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Trucos para reducir el consumo del calentador eléctrico

Trucos para reducir el consumo del calentador eléctrico

Hemos preparado una colección de consejos muy sencillos que te van a ayudar a reducir el consumo del calentador eléctrico, ya que se trata de uno de los aparatos que más energía consume en el hogar, por lo que para poder sacarle el máximo partido sin por ello engordar la factura, es interesante que tengas en cuenta estos trucos que detallamos a continuación.

Principales ventajas del calentador eléctrico frente al de gas

Instalar un calentador eléctrico o termo eléctrico en País Vasco y Navarra tiene algunas ventajas muy interesantes con respecto al gas, y es que aunque el coste de la factura eléctrica sea algo más elevado, realmente el servicio que ofrece es mucho más constante y de mayor calidad.

Entre las principales ventajas del calentador eléctrico podemos destacar:

  • La temperatura será constante durante su uso.
  • No tienes que esperar a que el agua se caliente cuando abras el grifo.
  • Independientemente del caudal, la temperatura del agua no variará, pudiendo utilizar varios grifos a la vez.
  • No te vas a tener que preocupar más de comprar y llevar bombonas a tu casa.
  • Evitas el peligro que suponen las bombonas de gas y los escapes.

Consejos para reducir el consumo del calentador eléctrico

Tal y como podemos observar, el calentador eléctrico es la alternativa más confortable y que más garantías ofrece al consumidor, pero por supuesto es importante que aprendamos unos trucos muy sencillos que nos van a ayudar a reducir el consumo del calentador eléctrico.

No enciendas y apagues el calentador

Un error habitual es el de apagar el calentador cuando no se está utilizando.

Esto puede ser interesante si vamos a salir de vacaciones, pero en el caso de que vayamos a estar como mucho un par de días fuera, la energía que necesitará el calentador para volver a calentar todo el agua almacenada en su interior, será superior a la que hemos ahorrado, por lo que no nos estaría sirviendo de nada.

Sin embargo, si vas a estar más de tres días fuera de casa, puede ser una buena idea apagar el calentador para evitar que siga calentando un agua que no vas a necesitar.

Regula correctamente la temperatura en función del clima en Navarra y País Vasco

Configura el termostato del calentador eléctrico a una temperatura que sea adecuada, y haz uso preferentemente de la función Eco.

Si tienes un buen calentador y no precisas de grandes demandas durante una determinada temporada, no hace falta que pongas una temperatura excesivamente elevada, ya que vas a tener suficiente agua caliente sin tener que hacer trabajar a las resistencias más de lo necesario.

Mejora el aislamiento del calentador

Colocar el calentador en una estancia donde esté bien aislado va a mejorar su rendimiento.

Por ejemplo, si el calentador se encuentra en el exterior en un lugar muy frío, necesitará más energía para seguir manteniendo la temperatura del agua, mientras que si la instalación la realizamos por ejemplo dentro del baño (recuerda que tiene que ser un calentador estanco), una temperatura más alta ayudará a que el calentador tenga que trabajar menos y, por tanto, reduzca su consumo.

También puede ser interesante introducir el calentador dentro de un pequeño armario bien aislado, especialmente si va a estar en el exterior.

Prioriza la ducha frente al baño

Bañarnos supone un gasto de agua y energía muy superior al que precisamos para una ducha, de manera que es mejor optar por ducharnos y reservar los baños tan sólo a los momentos en los que necesitemos una relajación extra.

Utiliza un lavavajillas para lavar los platos

Aunque no parezca, el lavavajillas gestiona mejor la electricidad de lo que lo haremos nosotros lavando los platos a la mano.

El lavavajillas no sólo utiliza menos electricidad, sino que también gastan menos agua y menos detergente, por lo que en todos los sentidos va a limpiar de forma mucho más eficiente que nosotros, lo que supone también un descenso en el consumo energético.

Formas de programar los electrodomésticos para que funcionen en las horas más baratas

Formas de programar los electrodomésticos para que funcionen en las horas más baratas

Con el objetivo de ahorrar en la factura eléctrica en País Vasco o Navarra, es importante recurrir a trucos sencillos que podemos incorporar en nuestro día a día y que suponen un antes y un después, y para poder ajustar mucho más el gasto energético, vamos a aprender a programar los electrodomésticos, además de que descubriremos un truco muy sencillo para poder realizar la programación en aquellos aparatos que no cuentan con esta función de serie.

Aprender a programar los electrodomésticos

Los electrodomésticos actuales, en su mayoría, disponen de un programador muy fácil de utilizar, a través del cual vamos a poder administrar las horas en las que va a estar en funcionamiento.

Este tipo de programadores puede funcionar de dos maneras diferentes:

  • Programador horario: es el sistema más eficiente puesto que nos va a permitir indicar la o las horas a las que va a trabajar el electrodoméstico. Simplemente tendrás que decirle la hora en la que se tiene que poner en marcha y realizará sus tareas con normalidad. El programador horario suele estar presente en modelos específicos y de gama media alta, pero es cierto que cada vez son más los fabricantes que lo incorporan.
  • Inicio en diferido: por otra parte está uno de los sistemas más habituales que es el de inicio en diferido, es decir, no le vamos a indicar la hora en la que tiene que realizar las tareas, sino que vamos a especificar el tiempo que debe transcurrir desde que lo programamos hasta que se ponga en marcha. Hay electrodomésticos que incluso nos van a permitir seleccionar un inicio en diferido para 24 horas después, por lo que por ejemplo, si queremos poner el lavavajillas a las 00:00 de la noche, a las 21:00 podemos decirle que se ponga en marcha dentro de tres horas, con lo que ya nos podemos olvidar.

Si no dispones de temporizador, utiliza un programador de enchufe

Pero no siempre vamos a disponer de electrodomésticos con temporizador o con sistema de programación para el inicio en diferido, ya sea porque son electrodomésticos que tienen mucho tiempo, son más sencillos o directamente porque el fabricante no ha considerado su incorporación.

En estos casos seguimos teniendo una salida interesante que es la utilización de un programador de enchufe.

Lo más habitual es que los electrodomésticos que no incluyen temporizador tengan un funcionamiento más mecánico que electrónico, de manera que lo único que hay que hacer es colocar un temporizador en el enchufe, el cual programaremos para que corte la corriente eléctrica hasta una determinada hora, en la cual dejará pasar la electricidad y el electrodoméstico la recibirá.

Si lo hemos dejado conectado, se pondrá en marcha por sí mismo como si lo hubiésemos hecho dándole al botón, pero con la ventaja de que no vamos a tener que estar presentes en ese instante.

La posibilidad de programar los electrodomésticos para que funcionen en las horas en las que el precio de la electricidad es más bajo en País Vasco y Navarra es una ventaja importante, pero por supuesto recuerda que si vives en comunidades de Euskadi o Pamplona con vecinos, es importante que tengas en cuenta no utilizar aquellos electrodomésticos que puedan ser más ruidosos durante la noche, para evitar molestias a las personas que hay en tu entorno.

Consejos para ahorrar electricidad con la secadora

Consejos para ahorrar electricidad con la secadora

En la actualidad tenemos la ventaja de poder disfrutar de todo tipo de electrodomésticos que nos hacen la vida más fácil, pero algunos de ellos como es el caso de la secadora, tienen un consumo algo elevado, lo cual repercute en la factura mensual. En esta ocasión os vamos a dar unos consejos muy sencillos con el objetivo de que podáis ahorrar electricidad con la secadora, sacándole el máximo partido pero con un gasto inferior.

Llena siempre la secadora por completo

La primera recomendación es la que solemos dar para la mayoría de electrodomésticos, y es que es importante que aproveches la carga que te permite el aparato.

Utilizar la secadora para secar una o dos prendas es un derroche energético enorme, por lo que es importante que nos organicemos bien para tener una cierta cantidad de ropa que permita aprovechar toda la energía utilizada.

No sobrecargues para ahorrar electricidad con la secadora

Tampoco se recomienda llenar en exceso la secadora, ya que la ropa saldrá más arrugada además de que no es bueno sobrecargar el tambor, debido a que esto puede afectar negativamente al funcionamiento de la lavadora, y con el paso del tiempo empezar a presentar problemas o incluso tener un funcionamiento menos eficiente.

Compra una secadora más eficiente en País Vasco o Navarra

Cuando compres una secadora, fíjate bien en su etiqueta de eficiencia energética, a través de la cual podrás saber si se trata de un modelo que tenga un mayor o menor consumo.

Evidentemente, lo más recomendable es optar por una secadora eficiente energéticamente, con una etiqueta desde C en adelante en el nuevo etiquetado energético, ya que esto nos estará indicando que su consumo es bajo gracias a la utilización de una bomba eficiente y un sistema bien optimizado.

Utiliza la secadora en las horas en las que la electricidad tiene el precio más bajo

También puede ser interesante poner en marcha la secadora en aquellas horas en las que la electricidad tiene un coste más económico independientemente de si estamos en Euskadi o Pamplona, ya que los horarios son los mismos para ambos.

Esto nos va a permitir ahorrar mucho dinero cada mes, en especial cuando hablamos de un electrodoméstico que tiene un consumo energético bastante elevado puesto que para llevar a cabo su función tiene que producir calor.

El centrifugado puede ahorrar trabajo a la secadora

Utilizar el centrifugado en la lavadora te va a permitir reducir el trabajo de la secadora, con lo cual podrás utilizar un ciclo más corto o incluso una temperatura más baja, con el consiguiente ahorro energético.

Recuerda que centrifugado gasta menos electricidad que la secadora.

Conoce bien los programas de tu secadora

Aprende bien todos los programas disponibles de tu secadora, ya que esto te va a permitir elegir el que sea más indicado en función de tus necesidades reales, evitando que la ropa se deteriore más de la cuenta y sobre todo ahorrando un montón de electricidad.

Realiza un mantenimiento regular para garantizar su funcionamiento

Para que los electrodomésticos funcionen convenientemente, es importante realizar un mantenimiento regular que será indicado por el fabricante en su manual, además de que esto también va a mejorar la eficiencia energética y evitará gastos innecesarios, algo que también te va a permitir ahorrar electricidad con la secadora.

Consejos para ahorrar energía con la calefacción

7 consejos para ahorrar energía con la calefacción

La calefacción es imprescindible sobre todo para los que vivimos en el norte de España, de manera que es muy importante aprender una serie de trucos a través de los cuales podamos ahorrar energía con la calefacción eléctrica, logrando de esta forma que la factura mensual se vea reducida sin por ello tener que renunciar al máximo confort.

Para ahorrar energía con la calefacción, debes utilizar un sistema de bajo consumo

En la actualidad, existen sistemas de calefacción de bajo consumo, los cuales permiten aprovechar mejor la energía minimizando el coste mensual.

Esto lo consiguen sacando más partido a cada vatio que consumen, transformándolo en calor y reduciendo al mínimo las pérdidas.

Invierte en un buen aislamiento para reducir las pérdidas de calor

Una de las formas más eficientes de conseguir reducir al mínimo los costes energéticos es mediante un adecuado aislamiento en la estancia o en la vivienda donde vayamos a instalar y utilizar el sistema de calefacción eléctrica.

En este sentido, debemos tener en cuenta que una casa mal aislada puede llegar a perder incluso más del 40% del calor, lo que significa un sobrecoste muy sustancial.

De hecho, invertir en una mejora en el aislamiento en el hogar es una decisión inteligente, ya que sólo teniendo en cuenta lo que vamos a ahorrar en consumo energético para aire acondicionado y calefacción, lo vamos a poder amortizar en un plazo mínimo de tiempo.

Selecciona una temperatura adecuada

Es muy importante elegir una temperatura que sea adecuada en función del clima exterior.

Si bien es cierto que 21 °C es lo que se considera que es una temperatura ideal para garantizar el confort, en realidad, es importante regular la temperatura interior en base a los grados que hay en el exterior.

Por ejemplo, para aquellos que viven en la zona de País Vasco y Navarra, lo habitual es que las temperaturas sean bastante bajas, por lo que poner la calefacción a una temperatura de 18 °C, supone un interior confortable reduciendo de forma muy sustancial el consumo energético.

No olvides que por cada grado centígrado que bajes la calefacción, vas a ahorrar entre un 7% y hasta un 10% de consumo energético, por lo que pasar de 21 °C a 18 °C supone ahorros de hasta el 30%.

El termostato es un magnífico aliado para ahorrar energía con la calefacción

Utilizar un termostato te va a permitir no sólo seleccionar la temperatura sino también programar el funcionamiento de los aparatos de calefacción.

Esto ayuda a minimizar los gastos y a disfrutar de un entorno mucho más agradable.

Los nuevos sistemas de calefacción eléctrica, incorporan sistemas de control mediante Smartphone

En la actualidad, las nuevas tecnologías han llegado a la calefacción, y esto nos permite entre otras cosas vincular el sistema de calefacción con nuestro teléfono inteligente.

De esta manera, vamos a poder controlar el sistema de calefacción en cualquier momento y desde cualquier lugar, de forma sencilla y garantizando un consumo mínimo con el máximo confort.

Si cubres los radiadores, reducirás la eficiencia y no conseguirás ahorrar energía con la calefacción

Mucho cuidado con poner cosas encima de los radiadores, ya que esto nos va a llevar a una pérdida importante de la eficiencia.

No utilices los radiadores como tendederos, ya que esto hará que la circulación de aire caliente se interrumpa, lo que se traduce en que no van a calentar bien a la vez que el sistema trabajará más, por lo que el consumo aumentará de forma muy significativa.

Aprende a ventilar sin excederte para evitar pérdidas de calor innecesarias

Es importante ventilar la casa con regularidad, pero cuando estamos utilizando la calefacción, debemos ajustar esta ventilación a lo mínimo imprescindible, evitando así perder más calor de lo necesario.

Cuándo ventiles tu casa, hazlo durante períodos de menos de 10 minutos, ya que es más que suficiente y no se llegará a enfriar por completo.

Se puede ahorrar consumo con los ciclos cortos de la lavadora

¿Se puede ahorrar consumo con los ciclos cortos de la lavadora?

Los electrodomésticos actuales a menudo presumen de utilizar una función eco o incluso programas que prometen una sustancial reducción del consumo energético. El objetivo en esta ocasión va a ser el de analizar si realmente se puede ahorrar consumo con los ciclos cortos de la lavadora, de manera que descubramos si realmente vale la pena esta función.

El consumo de la lavadora

La lavadora es uno de los aparatos que se encuentran en todos los hogares y que tiene un consumo más representativo, el cual varía en función del número de personas y de la frecuencia con la que se utiliza el electrodoméstico.

Es importante tener en cuenta que la lavadora ya de por si es un aparato que gasta energía, pero la mayor parte de este consumo procede del calentamiento de agua, es decir, existe una gran diferencia de consumo energético si se lava con agua fría o con agua a las diferentes temperaturas que nos permite la propia lavadora.

Para que os hagáis una idea, la media de consumo se encuentra entre los 125 kWh/año para lavadoras con etiqueta energética A+++ (o A en el nuevo etiquetado energético), y de hasta incluso más de 450 kWh/año para las que tienen una etiqueta D (o G en el nuevo etiquetado energético).

Sin embargo, si tan sólo se utiliza agua caliente, se puede ahorrar incluso más de un 60%.

Tal y como podemos observar, el consumo de la lavadora puede variar de forma muy considerable en función del uso que se le dé y sobre todo de la temperatura y la eficiencia energética del electrodoméstico, pero además, los modelos actuales utilizan diferentes programas que prometen ahorrar interesantes cantidades de consumo, y entre ellos, destaca la alternativa de los ciclos cortos de la lavadora.

¿Puedo ahorrar energía con los ciclos cortos de la lavadora?

El ciclo corto de la lavadora es un tipo de programa de lavado de corta duración, el cual generalmente opera a una temperatura de unos 30 °C, aunque la mayor parte de modelos nos van a permitir realizar modificaciones en este aspecto así como en el número de revoluciones por minuto.

Los ciclos cortos habitualmente duran una media hora menos que los ciclos normales, pero apenas consumen unos 50 Wh menos, pasando de alrededor de 550 Wh a 500 Wh, por lo que podemos observar que el ahorro no es tan sustancial como aparenta en un primer momento.

De esta manera, la conclusión que podemos obtener es que los ciclos cortos de la lavadora no ahorra prácticamente consumo, sino que lo que hace es ahorrarnos tan sólo tiempo, un dato muy importante que debemos tener presente para no caer en el engaño y creer que realmente estamos ahorrando electricidad por optar por este tipo de programas.

No obstante, comentábamos que también tenemos otra alternativa que es la función Eco, y en este caso sí se observa un mayor ahorro con respecto al lavado normal que es de aproximadamente un 25% tanto en electricidad como en agua, de manera que por ejemplo pasaríamos de los 550 Wh de consumo del programa normal a 413 Wh, en cuyo caso sí que vale realmente la pena utilizarlo.

Cuánto aumenta el consumo de la lavadora en función de la temperatura

Cuánto aumenta el consumo de la lavadora en función de la temperatura

Como ya sabéis, las lavadoras pueden lavar con agua fría pero generalmente utilizan agua caliente para lograr una mayor efectividad durante el lavado, lo que significa que una de sus funciones será la de calentar el agua en función de nuestras necesidades pero, ¿cuál es el consumo de la lavadora en función de la temperatura? Vamos a intentar averiguar cuánto aumenta el consumo conforme vamos aumentando la temperatura de lavado.

La temperatura del agua en el lavado

Las lavadoras incorporan una resistencia gracias a la cual consiguen calentar el agua a la temperatura que seleccionamos manualmente o a la que esté configurada en función del programa que vayamos a utilizar.

Dicha resistencia es la que más energía consume con respecto al funcionamiento del equipo, lo que significa que, gestionando bien la temperatura de lavado, vamos a tener la posibilidad de reducir de forma muy considerable el consumo energético.

Para ello, lo mejor es realizar un análisis que permita conocer cuánto aumenta el consumo de la lavadora conforme vamos aumentando la temperatura.

Cuánto aumenta el consumo de la lavadora si subo la temperatura

Hay que tener en cuenta que, cuanto más elevada sea la temperatura que seleccionamos para la lavadora, más tardará en calentar el agua, además de que necesitará una mayor cantidad de energía para la resistencia.

Cabe destacar que los consumos que vamos a indicar a continuación son aproximados, es decir, dependerá mucho de la lavadora que utilicemos, el programa que hayamos seleccionado y por supuesto de su etiqueta o eficiencia energética, pero al menos os puede servir a modo de guía para poder haceros una idea más aproximada de lo que implica aumentar unos grados la temperatura.

Cabe destacar que en este caso hemos utilizado un programa que tiene una duración de aproximadamente 75 minutos, y hemos ido probando con distintas temperaturas, obteniendo los valores siguientes:

  • Lavado en frío: consumo de 138 Wh.
  • Lavado a 30 °C: consumo de 355 Wh.
  • Lavado a 40 °C: consumo de 572 Wh.
  • Lavado a 50 °C: consumo de 663 Wh.
  • Lavado a 60 °C: consumo de 729 Wh.
  • Lavado a 70 °C: consumo de 771 Wh.

Tal y como podemos observar, un lavado a 70 °C tendría el mismo consumo que poner cinco lavadoras y media con agua fría o algo más de dos lavadoras con agua a 30 °C.

También podemos observar que, conforme va aumentando la temperatura, la diferencia de consumo se reduce, hasta el punto que de lavar en frío a lavar a 30 °C tenemos una diferencia de 217 Wh, de lavar a 30 °C a lavar a 40 °C, se sigue manteniendo esta diferencia de 217 Wh, pero al pasar de 40 °C a 50 °C, la diferencia se reduce a tan solo 91 Wh adicionales, de lavar a 50 °C a hacerlo a 60 °C hay una diferencia de 66 Wh, y de 60 °C a 70 °C la diferencia es de 42 Wh.

Además de conseguir ahorrar una buena cantidad de energía en cada lavado, recuerda que utilizar una temperatura más baja no sólo redunda en el consumo de la lavadora, sino que además también te ayudará a mantener mejor la integridad de los tejidos y los colores, observando un deterioro inferior con el paso del tiempo, lo que te permite aprovechar durante más tiempo todas tus prendas.

Los medidores de consumo, una herramienta útil en el hogar

Los medidores de consumo, una herramienta útil en el hogar

Los medidores de consumo son una herramienta muy interesante que nos sirve fundamentalmente para comprobar el consumo de los diferentes electrodomésticos y aparatos que tenemos en casa, ofreciendo información muy valiosa a la par que indicándonos qué electrodomésticos son los que están teniendo un mayor gasto en nuestro hogar.

Qué es un medidor de consumo

El medidor de consumo es un aparato que está diseñado principalmente para medir el consumo eléctrico de los dispositivos que estén conectados a él.

De esta manera, el usuario tendrá la posibilidad de averiguar cuánto está consumiendo un aparato específico o varios a la vez, con el objetivo de descubrir si hay algún funcionamiento anómalo o de si vale la pena seguir con dicho aparato o es mejor cambiarlo por otro más eficiente.

Además, su sistema ayuda a concienciarnos acerca del consumo eléctrico que hacemos en el día a día, abriendo las puertas a un consumo más responsable y reduciendo las pérdidas innecesarias.

Medidas que ofrecen los medidores de consumo

En el mercado tenemos la posibilidad de encontrar diferentes tipos de medidores de consumo, de manera que los hay que son más sencillos y tan sólo nos dan un par de lecturas, mientras que otros pueden ser más completos y ofrecernos otros valores que pueden resultar muy interesantes sobre todo si queremos profundizar no sólo en materia de consumo, sino en relación con otros aspectos como el voltaje, gastos, etcétera.

En este sentido, podemos destacar las siguientes lecturas:

  • Consumo en tiempo real de Wh.
  • Media de consumo de Wh en relación con un tiempo determinado.
  • Suma de consumos en un tiempo específico.
  • Voltaje en tiempo real.
  • Coste de la energía consumida en base al precio que indiquemos al medidor de consumo.
  • Amperaje de la instalación.
  • Hertzios de la instalación.

También hay que tener en cuenta que, además del medidor de consumo enchufable, que es el que tiene generalmente una pantalla con todas las lecturas y un enchufe Schuko, también hay otro modelo que puede ser con o sin pantalla (en este caso con conexión al Smartphone o tablet), que están diseñados para analizar el consumo de toda la vivienda, de manera que se instalan directamente en el cuadro eléctrico pero sin la necesidad de realizar obras, ya que puede realizar la medida conectándolo directamente al cable de alimentación de este cuadro.

Esta segunda alternativa también puede ser muy interesante si queremos realizar mediciones tan sólo en determinadas zonas específicas, para lo cual lo único que hay que hacer es seleccionar los cables indicados dentro del cuadro o en una zona accesible, de manera que se pueda tener la total seguridad de que los consumos de toda esa zona van a pasar siempre por los cables en los que se haya conectado.

Tal y como podemos observar, los medidores de consumo son interesantes para poder analizar el consumo de un aparato o electrodoméstico en particular o incluso de toda una instalación eléctrica, logrando de esta forma averiguar si existen formas de reducir el gasto energético para optar por una alternativa más económica y por supuesto también más ecológica.

Cuánto consumen los principales electrodomésticos del hogar

Cuánto consumen los principales electrodomésticos del hogar

A la hora de optimizar el consumo de energía, es muy importante aprender cuánto consumen los principales electrodomésticos del hogar, ya que muchas veces esto nos va a ayudar a reducir el gasto y, sobre todo, a concienciarnos de lo importante que es gestionar bien el uso de cualquier aparato que tengamos por casa.

La etiqueta de consumo de tus electrodomésticos

Seguramente ya te habrás fijado que todos los electrodomésticos vienen con una etiqueta energética, es decir, una pequeña ficha a través de la cual puedes conocer detalles importantes en relación con el consumo energético.

Esto incluye desde el promedio de consumo hasta la clasificación energética, la cual os recordamos que va a cambiar este año, por lo que recomendamos que os pongáis al día con las nuevas etiquetas de eficiencia energética.

La clasificación energética es la que te ayuda a hacerte una idea rápida acerca de la media de consumo del electrodoméstico, de manera que se establecen una serie de letras que van desde la A hasta la G, con lo que los electrodomésticos que estén etiquetados más cerca de la A se considerará que tienen un consumo inferior a la media, mientras que conforme nos vamos acercando a la letra G, indica que el consumo va subiendo conforme a la media.

También debes echar un vistazo al consumo medio que ha calculado el fabricante, el cual te lo indicará generalmente en kWh/año o en algunas ocasiones lo podrás encontrar kWh/dia.

Este dato lo que te indica es la cantidad de kilovatios que consume el aparato en el plazo de tiempo determinado, ya sea al año o a lo largo del día.

Consumo medio de los electrodomésticos del hogar

Vamos a pasar ahora a analizar cuánto consumen los principales electrodomésticos del hogar, teniendo en cuenta las diferentes etiquetas energéticas que nos vamos a encontrar (recordad que vamos a centrarnos ya en las nuevas etiquetas energéticas).

  • Consumo del frigorífico: desde 175 kWh/año para etiqueta A hasta 650 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo de la lavadora: desde 127 kWh/año para etiqueta A hasta 450 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo de la secadora: desde 140 kWh/año para etiqueta A hasta 480 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo de la vitrocerámica: desde 440 kWh/año para etiqueta A hasta 920 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo del microondas: desde 75 kWh/año para etiqueta A hasta 110 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo del horno eléctrico: desde 150 kWh/año para etiqueta A hasta 280 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo de la televisión: desde 65 kWh/año para etiqueta A hasta 300 kWh/año para etiqueta G.

Es importante tener en cuenta que estos son valores aproximados, ya que mientras que el consumo del frigorífico es un cálculo de gran exactitud puesto que está enchufado y funcionando a lo largo de todo el día, en el caso del resto de electrodomésticos debemos tener en cuenta que va a depender del uso que le demos, es decir, por ejemplo, el horno eléctrico se calcula en base a un uso de unas 140 horas al año, mientras que hay personas que utilizan mucho más el horno y otras que apenas le sacan partido, por lo que en estos casos evidentemente el consumo de estos electrodomésticos del hogar variarán.

La orientación de la vivienda y el consumo energético

La orientación de la vivienda y el consumo energético

Seguramente en más de una ocasión habréis escuchado aquello de que la orientación de la vivienda y el consumo energético están íntimamente relacionados, y lo cierto es que no sólo es innegable, sino que además es mucho más importante de lo que podemos pensar en un primer momento, de manera que vamos a analizar las posibilidades de ahorro, así como las ventajas que supone elegir la orientación a cada uno de los cuatro puntos cardinales.

¿Es cierto que la orientación de la vivienda influye en el consumo energético?

No hay duda alguna de que la orientación de la vivienda va a ser determinante a la hora de calcular el consumo energético en su interior, y es que, dependiendo de la zona en la que nos encontremos y de la orientación, se puede aprovechar mejor el frío o el calor.

De hecho, esta orientación es relevante hasta el punto en que nos puede ayudar a ahorrar hasta un 70% de energía, de manera que vale la pena que a partir de ahora lo tengáis en cuenta y realicéis un buen análisis tanto cuando vayáis a comprar o alquilar una vivienda, como muy especialmente si os estáis planteando construir o reformar una.

Consejos sobre la orientación de la vivienda y el consumo energético

Para poder realizar un cálculo adecuado acerca de la orientación de la vivienda, vamos a analizar las ventajas que tiene la orientación a cada uno de los cuatro puntos cardinales.

Ventajas de orientar al norte

La orientación norte no suele ser una de las más recomendadas, ya que es la única orientación en la que no se disfruta del sol.

No obstante, se puede utilizar en zonas muy cálidas, logrando de esta manera reducir la dependencia al aire acondicionado, pero si es un sitio donde los inviernos son fríos, puede llegar a ser un problema por necesitar utilizar demasiado la calefacción.

Ventajas de orientar al sur

Por su parte, orientar la vivienda hacia el sur, precisamente ofrece todo lo contrario, es decir, sol a lo largo de todo el día en cualquier estación del año.

De esta manera, es la orientación ideal para zonas muy frías, logrando de este modo disfrutar del sol durante muchas horas al día especialmente durante el invierno, mientras que en verano, al subir el sol, el impacto no es tan fuerte.

Ventajas de orientar al este

Esta orientación permite disfrutar del sol desde el amanecer hasta mediodía, una buena idea puesto que durante la mañana se va acumulando calor, que se disfruta a lo largo de la tarde y se va diluyendo durante la noche.

Se trata de una opción más interesante sobre todo para la mayor parte de viviendas que se encuentran en zonas cálidas.

Ventajas de orientar al oeste

En este caso, el sol se disfrutará desde mediodía hasta la noche, por lo que las noches serán más calentitas, mientras que las mañanas serán algo más frías.

Esta alternativa nos permite ahorrar en calefacción, pero en verano hará más calor, por lo que es indicado para la mayor parte de zonas frías.

Qué punto cardinal es más frío y cuál es más caliente

De forma resumida, estas serían las orientaciones en función de la temperatura que nos ofrecen:

  • Norte: enfriará mucho la casa.
  • Este: enfriará bastante la casa.
  • Oeste: calentará bastante la casa.
  • Sur: calentará mucho la casa.

Esto es básicamente todo lo que necesitas saber sobre la orientación de la vivienda y el consumo energético, pudiendo de esta forma desarrollar tu próximo proyecto con las máximas garantías.

Consejos para contratar la luz en segundas residencias

Consejos para contratar la luz en segundas residencias

Si os estáis planteando contratar la luz en segundas residencias, es muy importante que tengáis en cuenta una serie de recomendaciones como las que vamos a detallar a continuación, a través de las cuales vais a conseguir un ahorro bastante sustancial, ya que el objetivo va a ser el de configurar el consumo en base a las necesidades reales para esa vivienda.

Analiza el consumo eléctrico y necesidades de tu segunda residencia

Lo primero y más importante es tener en cuenta que estamos hablando de una segunda residencia, es decir, el lugar donde vamos a pasar las vacaciones, algunos fines de semana, días sueltos, etcétera, lo que significa que normalmente no vamos a tener la misma demanda energética que podríamos tener en casa.

En la mayor parte de casos, tenemos un calentador de gas para evitar que esté enchufado el eléctrico todos los días que no estamos, no nos vamos a poner a lavar la ropa, planchar, etcétera, sino que en definitiva, nuestros hábitos cambian y de hecho normalmente vamos a pasar más tiempo en la calle que dentro de esta casa.

Eso significa que por norma general no vamos a necesitar una potencia excesiva, sino que con algo más básico de lo que tenemos contratado en nuestra primera residencia, será más que suficiente salvo casos muy puntuales.

Echando un vistazo a facturas de meses pasados, podréis haceros una idea de las necesidades reales que tenéis en función de la estación del año, pero lo más importante es realizar una valoración teniendo en cuenta los aparatos y electrodomésticos que vais a utilizar, que generalmente serán el frigorífico, televisión, luz, etcétera.

Aprende a contratar la luz en segundas residencias

Es importante tener en cuenta que la factura de la luz está conformada por dos elementos principales que son:

  • Potencia contratada: es un componente fijo, es decir, será el mismo importe en todas las facturas.
  • Potencia consumida: es un componente variable, ya que dependiendo de lo que consumamos, variará el importe.

Selecciona la potencia más adecuada

La potencia contratada que vamos a necesitar será aquella que nos permita tener encendidos a la vez los electrodomésticos o aparatos que necesitemos.

Por ejemplo, si tenemos vitrocerámica y calentador eléctrico, habrá momentos en los que ambos estarán funcionando junto al frigorífico, e incluso junto a la televisión, alguna bombilla, etcétera.

El objetivo es averiguar cuántos de ellos pueden llegar a funcionar a la vez, y hacer la suma de las potencias que necesitan para su funcionamiento, de manera que esto será lo que permita calcular la potencia que realmente vamos a necesitar.

Es por ello que generalmente, en las segundas residencias, se recomienda sustituir la vitrocerámica por una cocina a gas, el calentador eléctrico por un calentador de gas y utilizar estufas de gas o de leña, logrando de esta forma que la potencia necesaria se reduzca de forma drástica.

Analiza bien tus hábitos de consumo y elige la tarificación más indicada

En cuanto al consumo, la factura de algún mes anterior os puede ayudar mucho a haceros una idea, no sólo de la cantidad que consumís de media al mes o durante los meses en los que gastáis más electricidad, sino también de las horas y momentos en las que realizáis los consumos.

De esta manera, es posible que a la hora de contratar la luz en segundas residencias interese una tarifa plana o incluso una tarifa con discriminación horaria, de manera que consigáis un ahorro sustancial cuando estéis consumiendo electricidad dentro de la vivienda.