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Formas de programar los electrodomésticos para que funcionen en las horas más baratas

Formas de programar los electrodomésticos para que funcionen en las horas más baratas

Con el objetivo de ahorrar en la factura eléctrica en País Vasco o Navarra, es importante recurrir a trucos sencillos que podemos incorporar en nuestro día a día y que suponen un antes y un después, y para poder ajustar mucho más el gasto energético, vamos a aprender a programar los electrodomésticos, además de que descubriremos un truco muy sencillo para poder realizar la programación en aquellos aparatos que no cuentan con esta función de serie.

Aprender a programar los electrodomésticos

Los electrodomésticos actuales, en su mayoría, disponen de un programador muy fácil de utilizar, a través del cual vamos a poder administrar las horas en las que va a estar en funcionamiento.

Este tipo de programadores puede funcionar de dos maneras diferentes:

  • Programador horario: es el sistema más eficiente puesto que nos va a permitir indicar la o las horas a las que va a trabajar el electrodoméstico. Simplemente tendrás que decirle la hora en la que se tiene que poner en marcha y realizará sus tareas con normalidad. El programador horario suele estar presente en modelos específicos y de gama media alta, pero es cierto que cada vez son más los fabricantes que lo incorporan.
  • Inicio en diferido: por otra parte está uno de los sistemas más habituales que es el de inicio en diferido, es decir, no le vamos a indicar la hora en la que tiene que realizar las tareas, sino que vamos a especificar el tiempo que debe transcurrir desde que lo programamos hasta que se ponga en marcha. Hay electrodomésticos que incluso nos van a permitir seleccionar un inicio en diferido para 24 horas después, por lo que por ejemplo, si queremos poner el lavavajillas a las 00:00 de la noche, a las 21:00 podemos decirle que se ponga en marcha dentro de tres horas, con lo que ya nos podemos olvidar.

Si no dispones de temporizador, utiliza un programador de enchufe

Pero no siempre vamos a disponer de electrodomésticos con temporizador o con sistema de programación para el inicio en diferido, ya sea porque son electrodomésticos que tienen mucho tiempo, son más sencillos o directamente porque el fabricante no ha considerado su incorporación.

En estos casos seguimos teniendo una salida interesante que es la utilización de un programador de enchufe.

Lo más habitual es que los electrodomésticos que no incluyen temporizador tengan un funcionamiento más mecánico que electrónico, de manera que lo único que hay que hacer es colocar un temporizador en el enchufe, el cual programaremos para que corte la corriente eléctrica hasta una determinada hora, en la cual dejará pasar la electricidad y el electrodoméstico la recibirá.

Si lo hemos dejado conectado, se pondrá en marcha por sí mismo como si lo hubiésemos hecho dándole al botón, pero con la ventaja de que no vamos a tener que estar presentes en ese instante.

La posibilidad de programar los electrodomésticos para que funcionen en las horas en las que el precio de la electricidad es más bajo en País Vasco y Navarra es una ventaja importante, pero por supuesto recuerda que si vives en comunidades de Euskadi o Pamplona con vecinos, es importante que tengas en cuenta no utilizar aquellos electrodomésticos que puedan ser más ruidosos durante la noche, para evitar molestias a las personas que hay en tu entorno.

Se puede ahorrar consumo con los ciclos cortos de la lavadora

¿Se puede ahorrar consumo con los ciclos cortos de la lavadora?

Los electrodomésticos actuales a menudo presumen de utilizar una función eco o incluso programas que prometen una sustancial reducción del consumo energético. El objetivo en esta ocasión va a ser el de analizar si realmente se puede ahorrar consumo con los ciclos cortos de la lavadora, de manera que descubramos si realmente vale la pena esta función.

El consumo de la lavadora

La lavadora es uno de los aparatos que se encuentran en todos los hogares y que tiene un consumo más representativo, el cual varía en función del número de personas y de la frecuencia con la que se utiliza el electrodoméstico.

Es importante tener en cuenta que la lavadora ya de por si es un aparato que gasta energía, pero la mayor parte de este consumo procede del calentamiento de agua, es decir, existe una gran diferencia de consumo energético si se lava con agua fría o con agua a las diferentes temperaturas que nos permite la propia lavadora.

Para que os hagáis una idea, la media de consumo se encuentra entre los 125 kWh/año para lavadoras con etiqueta energética A+++ (o A en el nuevo etiquetado energético), y de hasta incluso más de 450 kWh/año para las que tienen una etiqueta D (o G en el nuevo etiquetado energético).

Sin embargo, si tan sólo se utiliza agua caliente, se puede ahorrar incluso más de un 60%.

Tal y como podemos observar, el consumo de la lavadora puede variar de forma muy considerable en función del uso que se le dé y sobre todo de la temperatura y la eficiencia energética del electrodoméstico, pero además, los modelos actuales utilizan diferentes programas que prometen ahorrar interesantes cantidades de consumo, y entre ellos, destaca la alternativa de los ciclos cortos de la lavadora.

¿Puedo ahorrar energía con los ciclos cortos de la lavadora?

El ciclo corto de la lavadora es un tipo de programa de lavado de corta duración, el cual generalmente opera a una temperatura de unos 30 °C, aunque la mayor parte de modelos nos van a permitir realizar modificaciones en este aspecto así como en el número de revoluciones por minuto.

Los ciclos cortos habitualmente duran una media hora menos que los ciclos normales, pero apenas consumen unos 50 Wh menos, pasando de alrededor de 550 Wh a 500 Wh, por lo que podemos observar que el ahorro no es tan sustancial como aparenta en un primer momento.

De esta manera, la conclusión que podemos obtener es que los ciclos cortos de la lavadora no ahorra prácticamente consumo, sino que lo que hace es ahorrarnos tan sólo tiempo, un dato muy importante que debemos tener presente para no caer en el engaño y creer que realmente estamos ahorrando electricidad por optar por este tipo de programas.

No obstante, comentábamos que también tenemos otra alternativa que es la función Eco, y en este caso sí se observa un mayor ahorro con respecto al lavado normal que es de aproximadamente un 25% tanto en electricidad como en agua, de manera que por ejemplo pasaríamos de los 550 Wh de consumo del programa normal a 413 Wh, en cuyo caso sí que vale realmente la pena utilizarlo.

Cuánto aumenta el consumo de la lavadora en función de la temperatura

Cuánto aumenta el consumo de la lavadora en función de la temperatura

Como ya sabéis, las lavadoras pueden lavar con agua fría pero generalmente utilizan agua caliente para lograr una mayor efectividad durante el lavado, lo que significa que una de sus funciones será la de calentar el agua en función de nuestras necesidades pero, ¿cuál es el consumo de la lavadora en función de la temperatura? Vamos a intentar averiguar cuánto aumenta el consumo conforme vamos aumentando la temperatura de lavado.

La temperatura del agua en el lavado

Las lavadoras incorporan una resistencia gracias a la cual consiguen calentar el agua a la temperatura que seleccionamos manualmente o a la que esté configurada en función del programa que vayamos a utilizar.

Dicha resistencia es la que más energía consume con respecto al funcionamiento del equipo, lo que significa que, gestionando bien la temperatura de lavado, vamos a tener la posibilidad de reducir de forma muy considerable el consumo energético.

Para ello, lo mejor es realizar un análisis que permita conocer cuánto aumenta el consumo de la lavadora conforme vamos aumentando la temperatura.

Cuánto aumenta el consumo de la lavadora si subo la temperatura

Hay que tener en cuenta que, cuanto más elevada sea la temperatura que seleccionamos para la lavadora, más tardará en calentar el agua, además de que necesitará una mayor cantidad de energía para la resistencia.

Cabe destacar que los consumos que vamos a indicar a continuación son aproximados, es decir, dependerá mucho de la lavadora que utilicemos, el programa que hayamos seleccionado y por supuesto de su etiqueta o eficiencia energética, pero al menos os puede servir a modo de guía para poder haceros una idea más aproximada de lo que implica aumentar unos grados la temperatura.

Cabe destacar que en este caso hemos utilizado un programa que tiene una duración de aproximadamente 75 minutos, y hemos ido probando con distintas temperaturas, obteniendo los valores siguientes:

  • Lavado en frío: consumo de 138 Wh.
  • Lavado a 30 °C: consumo de 355 Wh.
  • Lavado a 40 °C: consumo de 572 Wh.
  • Lavado a 50 °C: consumo de 663 Wh.
  • Lavado a 60 °C: consumo de 729 Wh.
  • Lavado a 70 °C: consumo de 771 Wh.

Tal y como podemos observar, un lavado a 70 °C tendría el mismo consumo que poner cinco lavadoras y media con agua fría o algo más de dos lavadoras con agua a 30 °C.

También podemos observar que, conforme va aumentando la temperatura, la diferencia de consumo se reduce, hasta el punto que de lavar en frío a lavar a 30 °C tenemos una diferencia de 217 Wh, de lavar a 30 °C a lavar a 40 °C, se sigue manteniendo esta diferencia de 217 Wh, pero al pasar de 40 °C a 50 °C, la diferencia se reduce a tan solo 91 Wh adicionales, de lavar a 50 °C a hacerlo a 60 °C hay una diferencia de 66 Wh, y de 60 °C a 70 °C la diferencia es de 42 Wh.

Además de conseguir ahorrar una buena cantidad de energía en cada lavado, recuerda que utilizar una temperatura más baja no sólo redunda en el consumo de la lavadora, sino que además también te ayudará a mantener mejor la integridad de los tejidos y los colores, observando un deterioro inferior con el paso del tiempo, lo que te permite aprovechar durante más tiempo todas tus prendas.

Cuánto consumen los principales electrodomésticos del hogar

Cuánto consumen los principales electrodomésticos del hogar

A la hora de optimizar el consumo de energía, es muy importante aprender cuánto consumen los principales electrodomésticos del hogar, ya que muchas veces esto nos va a ayudar a reducir el gasto y, sobre todo, a concienciarnos de lo importante que es gestionar bien el uso de cualquier aparato que tengamos por casa.

La etiqueta de consumo de tus electrodomésticos

Seguramente ya te habrás fijado que todos los electrodomésticos vienen con una etiqueta energética, es decir, una pequeña ficha a través de la cual puedes conocer detalles importantes en relación con el consumo energético.

Esto incluye desde el promedio de consumo hasta la clasificación energética, la cual os recordamos que va a cambiar este año, por lo que recomendamos que os pongáis al día con las nuevas etiquetas de eficiencia energética.

La clasificación energética es la que te ayuda a hacerte una idea rápida acerca de la media de consumo del electrodoméstico, de manera que se establecen una serie de letras que van desde la A hasta la G, con lo que los electrodomésticos que estén etiquetados más cerca de la A se considerará que tienen un consumo inferior a la media, mientras que conforme nos vamos acercando a la letra G, indica que el consumo va subiendo conforme a la media.

También debes echar un vistazo al consumo medio que ha calculado el fabricante, el cual te lo indicará generalmente en kWh/año o en algunas ocasiones lo podrás encontrar kWh/dia.

Este dato lo que te indica es la cantidad de kilovatios que consume el aparato en el plazo de tiempo determinado, ya sea al año o a lo largo del día.

Consumo medio de los electrodomésticos del hogar

Vamos a pasar ahora a analizar cuánto consumen los principales electrodomésticos del hogar, teniendo en cuenta las diferentes etiquetas energéticas que nos vamos a encontrar (recordad que vamos a centrarnos ya en las nuevas etiquetas energéticas).

  • Consumo del frigorífico: desde 175 kWh/año para etiqueta A hasta 650 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo de la lavadora: desde 127 kWh/año para etiqueta A hasta 450 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo de la secadora: desde 140 kWh/año para etiqueta A hasta 480 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo de la vitrocerámica: desde 440 kWh/año para etiqueta A hasta 920 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo del microondas: desde 75 kWh/año para etiqueta A hasta 110 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo del horno eléctrico: desde 150 kWh/año para etiqueta A hasta 280 kWh/año para etiqueta G.
  • Consumo de la televisión: desde 65 kWh/año para etiqueta A hasta 300 kWh/año para etiqueta G.

Es importante tener en cuenta que estos son valores aproximados, ya que mientras que el consumo del frigorífico es un cálculo de gran exactitud puesto que está enchufado y funcionando a lo largo de todo el día, en el caso del resto de electrodomésticos debemos tener en cuenta que va a depender del uso que le demos, es decir, por ejemplo, el horno eléctrico se calcula en base a un uso de unas 140 horas al año, mientras que hay personas que utilizan mucho más el horno y otras que apenas le sacan partido, por lo que en estos casos evidentemente el consumo de estos electrodomésticos del hogar variarán.

Label 2020, el nuevo etiquetado energético para electrodomésticos

Label 2020, el nuevo etiquetado energético para electrodomésticos

El proyecto Label 2020 nace en Europa con el objetivo de crear un nuevo etiquetado energético para los electrodomésticos, logrando de esta forma adaptarse a los nuevos tiempos, exigencias y requisitos a nivel de consumo y por supuesto también a nivel ecológico. Vamos a conocer las razones de esta nueva etiqueta y sus principales características.

El proyecto Label 2020 y la necesidad de una nueva etiqueta energética

A principios de los años 90, en la Unión Europea se establece un sistema a través del cual poder conocer el consumo energético de los electrodomésticos, partiendo de unos esquemas bien definidos y que permitirían repartir cada marca y modelo dentro de una escala que permitiese conocer cuáles consumían más o menos en función de sus características.

Se estableció entonces lo que conocemos como etiqueta energética, en la cual podemos observar que existen una serie de letras en función de las cuales se indica si el electrodoméstico consume más o menos en base al grupo en el que se encuentra.

Es importante destacar que esta etiqueta energética no sólo estaba llamada a informar al consumidor final, sino también a motivar a los fabricantes a que buscasen alternativas que fuesen más sostenibles y que, por tanto, estuviesen mejor valoradas.

Con el paso de los años, poco a poco estas normas que rigen la nomenclatura, han ido aumentando su exigencia, hasta el punto que en estos poco más de 25 años, los electrodomésticos han pasado a ser mucho más eficientes y a reducir al máximo su consumo, a la vez que ofrecen nuevas posibilidades y funciones.

Esto hizo que, mientras que el consumo más bajo se encontraba en el nivel A, de repente dicha posición empezaba a quedar relegada, de manera que se fueron añadiendo nuevas escalas a la parte alta como eran A+, A++ y A+++.

Ha llegado un momento en el que es evidente que hace falta renovar por completo la etiqueta, comenzando de nuevo a establecer una organización a través de la cual se pueda identificar el consumo energético del electrodoméstico, pero con un margen más amplio a través del cual se pueda seguir avanzando sin tener que crear nuevas escalas de bajo consumo.

Básicamente esto es en lo que se basa el proyecto Label 2020, a través del cual vamos a conocer una nueva etiqueta de eficiencia energética para electrodomésticos que entrará en vigor a partir del 1 de marzo del año 2021.

Características de la nueva etiqueta para electrodomésticos

La nueva etiqueta energética es muy similar a la anterior, pero detrás de ella encontramos una renovación completa, y es que incluso cambia el método de cálculo en relación con la eficiencia energética.

A partir del mes de marzo, estas nuevas etiquetas que en estos meses están conviviendo con las viejas, serán las únicas que veremos en el mercado, y podemos observar que se trata de una escala que va desde la A hasta la G.

De esta manera, las escalas A+, A++ y A+++ desaparecerán por completo, de manera que pasará a ocupar la posición A del nuevo proyecto Label 2020, los electrodomésticos mejor optimizados y con un menor consumo.