrá la posibilidad de averiguar cuánto está consumiendo un aparato específico o varios a la vez, con el objetivo de descubrir si hay algún funcionamiento anómalo o de si vale la pena seguir con dicho aparato o es mejor cambiarlo por otro más eficiente.

Además, su sistema ayuda a concienciarnos acerca del consumo eléctrico que hacemos en el día a día, abriendo las puertas a un consumo más responsable y reduciendo las pérdidas innecesarias.

Medidas que ofrecen los medidores de consumo

En el mercado tenemos la posibilidad de encontrar diferentes tipos de medidores de consumo, de manera que los hay que son más sencillos y tan sólo nos dan un par de lecturas, mientras que otros pueden ser más completos y ofrecernos otros valores que pueden resultar muy interesantes sobre todo si queremos profundizar no sólo en materia de consumo, sino en relación con otros aspectos como el voltaje, gastos, etcétera.

En este sentido, podemos destacar las siguientes lecturas:

  • Consumo en tiempo real de Wh.
  • Media de consumo de Wh en relación con un tiempo determinado.
  • Suma de consumos en un tiempo específico.
  • Voltaje en tiempo real.
  • Coste de la energía consumida en base al precio que indiquemos al medidor de consumo.
  • Amperaje de la instalación.
  • Hertzios de la instalación.

También hay que tener en cuenta que, además del medidor de consumo enchufable, que es el que tiene generalmente una pantalla con todas las lecturas y un enchufe Schuko, también hay otro modelo que puede ser con o sin pantalla (en este caso con conexión al Smartphone o tablet), que están diseñados para analizar el consumo de toda la vivienda, de manera que se instalan directamente en el cuadro eléctrico pero sin la necesidad de realizar obras, ya que puede realizar la medida conectándolo directamente al cable de alimentación de este cuadro.

Esta segunda alternativa también puede ser muy interesante si queremos realizar mediciones tan sólo en determinadas zonas específicas, para lo cual lo único que hay que hacer es seleccionar los cables indicados dentro del cuadro o en una zona accesible, de manera que se pueda tener la total seguridad de que los consumos de toda esa zona van a pasar siempre por los cables en los que se haya conectado.

Tal y como podemos observar, los medidores de consumo son interesantes para poder analizar el consumo de un aparato o electrodoméstico en particular o incluso de toda una instalación eléctrica, logrando de esta forma averiguar si existen formas de reducir el gasto energético para optar por una alternativa más económica y por supuesto también más ecológica.

Cuánto consumen los principales electrodomésticos del hogar

Cuánto consumen los principales electrodomésticos del hogar

A la hora de optimizar el consumo de energía, es muy importante aprender cuánto consumen los principales electrodomésticos del hogar, ya que muchas veces esto nos va a ayudar a reducir el gasto y, sobre todo, a concienciarnos de lo importante que es gestionar bien el uso de cualquier aparato que tengamos por casa.

La etiqueta de consumo de tus electrodomésticos

Seguramente ya te habrás fijado que todos los electrodomésticos vienen con una etiqueta energética, es decir, una pequeña ficha a través de la cual puedes conocer detalles importantes en relación con el consumo energético.

Esto incluye desde el promedio de consumo hasta la clasificación energética, la cual os recordamos que va a cambiar este año, por lo que recomendamos que os pongáis al día con las nuevas etiquetas de eficiencia energética.

La clasificación energética es la que te ayuda a hacerte una idea rápida acerca de la media de consumo del electrodoméstico, de manera que se establecen una serie de letras que van desde la A hasta la G, con lo que los electrodomésticos que estén etiquetados más cerca de la A se considerará que tienen un consumo inferior a la media, mientras que conforme nos vamos acercando a la letra G, indica que el consumo va subiendo conforme a la media.

También debes echar un vistazo al consumo medio que ha calculado el fabricante, el cual te lo indicará generalmente en kWh/año o en algunas ocasiones lo podrás encontrar kWh/dia.

Este dato lo que te indica es la cantidad de kilovatios que consume el aparato en el plazo de tiempo determinado, ya sea al año o a lo largo del día.

Consumo medio de los electrodomésticos del hogar

Vamos a pasar ahora a analizar cuánto consumen los principales electrodomésticos del hogar, teniendo en cuenta las diferentes etiquetas energéticas que nos vamos a encontrar (recordad que vamos a centrarnos ya en las nuevas etiquetas energéticas).

  • Consumo del frigorífico: desde 175 kWh/año para etiqueta A hasta 650 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo de la lavadora: desde 127 kWh/año para etiqueta A hasta 450 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo de la secadora: desde 140 kWh/año para etiqueta A hasta 480 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo de la vitrocerámica: desde 440 kWh/año para etiqueta A hasta 920 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo del microondas: desde 75 kWh/año para etiqueta A hasta 110 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo del horno eléctrico: desde 150 kWh/año para etiqueta A hasta 280 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo de la televisión: desde 65 kWh/año para etiqueta A hasta 300 kWh/año para etiqueta G.

Es importante tener en cuenta que estos son valores aproximados, ya que mientras que el consumo del frigorífico es un cálculo de gran exactitud puesto que está enchufado y funcionando a lo largo de todo el día, en el caso del resto de electrodomésticos debemos tener en cuenta que va a depender del uso que le demos, es decir, por ejemplo, el horno eléctrico se calcula en base a un uso de unas 140 horas al año, mientras que hay personas que utilizan mucho más el horno y otras que apenas le sacan partido, por lo que en estos casos evidentemente el consumo de estos electrodomésticos del hogar variarán.

Qué daños eléctricos cubre mi seguro

Qué daños eléctricos cubre mi seguro

Si has contratado un seguro, es muy importante que conozcas todas las coberturas, ya que en cada caso pueden variar de forma considerable, pero de todas formas vamos a intentar hacer una valoración bastante aproximada de los daños eléctricos que cubre mi seguro, consiguiendo de esta forma saber aquellos casos en los que tenemos más posibilidades de reclamar y en los que no va a ser tan fácil.

Qué son los daños eléctricos

Antes de comenzar a analizar los daños eléctricos que puede cubrir tu seguro, es muy importante que en primer lugar entendamos a qué nos referimos cuando hablamos de “daños eléctricos”.

Dentro de este grupo entran todos los daños de tipo eléctrico que se hayan producido por algún desperfecto relacionado con un problema de la electricidad o incluso con los daños causados por factores externos como por ejemplo la caída de un rayo.

Por qué se producen

Por norma general, los daños eléctricos se producen por las siguientes causas:

  • Averías de tipo eléctrico.
  • Cortocircuitos.
  • Presencia de arcos voltaicos.
  • Suministro anormal de la corriente eléctrica.
  • Variaciones de tensión, tanto subidascomo bajadas.

Qué daños eléctricos cubre mi seguro

Es muy importante que tengáis en cuenta que vamos a hacer una valoración con el objetivo de analizar qué daños eléctricos cubren los seguros, es decir, vamos a tener en cuenta la mayoría de las pólizas, pero es muy importante que cada uno estudie la suya de forma específica, ya que es habitual que pueda haber cambios muy especialmente en los daños eléctricos que cubre, y con menos habitualidad en los que no suelen cubrir.

Los daños que no suelen cubrir los seguros

Por norma general, la mayor parte de pólizas se desentienden de los daños producidos a cualquier tipo de aparato eléctrico que tenga más de 10 años desde la fecha de compra.

De hecho, dependiendo del seguro, incluso puede llegar a acortar la antigüedad en el caso de aparatos de uso intensivo como por ejemplo los sistemas de calefacción.

Tampoco cubrirán los daños estéticos producidos al aparato mientras esté siga funcionando, y por supuesto, tampoco cubren bombillas ni rotura de lámparas.

En el caso de los elementos eléctricos de exterior, por norma general, tampoco van a ser cubiertos por la aseguradora.

Daños eléctricos que se cubren habitualmente

El resto de daños, es decir, los ocasionados a aparatos y electrodomésticos de menos de 10 años de antigüedad que hayan dejado de funcionar o que presenten un funcionamiento anómalo o peligroso, se podrán pasar a través del seguro.

Qué aparatos y electrodomésticos se ven afectados con más frecuencia por daños eléctricos

Según informan los seguros en base a las estadísticas que se obtienen a partir de las reclamaciones recibidas, hay tres aparatos que son los que más se suelen dañar debido a la presencia de un fallo eléctrico que son los televisores, los frigoríficos y las vitrocerámicas.

Os recordamos que desenchufar, apagar el interruptor de la regleta o utilizar enchufes de encendido y apagado con mando a distancia, no sólo os va a permitir aislar los aparatos que no estéis utilizando en el caso de que se produzca un fallo eléctrico, protegiéndolos y evitando males mayores que incluyen incendios, sino que además también estaréis evitando el conocido como consumo invisible o consumo fantasma, el cual se basa en la energía consumida por los aparatos cuando están desconectados, lo que a su vez supone un importante ahorro cada mes.

Label 2020, el nuevo etiquetado energético para electrodomésticos

Label 2020, el nuevo etiquetado energético para electrodomésticos

El proyecto Label 2020 nace en Europa con el objetivo de crear un nuevo etiquetado energético para los electrodomésticos, logrando de esta forma adaptarse a los nuevos tiempos, exigencias y requisitos a nivel de consumo y por supuesto también a nivel ecológico. Vamos a conocer las razones de esta nueva etiqueta y sus principales características.

El proyecto Label 2020 y la necesidad de una nueva etiqueta energética

A principios de los años 90, en la Unión Europea se establece un sistema a través del cual poder conocer el consumo energético de los electrodomésticos, partiendo de unos esquemas bien definidos y que permitirían repartir cada marca y modelo dentro de una escala que permitiese conocer cuáles consumían más o menos en función de sus características.

Se estableció entonces lo que conocemos como etiqueta energética, en la cual podemos observar que existen una serie de letras en función de las cuales se indica si el electrodoméstico consume más o menos en base al grupo en el que se encuentra.

Es importante destacar que esta etiqueta energética no sólo estaba llamada a informar al consumidor final, sino también a motivar a los fabricantes a que buscasen alternativas que fuesen más sostenibles y que, por tanto, estuviesen mejor valoradas.

Con el paso de los años, poco a poco estas normas que rigen la nomenclatura, han ido aumentando su exigencia, hasta el punto que en estos poco más de 25 años, los electrodomésticos han pasado a ser mucho más eficientes y a reducir al máximo su consumo, a la vez que ofrecen nuevas posibilidades y funciones.

Esto hizo que, mientras que el consumo más bajo se encontraba en el nivel A, de repente dicha posición empezaba a quedar relegada, de manera que se fueron añadiendo nuevas escalas a la parte alta como eran A+, A++ y A+++.

Ha llegado un momento en el que es evidente que hace falta renovar por completo la etiqueta, comenzando de nuevo a establecer una organización a través de la cual se pueda identificar el consumo energético del electrodoméstico, pero con un margen más amplio a través del cual se pueda seguir avanzando sin tener que crear nuevas escalas de bajo consumo.

Básicamente esto es en lo que se basa el proyecto Label 2020, a través del cual vamos a conocer una nueva etiqueta de eficiencia energética para electrodomésticos que entrará en vigor a partir del 1 de marzo del año 2021.

Características de la nueva etiqueta para electrodomésticos

La nueva etiqueta energética es muy similar a la anterior, pero detrás de ella encontramos una renovación completa, y es que incluso cambia el método de cálculo en relación con la eficiencia energética.

A partir del mes de marzo, estas nuevas etiquetas que en estos meses están conviviendo con las viejas, serán las únicas que veremos en el mercado, y podemos observar que se trata de una escala que va desde la A hasta la G.

De esta manera, las escalas A+, A++ y A+++ desaparecerán por completo, de manera que pasará a ocupar la posición A del nuevo proyecto Label 2020, los electrodomésticos mejor optimizados y con un menor consumo.