Consejos para reducir el consumo de energía en casa

9 consejos para reducir el consumo de energía en casa

Hemos preparado un resumen con los 10 consejos imprescindibles para reducir el consumo de energía en casa, a través de los cuales intentaremos evitar los malos hábitos, así como cambiar pequeñas acciones en nuestro día a día que van a suponer un importante ahorro al cabo del mes.

La luz natural, tu mejor aliado para reducir el consumo de energía en casa

Uno de los mejores consejos que os podemos dar para reducir el consumo de energía en casa es precisamente que aprovechéis la luz natural.

Sube bien las persianas y estudia el ciclo del sol a lo largo del día, de manera que puedas sacar el máximo partido a la luz de la forma más natural posible.

Utiliza iluminación de bajo consumo

Aunque las bombillas consumen poco, lo cierto es que una buena parte de nuestra factura se va en iluminación, de manera que una inversión en alumbrado de bajo consumo, puede ser una decisión inteligente para bajar el total de la factura cada mes.

Apaga la luz cuando no estés en la habitación

Nos hemos acostumbrado con mucha facilidad a encender la luz, pero no tanto a pagarla.

Cada vez que salgas de una habitación o no la vayas a utilizar, apaga la luz, televisión o lo que tengas conectado, con lo que evitarás que siga consumiendo cuando no le estás dando uso.

Los electrodomésticos enchufados también consumen

Recuerda que, aunque su consumo es residual, los electrodomésticos que permanecen enchufados están absorbiendo una pequeña cantidad de electricidad.

Si los sumamos todos, al cabo del mes son varios euros, por lo que el consejo es que desenchufes todo lo que no estés utilizando o, si el enchufe está en una zona poco accesible, te puede resultar interesante comprar enchufes con mando a distancia, de manera que los puedes conectar y desconectar con un mando, garantizando así que no llega electricidad al aparato, lo cual también alargará su vida útil y evitarás averías.

Aquí entra todo tipo de aparatos que van desde la televisión hasta el ordenador, el cargador del móvil, etcétera.

Utiliza el aire acondicionado y la calefacción con cabeza

Si quieres bajar el consumo y a la vez disfrutar de un entorno saludable, es importante que aprendas a regular bien tanto la calefacción como el aire acondicionado.

Para que te hagas una idea, durante el invierno la temperatura ideal se encuentra alrededor de los 20 °C, mientras que en verano podemos estar cómodamente con 25 °C.

Saca partido a la discriminación horaria

Si tienes un contrato con discriminación horaria, aprende a aprovecharlo bien, de manera que utilices aquellos artículos que consumen más durante las horas en las que el precio de la electricidad es más barato.

Por ejemplo, puedes poner la lavadora o el lavavajillas por la noche.

Reduce el consumo del frigorífico

El frigorífico es uno de los electrodomésticos que más electricidad gasta en casa, de manera que intenta reducir su trabajo, para lo cual decide lo que vas a sacar antes de abrir la puerta, y evita que esté demasiado tiempo abierta.

También es recomendable evitar meter cosas calientes en el frigorífico, como por ejemplo esa cazuela que acabas de preparar, una sopa recién hecha, etcétera, ya que el frigorífico tendrá que trabajar mucho más para conseguir desalojar todo ese calor que le estás aportando.

Invierte en electrodomésticos de bajo consumo

Invertir en electrodomésticos de bajo consumo es una forma fantástica de reducir el consumo eléctrico.

Para ello no tienes más que fijarte en la calificación energética, de manera que lo ideal es optar por electrodomésticos calificados con la etiqueta A+++, y como mínimo nos deberemos plantear la etiqueta A.

Aprovecha mejor la energía al cocinar

Cuando estés cocinando, utiliza las tapas para aprovechar mejor el calor.

Puedes apagar tu encimera u horno antes de que termines de cocinar, de manera que con el calor residual se finalizará el proceso reduciendo de forma sustancial el consumo.

Lo mismo puedes hacer con la plancha, y para ello intenta planchar todo a la misma vez, y recuerda que la plancha sigue caliente una vez que la desenchufes, por lo que desconéctala antes de planchar las últimas prendas, con lo que ahorrarás bastante electricidad.