Trucos para ahorrar energía al climatizar el hogar y la oficina

Trucos para ahorrar energía al climatizar el hogar y la oficina

Con estos trucos para ahorrar energía al climatizar el hogar y la oficina, vamos a obtener un doble beneficio, ya que por una parte reduciremos nuestro impacto medioambiental al consumir menos energía, mientras que por otra, vamos a reducir también el importe de la factura eléctrica mensual al minimizar el gasto energético sin por ello renunciar al máximo confort.

Compra aparatos con buena eficiencia energética

En primer lugar, es importante que nos planteemos una pequeña inversión adicional a la hora de comprar nuevos aparatos y electrodomésticos tanto para el hogar como para la oficina, y es que a día de hoy es verdaderamente fácil poder conocer la eficiencia energética a través de su etiquetado.

Es cierto que los electrodomésticos más eficientes tienen un precio más elevado en el mercado, pero la realidad es que la inversión vale la pena, ya que a lo largo de su vida útil, el dinero extra invertido se recupera sin ningún problema.

Lo ideal es optar por la etiqueta A+++ o la etiqueta A en el nuevo etiquetado energético.

Comprueba el aislamiento de tu hogar para ahorrar energía al climatizar

El aislamiento de la edificación también va a ser determinante en relación con el consumo energético del sistema de climatización que tengamos instalado, independientemente de si se trata de aire acondicionado o calefacción.

De hecho, invertir en aislamiento es uno de los gastos más inteligentes que podemos hacer en nuestro hogar u oficina, ya que se amortiza muy rápidamente al reducir de forma drástica el gasto energético.

En el aislamiento es muy importante tener en cuenta las paredes, el techo y el suelo, pero también las ventanas y las puertas, y recuerda que el aislamiento irá determinado por los puntos más débiles y que estén menos aislados, por lo que debes tener en cuenta todos ellos.

Regula la temperatura de forma adecuada

Hay que intentar regular la temperatura de la forma más eficiente posible, evitando bajar en exceso durante el verano y subir más de lo necesario en invierno.

Para poder realizar un cálculo rápido, se recomienda que la temperatura interior de cualquier estancia no debe exceder ni por encima ni por debajo los 12 °C con respecto a la temperatura exterior.

De cualquier manera, durante los meses de calor, lo habitual es que la temperatura interior esté entre 25 °C y 27 °C, mientras que en la temporada de frío, se deberá mantener una temperatura de entre 18 °C y 20 °C.

Sistemas de apoyo para reducir la dependencia a la calefacción y aire acondicionado

Existen diferentes sistemas que nos pueden ayudar a reducir la dependencia en materia de aire acondicionado y calefacción.

Ventilar las estancias en las horas más adecuadas puede ser una de ellas, de manera que por la noche podemos abrir las ventanas durante el verano para que entre fresco, mientras que en invierno, abrirlas a mediodía puede ser el momento más interesante.

De todas maneras, hay alternativas como por ejemplo los ventiladores de techo que nos son de utilidad tanto para el verano como para el invierno, siempre y cuando sean reversibles, de manera que en verano haremos que sople el aire hacia abajo, y en invierno lo absorberá para repartir mejor el calor por toda la estancia.

No olvides realizar el mantenimiento de los aparatos

Finalmente, te recordamos que es importante realizar el mantenimiento regular de los aparatos eléctricos, garantizando así un óptimo funcionamiento y, por lo tanto, un menor consumo energético.

Si tenemos en cuenta todos estos trucos para ahorrar energía al climatizar el hogar y la oficina, la factura mensual va a verse reducida de forma sustancial, lo cual beneficia a nuestro bolsillo y a la vez también nos permite reducir el impacto medioambiental.

Qué es el consumo invisible y cómo evitarlo

Qué es el consumo invisible y cómo evitarlo

Vamos a hablar acerca del consumo invisible, un tipo de consumo que cada vez está más presente en nuestros hogares y oficinas debido al aumento del número de aparatos eléctricos que utilizamos en la actualidad, de manera que vamos a aprender a identificarlo así como descubriremos algunos trucos muy interesantes con los que podemos reducirlo al mínimo.

Qué es el consumo invisible

Consumo invisible”, también conocido como “Consumo fantasma” es el término utilizado para identificar esa pequeña cantidad de energía eléctrica que se pierde de forma innecesaria.

Cuando apagamos un aparato, electrodoméstico, etcétera, damos por hecho que ha dejado de consumir electricidad, pero la realidad es que sigue quedando un consumo residual, el cual aumenta el gasto energético prácticamente sin que nos demos cuenta.

De igual manera, hay hábitos que pueden dar lugar al aumento de este consumo invisible, que básicamente será todo aquel consumo que se está realizando de forma innecesaria, y a menudo inconsciente.

Si identificamos bien todos los focos de consumo fantasma o invisible de nuestro hogar, vamos a tener muchas posibilidades de acabar con él, lo que supone un ahorro muy sustancial a largo plazo, tanto a nivel económico para nuestro bolsillo como a nivel medioambiental.

Consejos para evitar el consumo innecesario de los aparatos

Cada casa es un mundo, pero en la mayoría de ellas existen focos comunes de consumo invisible, de manera que os recomendamos que tengáis en cuenta los siguientes consejos:

  • Elige aparatos de bajo consumo: los aparatos de bajo consumo, como pueden ser los leds en iluminación nos van a ayudar a reducir el gasto energético. Por ejemplo, vas a poder lavar exactamente el mismo volumen de ropa, pero para ello necesitarás menos energía, por lo que ese diferencial será un consumo invisible que podrás ahorrar.
  • Mantén limpios tus aparatos: muchas veces no somos conscientes de lo importante que es realizar un mantenimiento adecuado a todos y cada uno de los aparatos que hay en casa. Con el paso de los meses e incluso de los años, poco a poco se va acumulando suciedad que puede ir filtrándose al interior, e incluso, el polvo es fácil que entre dentro sin demasiado esfuerzo, obstruyendo ventiladores, aumentando el calentamiento y por supuesto también fomentando un aumento considerable del consumo energético. Un aparato limpio siempre va a funcionar mejor, va a durar más y a consumir menos que otro que hayamos dejado descuidado.
  • Evita el stand by: dejar las cosas enchufadas aunque desconectadas, es uno de los ejemplos de consumo invisible más destacados. Aunque un aparato esté apagado, al estar enchufado a la red eléctrica va a seguir consumiendo una cantidad residual. Por poco que sea, si sumamos las cantidades consumidas por todos los aparatos que hay enchufados en casa (y que cada vez son más), al final no es un consumo tan depreciable como pueda parecer en un primer momento.
  • Los cargadores de móvil: reforzando el punto anterior, hablamos ahora de los cargadores de móvil, y es que los teléfonos inteligentes actuales requieren estar cargándolos prácticamente todos los días, de manera que al final dejamos el cargador enchufado para que sea más rápido y fácil. Esto es un error, ya que el cargador del móvil va a seguir gastando energía aunque no tenga nada conectado al otro extremo, pudiendo incluso gastar cerca de 0,5 W/h. Si a esto le sumamos que cada uno tiene su propio cargador, es fácil estar gastando 2 W/h de forma innecesaria solo con este elemento dentro del hogar.
  • Problemas de aislamiento: una vivienda mal aislada va a requerir de un mayor uso de aire acondicionado y calefacción, es decir, para conseguir una temperatura ambiente adecuada, vamos a necesitar gastar más energía de la que sería realmente necesaria si tuviésemos un buen aislamiento. Recuerda que aislar adecuadamente una vivienda requiere una inversión, pero esta se amortiza fácilmente con el paso de los años al reducir de forma drástica el consumo energético.
  • Utiliza regletas con interruptor: si utilizas regletas, mejor con interruptor que te permita interrumpir el paso de la electricidad, de manera que con un solo botón impedirás que todos los aparatos conectados consuman energía residual.
Diferencias entre fotovoltaica y energía térmica

Diferencias entre fotovoltaica y energía térmica

Las energías alternativas se presentan de muy diferentes formas, de manera que es importante que empecemos a entender las diferencias entre fotovoltaica y energía térmica, dos de las más representativas y que más soluciones aportan a aquellos que buscan optar por un consumo más responsable y sostenible.

Principales diferencias entre fotovoltaica y energía térmica

Tanto la energía fotovoltaica como la energía solar térmica son dos de las alternativas más interesantes que existen en la actualidad y que nos pueden ayudar a obtener toda la energía que necesitamos en nuestro hogar, pero reduciendo el impacto medioambiental de forma considerable, ya que en ambos casos estaríamos hablando de un tipo de energía ecológica.

Desde una perspectiva general, las diferencias entre fotovoltaica y energía térmica residen en que la fotovoltaica está destinada a producir energía eléctrica, mientras que la energía solar térmica tiene como objetivo el calentamiento del agua.

Vamos a estudiar ambas de un modo un poco más específico para que comprendáis de qué hablamos exactamente.

Qué es la energía fotovoltaica

La energía fotovoltaica se basa en el aprovechamiento de la radiación solar con el objetivo de transformarla en energía eléctrica.

Esto se realiza mediante la utilización de captadores planos fabricados con silicio, de manera que lo que conseguimos es directamente electricidad, la cual vamos a poder utilizar, tras el paso por un inversor, de la misma forma que siempre hemos utilizado la electricidad en casa.

Qué es la energía solar térmica

Por otra parte tenemos la energía solar térmica, que también se basa en el aprovechamiento de la radiación solar, pero en este caso, en vez de obtener energía eléctrica, lo que obtenemos es calor.

El objetivo básicamente es el de calentar el agua, lo cual se puede realizar a través de un captador plano o mediante la utilización de otras tecnologías como el tubo de alto vacío, que a su vez se puede presentar también en distintas variantes en función de si es tubo abierto o cerrado, con o sin polipropileno, etcétera.

En esta ocasión, podemos enfocar este calor al agua caliente sanitaria (ACS), a la calefacción y climatización de piscinas.

Cuál de las dos alternativas me interesa más

Este es un aspecto bastante personal, ya que dependiendo de cada uno de nosotros, posibilidades y necesidades, la respuesta puede ser que nos interesa más una u otra.

Sin embargo, recordad que la fotovoltaica está orientada producir energía eléctrica, pero a la vez también requiere de una mayor superficie para obtener un buen rendimiento, algo que no siempre tenemos a nuestra disposición, mientras que la energía solar térmica está enfocada a la obtención de agua caliente sanitaria, calefacción y climatización de piscinas, teniendo una mayor capacidad de adaptación puesto que, con un simple captador, ya podemos obtener ACS para una vivienda unifamiliar, mientras que de igual manera, para calefacción e incluso climatización de piscinas, la superficie necesaria es bastante pequeña.

Estas son principalmente las diferencias entre fotovoltaica y energía térmica, teniendo a nuestra disposición en ambos casos la posibilidad de aprovechar la energía del sol para convertirla en energía eléctrica o calor.

Label 2020, el nuevo etiquetado energético para electrodomésticos

Label 2020, el nuevo etiquetado energético para electrodomésticos

El proyecto Label 2020 nace en Europa con el objetivo de crear un nuevo etiquetado energético para los electrodomésticos, logrando de esta forma adaptarse a los nuevos tiempos, exigencias y requisitos a nivel de consumo y por supuesto también a nivel ecológico. Vamos a conocer las razones de esta nueva etiqueta y sus principales características.

El proyecto Label 2020 y la necesidad de una nueva etiqueta energética

A principios de los años 90, en la Unión Europea se establece un sistema a través del cual poder conocer el consumo energético de los electrodomésticos, partiendo de unos esquemas bien definidos y que permitirían repartir cada marca y modelo dentro de una escala que permitiese conocer cuáles consumían más o menos en función de sus características.

Se estableció entonces lo que conocemos como etiqueta energética, en la cual podemos observar que existen una serie de letras en función de las cuales se indica si el electrodoméstico consume más o menos en base al grupo en el que se encuentra.

Es importante destacar que esta etiqueta energética no sólo estaba llamada a informar al consumidor final, sino también a motivar a los fabricantes a que buscasen alternativas que fuesen más sostenibles y que, por tanto, estuviesen mejor valoradas.

Con el paso de los años, poco a poco estas normas que rigen la nomenclatura, han ido aumentando su exigencia, hasta el punto que en estos poco más de 25 años, los electrodomésticos han pasado a ser mucho más eficientes y a reducir al máximo su consumo, a la vez que ofrecen nuevas posibilidades y funciones.

Esto hizo que, mientras que el consumo más bajo se encontraba en el nivel A, de repente dicha posición empezaba a quedar relegada, de manera que se fueron añadiendo nuevas escalas a la parte alta como eran A+, A++ y A+++.

Ha llegado un momento en el que es evidente que hace falta renovar por completo la etiqueta, comenzando de nuevo a establecer una organización a través de la cual se pueda identificar el consumo energético del electrodoméstico, pero con un margen más amplio a través del cual se pueda seguir avanzando sin tener que crear nuevas escalas de bajo consumo.

Básicamente esto es en lo que se basa el proyecto Label 2020, a través del cual vamos a conocer una nueva etiqueta de eficiencia energética para electrodomésticos que entrará en vigor a partir del 1 de marzo del año 2021.

Características de la nueva etiqueta para electrodomésticos

La nueva etiqueta energética es muy similar a la anterior, pero detrás de ella encontramos una renovación completa, y es que incluso cambia el método de cálculo en relación con la eficiencia energética.

A partir del mes de marzo, estas nuevas etiquetas que en estos meses están conviviendo con las viejas, serán las únicas que veremos en el mercado, y podemos observar que se trata de una escala que va desde la A hasta la G.

De esta manera, las escalas A+, A++ y A+++ desaparecerán por completo, de manera que pasará a ocupar la posición A del nuevo proyecto Label 2020, los electrodomésticos mejor optimizados y con un menor consumo.

Qué es la eficiencia energética y trucos para alcanzarla

Qué es la eficiencia energética y trucos para alcanzarla

Vamos a hablar acerca de la eficiencia energética, un concepto que cada vez adquiere una mayor relevancia para la mejora del medioambiente, siendo esencial para poder disfrutar de una mejor gestión de la energía, de manera que también vamos a daros algunos trucos interesantes que os permitirán conseguir reducir el consumo energético sin por ello renunciar a la calidad de vida.

Qué es la eficiencia energética

Desde una perspectiva general, la eficiencia energética es básicamente el ahorro energético, es decir, el establecimiento de una serie de hábitos y sistemas a través de los cuales consigamos disfrutar de una mayor eficiencia en el consumo energético.

Este concepto se aplica tanto al hogar como al ámbito industrial, oficinas, comercios, etcétera, y tiene como principal objetivo el de reducir el impacto energético sin que esto suponga una merma para nuestra calidad de vida.

Hay que partir de la base de que la eficiencia energética se refiere a cualquier tipo de energía, incluyendo tanto la eléctrica como el gas.

Consejos para reducir el consumo energético

Decíamos que el objetivo principal de la eficiencia energética es reducir nuestro consumo en gas y electricidad, evitando que esto altere de forma negativa a nuestra calidad de vida.

Para ello existen algunos trucos con los que vamos a lograr una reducción bastante sustancial que apenas van a requerir esfuerzo por nuestra parte, pero a cambio nos van a ofrecer dos ventajas que son un ahorro económico importante para nuestro bolsillo, a la vez que reduciremos nuestro impacto medioambiental desde el primer minuto.

Estos son los consejos que debéis tener en cuenta en el día a día:

  • Intenta aprovechar la luz natural siempre que puedas.
  • Utiliza iluminación LED de bajo consumo.
  • Ajusta mejor las temperaturas del aire acondicionado y la calefacción.
  • Desconecta todos los aparatos que no estés utilizando, evitando así el consumo de energía residual, que puede llegar a alcanzar incluso un 7% del total de energía consumida.
  • Adquiere electrodomésticos de bajo consumo.
  • Pon la lavadora sólo cuando esté completamente llena.
  • Seca la ropa al aire libre en lugar de utilizar la secadora.
  • Instala sistemas ecológicos de producción energética como pueden ser tubos de alto vacío para calefacción, ACS y climatización de piscinas.
  • Utiliza la bicicleta para recorridos cortos y siempre que te sea posible.
  • Activa el modo de ahorro de energía en los ordenadores y dispositivos que utilices.
  • Utiliza colores claros en la decoración, ya que esto te ayudará a potenciar la iluminación natural.
  • Evita permanecer demasiado tiempo en la ducha.
  • Utiliza el agua caliente tan sólo cuando sea necesario.

También vale la pena valorar los siguientes:

  • Mejorar el aislamiento del hogar supone una inversión que se amortiza rápidamente, gracias a la reducción en el consumo de energía.
  • Es interesante empezar a valorar la utilización de medios de transporte híbridos y eléctricos, destacando bicicletas, patinetes eléctricos, motos eléctricas y vehículos eléctricos o híbridos.

Al realizar estos pequeños cambios en nuestro día a día, vamos a conseguir alcanzar la eficiencia energética, lo cual supondrá una reducción muy sustancial de nuestro consumo energético, sin por ello tener que renunciar en absoluto a nuestra calidad de vida y a todas las comodidades que necesitamos.

Consejos para reducir el consumo de energía en casa

9 consejos para reducir el consumo de energía en casa

Hemos preparado un resumen con los 10 consejos imprescindibles para reducir el consumo de energía en casa, a través de los cuales intentaremos evitar los malos hábitos, así como cambiar pequeñas acciones en nuestro día a día que van a suponer un importante ahorro al cabo del mes.

La luz natural, tu mejor aliado para reducir el consumo de energía en casa

Uno de los mejores consejos que os podemos dar para reducir el consumo de energía en casa es precisamente que aprovechéis la luz natural.

Sube bien las persianas y estudia el ciclo del sol a lo largo del día, de manera que puedas sacar el máximo partido a la luz de la forma más natural posible.

Utiliza iluminación de bajo consumo

Aunque las bombillas consumen poco, lo cierto es que una buena parte de nuestra factura se va en iluminación, de manera que una inversión en alumbrado de bajo consumo, puede ser una decisión inteligente para bajar el total de la factura cada mes.

Apaga la luz cuando no estés en la habitación

Nos hemos acostumbrado con mucha facilidad a encender la luz, pero no tanto a pagarla.

Cada vez que salgas de una habitación o no la vayas a utilizar, apaga la luz, televisión o lo que tengas conectado, con lo que evitarás que siga consumiendo cuando no le estás dando uso.

Los electrodomésticos enchufados también consumen

Recuerda que, aunque su consumo es residual, los electrodomésticos que permanecen enchufados están absorbiendo una pequeña cantidad de electricidad.

Si los sumamos todos, al cabo del mes son varios euros, por lo que el consejo es que desenchufes todo lo que no estés utilizando o, si el enchufe está en una zona poco accesible, te puede resultar interesante comprar enchufes con mando a distancia, de manera que los puedes conectar y desconectar con un mando, garantizando así que no llega electricidad al aparato, lo cual también alargará su vida útil y evitarás averías.

Aquí entra todo tipo de aparatos que van desde la televisión hasta el ordenador, el cargador del móvil, etcétera.

Utiliza el aire acondicionado y la calefacción con cabeza

Si quieres bajar el consumo y a la vez disfrutar de un entorno saludable, es importante que aprendas a regular bien tanto la calefacción como el aire acondicionado.

Para que te hagas una idea, durante el invierno la temperatura ideal se encuentra alrededor de los 20 °C, mientras que en verano podemos estar cómodamente con 25 °C.

Saca partido a la discriminación horaria

Si tienes un contrato con discriminación horaria, aprende a aprovecharlo bien, de manera que utilices aquellos artículos que consumen más durante las horas en las que el precio de la electricidad es más barato.

Por ejemplo, puedes poner la lavadora o el lavavajillas por la noche.

Reduce el consumo del frigorífico

El frigorífico es uno de los electrodomésticos que más electricidad gasta en casa, de manera que intenta reducir su trabajo, para lo cual decide lo que vas a sacar antes de abrir la puerta, y evita que esté demasiado tiempo abierta.

También es recomendable evitar meter cosas calientes en el frigorífico, como por ejemplo esa cazuela que acabas de preparar, una sopa recién hecha, etcétera, ya que el frigorífico tendrá que trabajar mucho más para conseguir desalojar todo ese calor que le estás aportando.

Invierte en electrodomésticos de bajo consumo

Invertir en electrodomésticos de bajo consumo es una forma fantástica de reducir el consumo eléctrico.

Para ello no tienes más que fijarte en la calificación energética, de manera que lo ideal es optar por electrodomésticos calificados con la etiqueta A+++, y como mínimo nos deberemos plantear la etiqueta A.

Aprovecha mejor la energía al cocinar

Cuando estés cocinando, utiliza las tapas para aprovechar mejor el calor.

Puedes apagar tu encimera u horno antes de que termines de cocinar, de manera que con el calor residual se finalizará el proceso reduciendo de forma sustancial el consumo.

Lo mismo puedes hacer con la plancha, y para ello intenta planchar todo a la misma vez, y recuerda que la plancha sigue caliente una vez que la desenchufes, por lo que desconéctala antes de planchar las últimas prendas, con lo que ahorrarás bastante electricidad.

Qué son las viviendas bioclimáticas, objetivos y características

Qué son las viviendas bioclimáticas, objetivos y características

Las viviendas bioclimáticas se convierten cada vez más en una realidad, ofreciendo una perspectiva diferente y mucho más ecológica con el objetivo de vincular de un modo más efectivo todas las comodidades y necesidades con un mayor sostenimiento medioambiental. Vamos a aprender exactamente de qué se trata, cuáles son sus objetivos y las características de las viviendas bioclimáticas.

Qué son las viviendas bioclimáticas

Antes de empezar a conocer los objetivos y características, es importante entender qué son exactamente las viviendas bioclimáticas.

Básicamente estamos hablando de unas viviendas que han sido estudiadas desde la perspectiva arquitectónica con el objetivo de satisfacer todas las necesidades de sus habitantes en materia de temperatura y humedad, sacando partido a los recursos naturales para evitar el consumo de otras energías.

Entre las principales ventajas u objetivos de este tipo de casas bioclimáticas, podemos destacar:

  • Aprovechamiento de los recursos del entorno.
  • Una mayor armonía con el medioambiente, reduciendo las emisiones nocivas.
  • Ayuda a respetar y fomentar tanto la flora como la fauna del entorno, logrando de este modo un mejor desarrollo.
  • Se reduce al máximo el impacto medioambiental en todos sus ámbitos.

Características de un hogar bioclimático

Para que un proyecto de hogar bioclimático se convierta en realidad, se deberá cumplir con los siguientes preceptos:

  • Proyecto: se realizará un proyecto que garantice los principios básicos de la arquitectura bioclimática.
  • Ventilación: se optará por la ventilación natural, fomentando la ventilación cruzada para reducir la temperatura interior.
  • Insolación: se instalarán vidrios que protejan del sol en verano y prevengan las pérdidas energéticas en invierno.
  • Protección solar: instalación de voladizos que impidan que el sol dé en las ventanas en verano, y que no lo tape en invierno.
  • Iluminación: primará la iluminación natural, lo cual generalmente dará lugar a una generalización de las zonas comunes, asegurándonos siempre que todas las estancias estén perfectamente iluminadas.
  • Luz artificial: al menos el 80% del consumo deberá ser de origen fotovoltaico.
  • Aislamiento: es muy importante que este proyecto se calcule para superar, en al menos un 20%, el valor U de transmitancia térmica que figure en el CTE.
  • Agua: se deberán establecer todos aquellos dispositivos que permitan el ahorro del agua como son inodoros con descarga ponderada, sistemas de aprovechamiento de las aguas pluviales, grifos electrónicos, sistemas de aireación en grifos y sistemas para la reutilización de las aguas grises.
  • Desagües: deberá haber dos desagües, uno para el agua de lluvia y otro para las aguas residuales.
  • ACS: se instalarán placas solares térmicas que permitan calentar el agua de forma ecológica.
  • Residuos: existirán espacios que faciliten la separación de residuos para su posterior reciclaje.
  • Materiales: se optará por materiales de bajo impacto medioambiental, decantándonos fundamentalmente por aquellos que sean naturales, duraderos y con el mínimo mantenimiento.
  • Electrodomésticos: serán de bajo consumo energético.
  • Vegetación: en el caso de incorporar vegetación, deberá ser autóctona.
  • Domótica: se deberán incorporar todas aquellas tecnologías que ayuden a conseguir que la vivienda sea más eficiente energéticamente hablando.

Teniendo en cuenta todos estos parámetros, vamos a entender mejor las ventajas que vamos a disfrutar en las viviendas bioclimáticas, evitando tener que renunciar a cualquier tipo de comodidad, y con una ventaja clara que es la reducción del impacto medioambiental por el descenso en el consumo de energía.

Coche eléctrico o coche híbrido

Coche eléctrico o coche híbrido, ¿qué me interesa más?

Ante la duda de si interesa más comprar un coche eléctrico o coche híbrido, vamos a intentar desgranar todas las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos, pudiendo de esta forma llevar a cabo un análisis que permita tomar una decisión que te lleve a realizar una inversión inteligente y que se adapte a tus necesidades reales.

Las ventajas de los coches híbridos

Los coches híbridos son sin duda una opción muy interesante y que además se adapta a prácticamente todas las necesidades, ya que incorpora un motor de combustión y un motor eléctrico, de manera que vamos a empezar analizando esta alternativa, siendo éstas las principales ventajas que vamos a poder disfrutar:

  • Al incorporar dos motores y ser uno de ellos de combustión, vamos a seguir disfrutando de la autonomía de los vehículos tradicionales.
  • No nos tenemos que preocupar de realizar recargas, ya que nunca nos va a dejar tirados siempre y cuando añadamos combustible.
  • Su batería es de pequeña capacidad, por lo que tiene un peso escaso que reduce el peso en conjunto del vehículo.
  • Esta batería se carga automáticamente, sin la necesidad de enchufar el vehículo, ya que aprovecha la energía que se produce en la desaceleración y durante las frenadas.
  • Al no realizar recargas, no tendremos que gastar dinero en electricidad.
  • Tampoco hay que comprar baterías nuevas cada pocos años, las cuales tienen un precio considerable, sino que tan sólo habrá que cambiar una batería de pequeñas dimensiones y capacidad.
  • Generalmente sólo funcionará el motor eléctrico cuando la velocidad sea inferior a 40 km/h, aunque cada vez hay más modelos en los que el motor eléctrico y el de combustión funcionan a la vez, logrando así un apoyo que reduce mucho el consumo incluso en carretera.

Por qué me puede interesar más un coche eléctrico

Por otro lado tenemos también otra opción que sería el coche eléctrico, el cual tan sólo funciona con motor eléctrico, y cuyas ventajas serían las siguientes:

  • El coche eléctrico se alimenta exclusivamente con electricidad, por lo que nunca tendremos que volver a llenar un depósito con combustibles fósiles.
  • Incorpora una o varias baterías de alta capacidad.
  • Tenemos que enchufarlo para recargar las baterías.
  • Puede incorporar uno o varios motores eléctricos.
  • Funcionará en todo momento con electricidad independientemente de la velocidad que llevemos.
  • Nos olvidaremos de los mantenimientos tradicionales del vehículo, ya que todo el funcionamiento es eléctrico y no habrá elementos mecánicos.
  • Al no existir partes mecánicas, el riesgo de averías se reduce de forma muy sustancial.
  • Son vehículos muy silenciosos.

Entonces, ¿qué es mejor?, ¿el coche eléctrico o coche híbrido?

Tomar una decisión acerca de si es más interesante el coche eléctrico o coche híbrido, es evidentemente algo muy personal, pero desde una perspectiva general, hay que tener en cuenta que si viajamos con mucha frecuencia y necesitamos una buena autonomía, la alternativa del coche híbrido va a ser ahora mismo más interesante gracias a su autonomía ya que no perdemos el tiempo con recargas, mientras que si nos movemos fundamentalmente por ciudad y hacemos recorridos cortos o al menos no excesivamente largos, entonces el coche eléctrico puede ser la solución a todos nuestros problemas, permitiéndonos un ahorro muy sustancial así como olvidarnos de volver a pisar una gasolinera para repostar combustible.

Con estas recomendaciones, esperamos que te hayas podido decantar por el coche eléctrico o coche híbrido, y es que en ambos casos estamos hablando de alternativas muy interesantes, pero cada una de ellas está mejor adaptada a unas necesidades diferentes.

Tipos de energía solar que existen

Tipos de energía solar que existen

Aprovechar la energía del sol para producir electricidad o para calentar agua es sin duda una decisión inteligente pero, ¿ cuántos tipos de energía solar existen y cuáles son las más interesantes? Vamos a intentar resumir los dos principales que son la energía fotovoltaica y la energía térmica, descubriendo algunas curiosidades interesantes de cada uno de ellos.

Energía fotovoltaica para producir electricidad

Comenzamos con la energía fotovoltaica, uno de los tipos de energía solar más conocidos en la actualidad, ya que su objetivo es el de producir electricidad para su consumo tanto en el hogar como a nivel industrial.

Para ello se precisa de la instalación de un equipo que podrá ir conectado a la red eléctrica o desconectado, en cuyo caso se considera como un equipo fotovoltaico autónomo.

Por norma general, un equipo de fotovoltaica conectado a la red estará compuesto por:

  • Paneles fotovoltaicos: son los captadores solares y están fabricados con silicio. Su objetivo es el de captar la radiación solar para posteriormente convertirla en electricidad.
  • Inversor: es el aparato que se encarga de transformar la corriente continua en corriente alterna.

Si se trata de un equipo fotovoltaico autónomo, además de los paneles y el inversor, también deberá incorporar:

  • Regulador: necesario para gestionar el recorrido de la energía, destinándola a las baterías, al consumo directo o a ambos.
  • Baterías: en ellas se acumula la energía eléctrica sobrante que no estemos consumiendo con el objetivo de poder utilizarla en el momento en el que la demanda sea superior con respecto a la producción, como puede ocurrir durante la noche o en días nublados.

Dentro de la energía fotovoltaica existen diferentes sistemas de producción que van desde las pequeñas placas que llevan los relojes solares y calculadoras, hasta completos huertos solares, pasando por cargadores fotovoltaicos, alfombra solares, ventanas fotovoltaicas y diferentes adaptaciones de la energía fotovoltaica para aumentar sus posibilidades de instalación y uso.

La energía térmica, uno de los tipos de energía solar más importantes

Por otra parte tenemos la energía térmica, que es la que convierte la energía solar en calor.

Existen dos sistemas principales para realizar la captación que son:

  • Captador plano: es el captador plano térmico más conocido, teniendo una gran similitud con el panel fotovoltaico, aunque con características técnicas diferentes.
  • Tubo de alto vacío: a diferencia del captador plano, está conformado por una serie de tubos en cuyo interior hay un fluido, el cual se calienta trasladando el calor a un serpentín, pasando así a aumentar la temperatura del agua dentro del depósito.

La energía térmica se utiliza fundamentalmente para agua caliente sanitaria (ACS), calefacción y climatización de piscinas, existiendo equipos para uno o varios de estos usos, cada uno de ellos con unas características y una configuración que permitirán garantizar la producción de agua caliente para satisfacer cualquier tipo de demanda, desde obtener agua caliente del grifo hasta incluso climatizar tanto el agua como el ambiente en zonas deportivas como pueden ser piscinas olímpicas.

Éstos son básicamente los dos tipos de energía solar que existen, y dentro de cada uno de ellos, tal y como podemos observar, tenemos la posibilidad de acceder a diferentes opciones que se podrán adaptar mejor a nuestras necesidades, satisfaciendo la demanda energética de cualquier hogar, negocio o centro de cualquier tipo.

¿Qué son los ahorradores de luz?, ¿se trata de una estafa?

¿Qué son los ahorradores de luz?, ¿se trata de una estafa?

Seguramente, en más de una ocasión habrás oído hablar acerca de los ahorradores de luz pero, ¿qué son exactamente?, ¿funcionan de verdad o se trata de una estafa? Vamos a intentar aclarar todas las dudas acerca del cada vez más popular ahorrador de electricidad para analizar si realmente funciona e interesa su instalación.

Qué son los ahorradores de luz

El precio de la electricidad ha subido mucho en los últimos años, de manera que cada vez son más los que buscan una alternativa a través de la cual conseguir reducir la factura mensual.

Una alternativa que seguramente habréis escuchado es la posibilidad de instalar unos aparatos que son denominados como “ahorradores de luz” o “ahorradores de electricidad”.

Teóricamente, estos dispositivos cuentan con una tecnología muy avanzada a través de la cual se consigue eliminar la pérdida de energía sobrante, es decir, se impide que esta energía que se produce a través de los picos de potencia, pase del contador y por tanto, acabe desperdiciada a la vez que nos la cobran.

Por otra parte, también prometen crear una buena distribución de la energía residual, logrando de este modo su aprovechamiento, a la vez que mantienen constante la corriente eléctrica y reducen las subidas de tensión.

También prometen que estos dispositivos están diseñados para impedir la radiación electromagnética, con lo cual, tal y como podemos observar, se trataría de una solución fantástica que nos ayuda a bajar la factura mensual, reducir el impacto medioambiental y a la vez protege a nuestros aparatos y a nosotros a nivel de salud frente a la radiación electromagnética.

La realidad de los ahorradores de electricidad

Tal y como hemos podido ver en el apartado anterior, se trata de un aparato maravilloso y que sin duda todos queremos tener en nuestros hogares, pero la realidad es bien distinta, y es que los ahorradores de luz no son tan fantásticos como parecen.

En primer lugar, es importante tener en cuenta que no hay estudios relacionados con estos dispositivos que realmente demuestren que funcionan tal y como prometen.

Hay que tener claro que cada aparato que tenemos en casa tiene unos requisitos a nivel de potencia, los cuales no se pueden variar ya que de lo contrario el aparato no funcionaría o se averiaría.

De esta manera, no existe ningún aparato mágico que reduzca la necesidad de potencia o energía en los aparatos, y menos obteniendo los mismos resultados.

Lo que sí es cierto que se trata de unos dispositivos que tienen en su interior una serie de capacitores que son los que consiguen regular la potencia para aquellos aparatos que tiene la capacidad de generar energía reactiva, que viene a ser la energía que sobra y es desperdiciada por el aparato.

Esto ocurre con los motores industriales y en general con aparatos de potencias muy elevadas, es decir, con aquellos que se utilizan en el ámbito de la industria, no en los hogares.

En el caso de una empresa que tenga este tipo de instalaciones industriales y contrate una potencia elevada, sí puede conseguir un pequeño ahorro, pero en el caso de particulares, no sólo no se utiliza este tipo de maquinaria, sino que además, tan sólo se paga por kilovatio-hora consumido, de manera que los prometedores ahorradores de luz no sólo no son un aparato de alta tecnología, sino que tampoco sirven para nada en el hogar.