Las comunidades energéticas, un modelo de eficiencia

Las comunidades energéticas, un modelo de eficiencia

La necesidad de encontrar nuevos sistemas más sostenibles y que reduzcan el impacto medioambiental, da lugar a la aparición de las comunidades energéticas, un modelo de eficiencia del que vamos a oír hablar mucho en los próximos años, de manera que vamos a empezar a comprender qué es exactamente y las ventajas que tienen este tipo de comunidades.

Qué son las comunidades energéticas

Desde un punto de vista general, una comunidad energética es aquel conjunto de viviendas o edificios que aprovechan de forma colectiva unas mismas instalaciones de energía, tanto para los hogares como para las oficinas, zonas comunes, jardines, zonas deportivas, comercios, etcétera.

Es importante entender que una comunidad energética no tiene por qué ser necesariamente una comunidad aislada energéticamente, es decir, no es necesario que se surta exclusivamente de forma autónoma, sino que precisamente, la creación de una comunidad energética busca reducir el impacto medioambiental y el consumo de la red pero sin por ello renunciar al máximo confort y seguridad, por lo que se mantendrá siempre conectada.

De esta manera, en todo momento dispondrá de electricidad para satisfacer todas sus necesidades, pero reduciendo la carga a la red que se produce sobre todo en momentos puntuales por ejemplo de una brusca bajada de temperaturas, y con la ventaja de reducir los gastos y dar un paso más hacia delante en el compromiso con el medioambiente.

Ventajas de este tipo de comunidades

Entre las principales ventajas de las comunidades energéticas podemos destacar:

  • Permite el acceso a las energías renovables a personas que viven en zonas donde es más complicada la instalación de este tipo de sistemas.
  • Ofrece beneficios interesantes en materia de inversión, producción y venta de energía.
  • Los ciudadanos aprenden un sistema de autogestión energética muy necesario de cara al futuro.
  • Podrán realizar un estudio efectivo acerca de sus necesidades energéticas, con la garantía de satisfacerlas por completo.
  • Disponen del apoyo de la red, la cual seguirá suministrando energía para garantizar el suministro cualquier día y a cualquier hora.
  • Es la mejor forma de reducir el importe de la factura eléctrica mensual, e incluso de obtener beneficios.
  • Se trata de la mejor decisión a la hora de reducir el impacto medioambiental, favoreciendo el desarrollo natural del entorno.

Es muy importante que tengamos en cuenta que este tipo de comunidades energéticas se puede estructurar desde diferentes ámbitos, es decir, en base a las necesidades de cada comunidad que puede ser un bloque de viviendas, varios bloques o viviendas pareadas o aisladas, e incluso alcanzar mayores dimensiones como barrios o pueblos completos, se realizará un estudio específico que permita el abastecimiento en todo momento.

Las comunidades energéticas son una alternativa que efectivamente requiere una inversión y un adecuado estudio para garantizar la producción, pero sin duda se trata de una alternativa que cada vez tiene más adeptos, ofreciendo un modo más ecológico y sostenible de consumo energético, con lo cual es una inversión a medio y largo plazo que garantiza grandes ventajas a toda la comunidad, por lo que es interesante que se estudien las diferentes posibilidades que ofrece y se analice su incorporación en los años venideros.