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Consejos para ahorrar energía con la calefacción

7 consejos para ahorrar energía con la calefacción

La calefacción es imprescindible sobre todo para los que vivimos en el norte de España, de manera que es muy importante aprender una serie de trucos a través de los cuales podamos ahorrar energía con la calefacción eléctrica, logrando de esta forma que la factura mensual se vea reducida sin por ello tener que renunciar al máximo confort.

Para ahorrar energía con la calefacción, debes utilizar un sistema de bajo consumo

En la actualidad, existen sistemas de calefacción de bajo consumo, los cuales permiten aprovechar mejor la energía minimizando el coste mensual.

Esto lo consiguen sacando más partido a cada vatio que consumen, transformándolo en calor y reduciendo al mínimo las pérdidas.

Invierte en un buen aislamiento para reducir las pérdidas de calor

Una de las formas más eficientes de conseguir reducir al mínimo los costes energéticos es mediante un adecuado aislamiento en la estancia o en la vivienda donde vayamos a instalar y utilizar el sistema de calefacción eléctrica.

En este sentido, debemos tener en cuenta que una casa mal aislada puede llegar a perder incluso más del 40% del calor, lo que significa un sobrecoste muy sustancial.

De hecho, invertir en una mejora en el aislamiento en el hogar es una decisión inteligente, ya que sólo teniendo en cuenta lo que vamos a ahorrar en consumo energético para aire acondicionado y calefacción, lo vamos a poder amortizar en un plazo mínimo de tiempo.

Selecciona una temperatura adecuada

Es muy importante elegir una temperatura que sea adecuada en función del clima exterior.

Si bien es cierto que 21 °C es lo que se considera que es una temperatura ideal para garantizar el confort, en realidad, es importante regular la temperatura interior en base a los grados que hay en el exterior.

Por ejemplo, para aquellos que viven en la zona de País Vasco y Navarra, lo habitual es que las temperaturas sean bastante bajas, por lo que poner la calefacción a una temperatura de 18 °C, supone un interior confortable reduciendo de forma muy sustancial el consumo energético.

No olvides que por cada grado centígrado que bajes la calefacción, vas a ahorrar entre un 7% y hasta un 10% de consumo energético, por lo que pasar de 21 °C a 18 °C supone ahorros de hasta el 30%.

El termostato es un magnífico aliado para ahorrar energía con la calefacción

Utilizar un termostato te va a permitir no sólo seleccionar la temperatura sino también programar el funcionamiento de los aparatos de calefacción.

Esto ayuda a minimizar los gastos y a disfrutar de un entorno mucho más agradable.

Los nuevos sistemas de calefacción eléctrica, incorporan sistemas de control mediante Smartphone

En la actualidad, las nuevas tecnologías han llegado a la calefacción, y esto nos permite entre otras cosas vincular el sistema de calefacción con nuestro teléfono inteligente.

De esta manera, vamos a poder controlar el sistema de calefacción en cualquier momento y desde cualquier lugar, de forma sencilla y garantizando un consumo mínimo con el máximo confort.

Si cubres los radiadores, reducirás la eficiencia y no conseguirás ahorrar energía con la calefacción

Mucho cuidado con poner cosas encima de los radiadores, ya que esto nos va a llevar a una pérdida importante de la eficiencia.

No utilices los radiadores como tendederos, ya que esto hará que la circulación de aire caliente se interrumpa, lo que se traduce en que no van a calentar bien a la vez que el sistema trabajará más, por lo que el consumo aumentará de forma muy significativa.

Aprende a ventilar sin excederte para evitar pérdidas de calor innecesarias

Es importante ventilar la casa con regularidad, pero cuando estamos utilizando la calefacción, debemos ajustar esta ventilación a lo mínimo imprescindible, evitando así perder más calor de lo necesario.

Cuándo ventiles tu casa, hazlo durante períodos de menos de 10 minutos, ya que es más que suficiente y no se llegará a enfriar por completo.

Consejos para reducir el consumo de energía en casa

9 consejos para reducir el consumo de energía en casa

Hemos preparado un resumen con los 10 consejos imprescindibles para reducir el consumo de energía en casa, a través de los cuales intentaremos evitar los malos hábitos, así como cambiar pequeñas acciones en nuestro día a día que van a suponer un importante ahorro al cabo del mes.

La luz natural, tu mejor aliado para reducir el consumo de energía en casa

Uno de los mejores consejos que os podemos dar para reducir el consumo de energía en casa es precisamente que aprovechéis la luz natural.

Sube bien las persianas y estudia el ciclo del sol a lo largo del día, de manera que puedas sacar el máximo partido a la luz de la forma más natural posible.

Utiliza iluminación de bajo consumo

Aunque las bombillas consumen poco, lo cierto es que una buena parte de nuestra factura se va en iluminación, de manera que una inversión en alumbrado de bajo consumo, puede ser una decisión inteligente para bajar el total de la factura cada mes.

Apaga la luz cuando no estés en la habitación

Nos hemos acostumbrado con mucha facilidad a encender la luz, pero no tanto a pagarla.

Cada vez que salgas de una habitación o no la vayas a utilizar, apaga la luz, televisión o lo que tengas conectado, con lo que evitarás que siga consumiendo cuando no le estás dando uso.

Los electrodomésticos enchufados también consumen

Recuerda que, aunque su consumo es residual, los electrodomésticos que permanecen enchufados están absorbiendo una pequeña cantidad de electricidad.

Si los sumamos todos, al cabo del mes son varios euros, por lo que el consejo es que desenchufes todo lo que no estés utilizando o, si el enchufe está en una zona poco accesible, te puede resultar interesante comprar enchufes con mando a distancia, de manera que los puedes conectar y desconectar con un mando, garantizando así que no llega electricidad al aparato, lo cual también alargará su vida útil y evitarás averías.

Aquí entra todo tipo de aparatos que van desde la televisión hasta el ordenador, el cargador del móvil, etcétera.

Utiliza el aire acondicionado y la calefacción con cabeza

Si quieres bajar el consumo y a la vez disfrutar de un entorno saludable, es importante que aprendas a regular bien tanto la calefacción como el aire acondicionado.

Para que te hagas una idea, durante el invierno la temperatura ideal se encuentra alrededor de los 20 °C, mientras que en verano podemos estar cómodamente con 25 °C.

Saca partido a la discriminación horaria

Si tienes un contrato con discriminación horaria, aprende a aprovecharlo bien, de manera que utilices aquellos artículos que consumen más durante las horas en las que el precio de la electricidad es más barato.

Por ejemplo, puedes poner la lavadora o el lavavajillas por la noche.

Reduce el consumo del frigorífico

El frigorífico es uno de los electrodomésticos que más electricidad gasta en casa, de manera que intenta reducir su trabajo, para lo cual decide lo que vas a sacar antes de abrir la puerta, y evita que esté demasiado tiempo abierta.

También es recomendable evitar meter cosas calientes en el frigorífico, como por ejemplo esa cazuela que acabas de preparar, una sopa recién hecha, etcétera, ya que el frigorífico tendrá que trabajar mucho más para conseguir desalojar todo ese calor que le estás aportando.

Invierte en electrodomésticos de bajo consumo

Invertir en electrodomésticos de bajo consumo es una forma fantástica de reducir el consumo eléctrico.

Para ello no tienes más que fijarte en la calificación energética, de manera que lo ideal es optar por electrodomésticos calificados con la etiqueta A+++, y como mínimo nos deberemos plantear la etiqueta A.

Aprovecha mejor la energía al cocinar

Cuando estés cocinando, utiliza las tapas para aprovechar mejor el calor.

Puedes apagar tu encimera u horno antes de que termines de cocinar, de manera que con el calor residual se finalizará el proceso reduciendo de forma sustancial el consumo.

Lo mismo puedes hacer con la plancha, y para ello intenta planchar todo a la misma vez, y recuerda que la plancha sigue caliente una vez que la desenchufes, por lo que desconéctala antes de planchar las últimas prendas, con lo que ahorrarás bastante electricidad.