Entradas

energías renovables

El Gobierno Vasco impulsará las energías renovables con 10,5 millones de euros este año

El Gobierno Vasco aportará 20,6 millones de euros durante este año para impulsar proyectos relacionados con las energías renovables y el ahorro energético, según se publicó este 30 de enero en el Boletín Oficial del País Vasco

Las energías renovables contarán con un presupuesto de 10 millones y medio de euros. La mayor parte de ese dinero, 6 millones, se destinará al apoyo de nuevas instalaciones de producción eléctrica en base a fuentes de energía renovable. Los proyectos de eficiencia también dispondrán de más de 10 millones de euros en ayudas.

Además, el Plan Renove de Vehículos se reeditará con 5 millones de euros de dotación con el objetivo de renovar el parque automotor mediante coches de elevada eficiencia, así como también alimentados por energías alternativas.

El objetivo de estas medidas es contribuir a las metas que se establecieron en la Estrategia Energética del Gobierno Vasco al año 2030 para la transición hacia un sistema energético eficiente, de calidad y bajo en carbono, con todos los beneficios que ello implica.

Programas para el ahorro energético

Eficiencia energética

Las ayudas para impulsar la eficiencia y el ahorro energético en distintos sectores tienen un presupuesto de 10,1 millones de euros. El plan general tiene previsto aprobar 5.250 solicitudes de ayuda que, en conjunto, aportarán un ahorro de energía de alrededor 6.100 tep/año. Esto equivale al 0,1% del consumo energético anual de Euskadi.

Ayudas al sector terciario

Los proyectos para la renovación de sistemas de climatización y agua caliente sanitaria, las instalaciones de cogeneración, la iluminación eficiente y las instalaciones de aprovechamiento solar térmico serán apoyados con 1.650.000 euros, sin incluir al sector público.

Además, se insistirá en la realización de auditorías energéticas e implantación de sistemas de Gestión e ISO.

Ayudas para las Administraciones Locales

El sector público vasco tendrá a disposición 1.500.000 de euros para apoyar la realización de actuaciones de eficiencia energética. Dentro de este rubro se inscriben la renovación del alumbrado público y mejoras en la climatización de los edificios municipales.

También las instalaciones de cogeneración y aprovechamiento solar térmico, así como la implantación de sistemas de gestión.

Ayudas al transporte y movilidad eficiente

El transporte en Euskadi depende en más de un 90% de los derivados del petróleo. Lamentablemente, su consumo mantiene una curva ascendente en los últimos años que no ha podido ser revertida. Por eso, a través del Ente Vasco de la Energía se inyectarán 2 millones de euros para la compra de vehículos pesados a motor (como camiones, autobuses y otros) que utilicen energías alternativas como el gas natural y la electricidad.

Además, se promocionará la implementación de sistemas de carga de estas energías alternativas y de sistemas públicos de bicicletas.

Vehículos eficientes y alternativos: Renove de vehículos

La mayor parte del presupuesto de los programas para el ahorro energético se los lleva el que tiene como objetivo el recambio de los vehículos existentes por otros menos contaminantes.

Se destinarán cinco millones de euros para la sustitución efectiva de automóviles antiguos de baja eficiencia, que serán convertidos en chatarra, por coches nuevos de la más elevada calificación energética (A) en el caso de turismos de gasolina o gasóleo. También se aplicarán beneficios a furgonetas de gasolina o gasóleo con bajos niveles de emisiones GEI.

Por su puesto que también se promoverá la compra de autos eléctricos puros, híbridos, a gas natural, hidrógeno y GLP.

Energías renovables

Para el 2020 se van a destinar 10,5 millones de euros para continuar con el impulso a los proyectos para la generación de proyectos en base a energías renovables.

Para este año se proyecta la puesta en marcha de alrededor de 730 instalaciones renovables. En caso de concretarse todos esos proyectos, aumentará la potencia eléctrica instalada de autoconsumo en 15 MW. Y también la potencia térmica en sistemas de climatización mediante biomasa y geotermia, que llegarán a la nada despreciable marca de 8 MW.

Biomasa

Un millón de euros será destinados para ayudas a proyectos para la implantación de sistemas generadores de calor mediante biomasa. Dentro de este grupo de proyectos se cuenta a las nuevas conexiones en sistemas de calefacción de distrito ya existentes.

Geotermia

Otro millón de euros irá para el aprovechamiento térmico mediante el uso de la energía geotérmica, ya sea en equipos de intercambio geotérmico como en conexiones a district-heating ya en funcionamiento.

Autoconsumo eléctrico

Sin dudas que las nuevas normas implementadas el año pasado continuarán disparando las instalaciones de esta modalidad en Euskadi. Por eso, habrá 6.000.000 de euros destinados a nuevos proyectos de energía solar fotovoltaica y energía eólica. También están incluidos proyectos minihidráulicos que mantengan esta senda ascendente en número de instalaciones y MW instalados. La idea es lograr la consolidación  del autoconsumo como una modalidad plenamente implantada de producción y consumo descentralizado de energía eléctrica.

Tecnologías energéticas renovables marinas

La energía eólica marina es una de las tantas nuevas fuentes de energías renovables por explorar que tiene el conjunto de la energía marina. Con el objetivo de atraer proyectos a las áreas de ensayo situadas en Euskadi, el Ente Vasco de la Energía impulsará pruebas experimentales en fase de demostración y validación de prototipos a diferentes escalas y componentes. En los próximos tres años se destinarán 2,5 millones de euros con la siguiente progresión: medio millón este año, un millón el año próximo y otro millón en 2022.

Los beneficios de las energías renovables que son "invisibles" 1

Los beneficios de las energías renovables que son «invisibles»

El año pasado fue histórico para las energías renovables en España. Además de haber crecido fuertemente y haber engrosado su porcentaje de participación en el sistema eléctrico central, muchas personas conocieron los beneficios de las energías renovables.

Los beneficios más difundidos, claro está, son los que tienen que ver con el cuidado del medio ambiente y sus inagotables fuentes de materia prima que tienen estas energías renovables. Pero existen otras ventajas no están tan visibilizadas, y que es bueno remarcar para seguir insistiendo en la importancia de dejar atrás los caducos sistemas energéticos del pasado y sumarse a la «ola verde» de las energías limpias.

Generación de empleo

Según los últimos registros, que datan mayo del año pasado, 11 millones de personas trabajaron durante 2018 en empleos relacionados con las energías renovables en todo el mundo.

Si se compara esa cifra con la del 2017, se registra un incremento de trabajadores del 7%. Nunca antes en la historia las energías limpias habían dado tanto empleo a la humanidad. Es que la diversificación del sector ofrece múltiples y variados puestos de trabajo a las personas. Desde la fabricación, instalación e ingeniería de sistemas de energías renovables, hasta las ventas y el marketing relacionado a la difusión de este tipo de energía.

Lógicamente, la energía solar fotovoltaica y la energía eólica siguen siendo las más dinámicas de todas las renovables en materia de creación de puestos de trabajo.

Actualmente en España, entre estos dos tipos de energía renovable cubren el 25 por ciento del total de la electricidad que necesitan los consumidores. En 2030, esa cifra se duplicará, hasta que entre ambas energías sumen el 51% de la generación eléctrica del país. Pero lo más interesante está planificado para el 2050. En ese año, la idea es que entre la energía eólica y la energía solar generen las tres cuartas partes de la electricidad española.

En el resto del mundo, la energía renovable líder es la solar fotovoltaica. Y también lidera la cantidad de empleos generados a su alrededor. El continente más beneficiado en este sentido es Asia, que alberga más de tres millones de empleos fotovoltaicos. Esto es casi el 90% del total mundial.

Por su parte, en Estados Unidos, la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) estima que entre 2016 y 2026 crecerá un 100% el número de empleados en la instalación de sistemas solares o de mantenimiento de aerogeneradores. Si se cumplen esas estimaciones, estos sectores energéticos serán los que encabecen la creación de empleo en el país.




Rentas para la economía rural

Las energías renovables están profundamente relacionadas con el mundo rural. Generalmente, los parques eólicos o las grandes instalaciones de paneles solares están ubicados en zonas alejadas de las ciudades. Y entonces, los primeros que reciben directamente los beneficios de las energías renovables son los habitantes del campo. El ingreso más directo y fácil de ver es el alquiler o la compra de terrenos para llevar adelante las instalaciones eléctricas.

En España, muchos de los proyectos eólicos y fotovoltaicos obtenidos en las subastas de 2016 y 2017 están situados en Aragón. Por contrato, deben estar finalizados en este 2020 que acaba de comenzar. En todo este tiempo, los desarrolladores de estos proyectos desembolsarán alrededor de 14 millones de euros a los ayuntamientos y a personas particulares. Esa cifra se repartirá al 50%, aproximadamente, entre impuestos y alquileres de los terrenos. Si hablamos de la explotación de parques eólicos, durante los próximos 30 años de explotación recibirán unos 420 millones de euros más como uno de los tantos beneficios de las energías renovables.

El precio de la energía

Uno de los principales beneficios de las energías renovables es su menor coste con respecto a la energía tradicional. La energía más barata de todas es la eólica.

El primer hecho que favorece su desarrollo es que las actuales turbinas de viento son mucho más grandes. Así, captan más eficientemente la fuerza del viento. Y por eso mejoró drásticamente la rentabilidad de quienes invierten en este tipo de tecnología.

Por ejemplo, durante la entrada de la borrasca que sufrió España antes de la última Navidad, la producción de energía eólica alcanzó el 44% del total del sistema central. Eso bajó fuertemente el precio de la electricidad. Ese es el camino para lograr el sueño de la energía barata.

Con tanta energía producida en base a fuentes naturales, el mercado mayorista de electricidad operó a niveles tan bajos como los alcanzados desde hacía cinco años.

Sin embargo, a pesar de la impactante rebaja de precios, los españoles pagan una de las facturas eléctricas más costosas de toda Europa. El precio medio de diciembre pasado había sido de 39,45 euros el megavatio hasta antes de las borrascas. Si comparamos ese mismo valor con igual período del año 2018, el derrumbe del precio nos podría llegar a sorprender: el valor medio era de 61,81 euros. Esta baja de costes que ven los españoles es otro de los grandes beneficios de las energías renovables.

¿Cómo se compone la factura de electricidad?  La cotización diaria del mercado significa el 35% de lo que paga el usuario con tarifa regulada. Por su parte, los peajes de acceso representan el 45% de la factura. Y finalmente, los impuestos son el 20% restante.

Energía geotérmica: qué es y como funciona en España 2

Energía geotérmica: qué es y como funciona en España

Dentro de los diferentes tipos de energías renovables que existen, la solar, la eólica y la hidráulica son las más conocidas. Es que sus fuentes de energía están a simple vista de la gente: el sol, el viento (podemos ver fácilmente sus efectos) y el agua. En este artículo conoceremos un poco más acerca de otro tipo de estas energías “verdes”: la energía geotérmica.

Qué es la energía geotérmica

La energía geotérmica es un tipo de energía renovable. Se obtiene a partir del calor existente en el interior de nuestro planeta. Es una de las energías más limpias que nos ofrece la Tierra, ya que se consigue sin necesidad alguna de combustión material. Por lo tanto, no emite dióxido de carbono ni ningún otro de los gases que luego contaminan la atmósfera.

Una gran ventaja de la energía geotérmica es que su fuente, el calor interno de la Tierra, mantiene una temperatura constante en las capas interiores del planeta. No importa en qué estación del año estemos, el calor interno de la Tierra será el mismo.

Existen fenómenos geológicos que facilitan al hombre la posibilidad de extracción de energía desde el centro de la Tierra. Esos fenómenos son los volcanes, los géiseres y las aguas termales. Por eso, las mejores zonas para construir instalaciones para la extracción de energía geotérmica serán aquellas que tengan cerca alguno de estos fenómenos geológicos.

La energía geotérmica se obtiene de la siguiente manera: un líquido pasara por la zona caliente y se calentará hasta transformarse en vapor. Y este vapor será el encargado de activar una turbina o transformador que generará energía eléctrica lista para ser disfrutada en hogares o industrias.

Cómo se puede aprovechar la energía geotérmica

Esta energía puede regular la temperatura de un hogar con aire acondicionado en verano o a través de calefacción en invierno. Generalmente, el agua circula por el subsuelo de la casa.  Este modelo de energía geotérmica se aplica también a invernaderos y granjas sustentables.

Gracias a la energía geotérmica puede producirse también agua caliente sanitaria para higiene personal, lavar la ropa, o dejar limpia nuestra vajilla.

Otros de sus usos, aunque no tan comunes, con los siguientes: Producción de electricidad en centrales eléctricas, producción de calor para aplicarse a procesos industriales.

La energía geotérmica producirá electricidad cuando se trate de yacimientos de alta temperatura. Esto es, conseguir temperaturas superiores a los 100/150°C.

Si la temperatura del interior del planeta no llega a la marca de 100°C en esa zona, la energía geotérmica igual será útil. Podrá calefaccionar instalaciones industrial, de servicios o edificios residenciales. Esto se puede hacer de manera directa o a través de bomba de calor geotérmica si la temperatura que surge desde las entrañas de la Tierra apenas llega a los 25°C.

España y la energía geotérmica

Hace más de 40 años, el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) elaboró el primer Inventario General de Manifestaciones Geotérmicas de España. Gracias a los datos conseguidos por este fundamental trabajo, empezaron a delinearse políticas y estrategias para posteriores estudios, mediciones y perforaciones.

El territorio español ofrece las áreas más interesantes para la extracción de energía geotérmica se sitúan en el centro (Madrid), en el sureste (Murcia, Granada, Almería), en el nordeste (Gerona, Barcelona y Tarragona) y en el noroeste (Pontevedra, Lugo y Orense).

Lamentablemente, no todas estas zonas cumplen los requisitos necesarios para lograr una correcta obtención de energía geotérmica. El único lugar de España en el que es posible aprovechar las bondades de este tipo de energía renovable es en el archipiélago volcánico de las Islas Canarias.

Cuál es el potencial de la energía geotérmica

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA) informa que la energía almacenada en un kilómetro cúbico de roca caliente a una temperatura de 250°C es equivalente a 40 millones de barriles de petróleo. ¡Impresionante!

Este potencial, bien aprovechado por la industria, puede ayudar a reducir el consumo de energías no renovables basadas en combustibles fósiles, que son –además- las más contaminantes debido a los gases que se emiten en su proceso de combustión.

Además, si se pudiese reemplazar el calor interno de la Tierra por barriles de crudo se reduciría drásticamente la dependencia del exterior que tiene España en materia energética.

La bomba de calor, un ejemplo a seguir en España

Nuestro país debe mirar el espejo de Alemania y los países nórdicas, que poseen grandes reservorios de energía geotérmica. Para eso, es necesario desarrollar con mayor eficiencia los sistemas de bomba de calor.

Ventajas de la energía geotérmica

Natural: proviene de las entrañas mismas del planeta. No supone un riesgo tecnológico o biológico.

Económica: No necesita de materia prima constante y tampoco depende de un mercado internacional de insumos que pueda influir en su precio y utilidad.

Ecológica: No arroja grandes desechos al ambiente, no genera ruidos y la emisión de dióxido de carbono es ínfima. Para conseguir energía geotérmica no es necesario modificar ningún ecosistema: no es necesario crear represar o talar bosques.

Desventajas de la energía geotérmica

Deterioro del paisaje: La instalación de las genera una modificación en el paisaje que puede ahuyentar al turismo.

Contaminación indirecta: El agua extraída del subsuelo puede estar acompañada de sustancias contaminantes. Al evaporarse el líquido, estás sustancias pueden pasar al aire y ser tóxicos.

Condiciones específicas. Una instalación para la extracción de energía no puede hacerse en cualquier lugar. Hay que construir la central de energía geotérmica en zonas volcánicas.

Riesgo de sismos: En alguna oportunidad, el agua reinyectada al pozo ha enfriado el magma. Este cambio abrupto de temperatura produce microsismos y elimina el yacimiento para siempre

Wildpoldsried

Wildpoldsried, el pueblo que vio antes que nadie el futuro de las energías renovables

En la actualidad, la conciencia ecológica que tiene gran parte de la sociedad sobre el cuidado del medioambiente hace que hablar de energías renovables sea común. Pero hace pocos años, esto no era así. Lamentablemente, la humanidad reaccionó tarde ante el desastre que estaba cometiendo contra su propio planeta. Todavía puede revertirse el desastre ambiental, pero para eso hay que comprometerse, y mucho. Como lo hicieron los habitantes de Wildpolsried, un pequeño pueblo de Alemania que fue el primero en el mundo en darse cuenta de que las energías renovables eran el futuro.

En 1999, el gobierno local realizó una consulta a los pobladores que llamó “Liderazgo de Innovación para Wildpoldsried. En esta encuesta se le consultó a la ciudadanía qué proyectos visualizaban para el año 2020 en ese pueblo.

Allí comenzó esta quimera que hoy es una envidiable realidad para la mayoría de las ciudades del mundo. Wildpoldsried pasó de ser un pueblo perdido en la hermosura de Baviera a transformarse en un ejemplo que las ciudades más desarrolladas del mundo intentas seguir.

Ganaderos pioneros: la apuesta por las energías renovables

El proyecto para apostar a la generación de toda la energía del pueblo a partir de recursos renovables y sin producir contaminación nació de la cabeza de los ganaderos locales. Los granjeros no querían continuar quemando diésel en el proceso de calefacción. Fue entonces que antes de lograr el apoyo estatal, el ganadero Wendelin Einsiedler fue el pionero.

Este visionario fue el primero que construyó un generador de biogás e instaló paneles solares con su propio dinero. Además de ser quien introdujo los paneles solares fotovoltaicos, Einsiedler instaló la primera turbina de viento en Wildpoldsried. Pero lo más importante que logró ese granjero fue el convencimiento en sus vecinos. Todos fueron seducidos por la idea de buscar fuentes de energía alternativas y también invirtieron su dinero, Así, nació la compañía que llevó adelante el proyecto de turbinas eólicas.

Al comienzo fueron 25 los granjeros que invirtieron dinero en la primera turbina. Para la siguiente, la cantidad de gente involucrada se duplicó. Y quince años después, las otros dos turbinas contaron con el apoyo económico de  200 personas invirtieron.

Energías renovables: un negocio redondo

Si bien la consulta inicial que disparó el proyecto trabajaba sobre una Wildpoldsried del año 2020, once años después ocurrió lo impensado. Para 2011, la aldea producía tres veces la energía que consumía. ¿Quién se lo hubiera imaginado? En la actualidad, la ciudad genera 500% de la energía que realmente necesita.

Todo el excedente energético que existe en el pueblo se le suministra a la red eléctrica nacional. De esa manera, Wildpoldsried aporta al sistema que controla y administra la distribución energética. El superávit se les paga a los vecinos inversionistas.

El negocio es perfecto. No solamente se cuidan los recursos naturales y se evita generar contaminación, sino que ese esfuerzo se traduce en dinero. En total, los ciudadanos de Wildpoldsried han invertido 40 millones de euros en todo el proyecto y cada año reciben  5 millones de euros por la energía que le venden al tendido eléctrico.

Wilspoldsried: un auténtico pueblo sustentable

El proyecto comprende 11 turbinas eólicas con capacidad de 12 megavatios. También hay cinco plantas de biogás y 2.100 metros cuadrados de paneles solares fotovoltaicos que producen casi 5 megavatios. No hay que olvidar la red de calefacción distrital por biomasa y tres pequeñas plantas hidroeléctricas.

Gracias a toda esta estructura de producción, todos los edificios públicos, 120 residencias y cuatro compañías están conectados al sistema distrital de calefacción. En cambio, la mayoría de los paneles solares están en residencias privadas.

El pueblo tiene una tubería de cuatro kilómetros de longitud que la cruza para transportar combustible que se genera en una planta de biogás. ¿Cuál es el principal combustible para producirlo? El estiércol de las 70 vacas del lugar. El excremento animal, combinado con el maíz que se cultiva en la misma localidad, sirve para generar electricidad. Con el calor residual, los habitantes pueden calentar el agua de sus hogares.

A pesar de todo, hay detractores

Aunque Wildpoldsfried parece ser un ejemplo perfecto para seguir, hay pobladores que no están del todo contentos con el proyecto que envidia y estudia el resto del mundo. Siempre hay alguna minoría que no está de acuerdo. En este caso, la excusa para quejarse es la “contaminación visual” que generan las turbinas del parque eólico.

La economía de Wildpoldsried es agrícola-ganadera. No cuenta con muchos turistas. Y sus turbinas significan que otras regiones vecinas con mayor turismo campestre no tengan que instalarlas. La energía que reciben de Wildpoldfried les es suficiente para sus necesidades. Y logran vivir del turismo. Parece que en nuestro pueblo modelo hay personas que quieren fomentar el turismo pero dicen no lograrlo porque “estéticamente”, todo el complejo energético auyenta a los visitantes.

Sin embargo, aunque sean pocas, esas voces parecen haberse escuchado en los políticos locales.  Una nueva ley en Baviera no permite que la distancia entre una turbina eólica y una residencia privada sea menor a dos kilómetros.

Turismo energético

La manera que ha encontrado Wildpoldsried de conseguir turismo es diferente. No buscan mostrar una pradera Baviera tradicional, sino que se invita a los pobladores de comunidades rurales interesadas generar su propia energía.

En una gira de un día se les muestra las instalaciones, algún portavoz del gobierno local les explica cómo empezaron el proyecto y cómo lo administran. Se pasea por las instalaciones del complejo energético y se difunden sus bondades.

Sin embargo, la ley impuesta por el conservador Horst Seehofer de la distancia de menos de dos kilómetros entre una turbina eólica y una residencia trajo dificultades. En Baviera no hay tanto espacio

A pesar de este contratiempo, Wildpoldsried recibe constantemente delegaciones turísticas. Y no solo de otros pueblos alemanes, sino de todas partes del mundo, como Brasil, la India o Japón.

Aunque parecer ser un pueblo que ha entendido cómo será vivir en el futuro, el legado de aquellos primeros pioneros parece haberse perdido en el tiempo. En 2017 se llevaron adelante dos referendos locales para construir dos turbinas eólicas más y ganó el “No”. Todo lo contrario a la apuesta de aquellos visionarios de 1999.

 

Energía Eólica: por qué no para de crecer 3

Energía Eólica: por qué no para de crecer

En un mundo cada vez más preocupado y cuidadoso por el cuidado del medio ambiente, el consumo de energía se ha convertido en un tema central de la vida cotidiana. Las fuentes tradicionales de energía (combustibles fósiles) siguen siendo las más económicas en el corto plazo, pero en realidad su verdadero costo lo pagarán las futuras generaciones: un planeta contaminado. Sin embargo, el siglo XXI ya nos acostumbró a hablar de fuentes de energía renovables, como por ejemplo la energía hidráulica –que en realidad ya se utiliza desde comienzos del siglo pasado- o la energía solar. Pero hay un sistema que es el que más se incrementó en los últimos años: la energía eólica. ¿Por qué no para de crecer ?

Las ventajas de la energía eólica

La primera gran división entre las energías es según el origen de su fuente. Las dos grandes clasificaciones son las energías renovables o energías no renovables.

Como su nombre lo indica, la energía no renovable está condenada a desaparecer. El ejemplo más común es aquella energía que se obtiene gracias a los combustibles fósiles, siendo el petróleo la fuente más conocida de todas.

En cambio, la energía renovable es aquella que se obtiene gracias a recursos naturales que son inagotables en nuestro planeta.

Entre las energías renovables, podemos diferenciar la hidroeléctrica (se genera por la potencia de corrientes de agua), la energía solar (que se logra gracias a los rayos solares que impactan en la Tierra), y, entre otras más que no son tan comunes, la energía eólica.

La energía eólica es aquella que se obtiene gracias a la fuerza del viento, que mueve unas gigantescas aspas que a través de su accionar transforman la energía eólica en energía mecánica de rotación utilizable. Así, pueden hacer funcionar directamente las máquinas operatrices. O también se produce energía eléctrica. Este último caso es el más utilizado en la actualidad.

Debajo de casa aspa existe un aerogenerador que funciona de la siguiente manera: el viento mueve una hélice y gracias a un sistema mecánico se hace girar el rotor de un generador, normalmente un alternador, que produce energía eléctrica.

Para que la instalación de estos molinos resulte rentable, suelen agruparse gran cantidad de ellos en zonas delimitadas que se conocen como parques eólicos.

Por qué crece tanto su uso

Entre las energías no renovables, la energía eólica es una de las que más ha crecido alrededor de todo el planeta. Existen varios factores que ayudan al desarrollo de esta forma de energía.

Turbinas de viento más grandes

Las actuales turbinas de viento son mucho más grandes porque sus constructores aprovechan al máximo los avances tecnológicos. Gracias a la manipulación de materiales más livianos pero, al mismo tiempo, más resistentes, las aspas más modernas alcanzan una mayor altura de su estructura. Estas gigantescas e imponentes estructuras logran captar de manera más eficiente la fuerza del viento, para después convertirla en energía eólica.

Una mayor eficiencia para producir energía eólica

La calificación de energía verde o limpia, además de su seguridad, hizo que muchos fabricantes se interesaran especialmente en el desarrollo constante de la energía eólica. Existe una mejora real y comprobable en el proceso de fabricación de las aspas y molinos, que traen como consecuencia una mayor eficiencia de la energía eólica.

Con una mayor eficiencia para captar los vientos que llegan a la superficie terrestre,  se reducen drásticamente los costes en el primer proceso de fabricación. Así, aumenta la rentabilidad del beneficio obtenido por quienes invierten en el desarrollo de la energía eólica. A su vez, este ahorro de dinero genera que apostar al viento sea una inversión cada vez más rentable. Y así, el círculo virtuoso de la energía eólica se retroalimenta constantemente.

Reducción de costes en la producción de energía eólica a gran escala

Mejores construcciones y el abaratamiento de la producción motivan también un crecimiento del sector eólico dentro del ámbito de la energía. De esta manera, empresarios y Estados que fabricaban elementos de manera puntual para un objetivo específico, ahora financian solicitudes de fabricación a gran escala para producir energía eólica. Lógicamente, cuando las turbinas de viento son producidas en mayores cantidades, el coste total de fabricación e instalación de cada una de ellas se reduce considerablemente. Así ocurre con cualquier producto en las leyes del mercado.

Mayor conciencia acerca de la energía eólica

 Las nuevas generaciones traen inserto el concepto del cuidado del medioambiente. Y gran parte de la sociedad que creció bajo otro paradigma ecológico ya cambió su mentalidad.

De esta manera, cada vez hay más gente interesada en consumir energía solamente generada a partir de algún recurso natural renovable. 

La contaminación del aire es uno de los grandes flagelos para la humanidad. Para el año 2050, el 75 por ciento de la población de la Tierra vivirá en ciudades. Y el aglomeramiento de seres humanos genera gases y toxinas que se liberan a la atmósfera. Mientras eso sucede, la energía que vive del aire –la eólica- no genera ningún tipo de contaminación para el aire y el oxígeno que todos respiramos.

La energía eólica es una posibilidad de abastecerse de energética limpia y sostenible que vale la pena aprovechar. Por nuestro bien y el de todos los que nos rodean.

La energía eólica y las nuevas tecnologías

La participación de las nuevas tecnologías a partir de inversiones de las empresas gigantes del sector sin duda alguna ha promovido una evolución y expansión de la energía eólica a nivel mundial.

Empresas como Google, Microsoft o Facebook invierten grandes sumas de dinero  para desarrollar infraestructuras que aprovechen al máximo la energía eólica.

España, líder mundial en energías renovables 4

España, líder mundial en energías renovables

Las diferentes 14 tecnologías que producen energía en España batieron un récord en octubre pasado, al alcanzar la capacidad eléctrica nacional en los 106.764 MW. De esta manera, el sistema eléctrico español alcanzó niveles que jamás había tocado. Este incremento se dio, en gran parte, gracias a las energías renovables, tecnologías en la que España es líder mundial en inversión según los últimos reportes mundiales.

El sistema eléctrico español es uno de los más diversificados de todo el mundo. Prueba de ellos son los datos de Red Eléctrica, que informó cuál es la capacidad de generación instalada de cada tecnología existente en España: Hidráulica (17.083 MW), Bombeo puro (3.329 MW), Nuclear (7.117 MW), Carbón (9.683 MW), Fuel+Gas (2.447 MW), Ciclo Combinado (26.284 MW), Hidroeólica (11 MW), Eólica (24.691 MW), Solar fotovoltaica (6.544 MW), Solar térmica (2.304 MW), Térmica renovable/Otras renovables (928 MW), Térmica no renovable/Cogeneración (5.691 MW), Residuos no renovables (490 MW) y Residuos renovables (160 MW).

Si desmenuzamos la información anterior, podremos darnos cuenta que España tiene un total de 51.721 MW instalados a través de energías renovables. Si le sumamos los 3.329 MW de bombeo puro, se alcanzan los 55.00 MW. Es decir, que todas las tecnologías limpias juntas superan más de la mitad de la capacidad instalada total de todo el sistema eléctrico español. Y la tendencia nos dice que la proporción seguirá en aumento en los años siguientes.

El aporte de las energías renovables

El récord de 106.764 MW se alcanzó gracias al incremento que hubo en la capacidad instalada de generación eléctrica gracias a energías limpias.

En lo que va de 2018, se conectaron al sistema eléctrico nacional más de 3.000 MW nuevos a base de energías renovables: La energía eólica aportó 1.184 MW y la energía solar fotovoltaica se incrementó en 1.830 MW. Y no nos podemos olvidar de los 63 MW de otras tecnologías renovables.

Octubre fue espectacular para las energías “verdes”: durante este mes se añadieron 643 MW de energía eólica a la red. Esta cifra es más de la mitad de lo que se había conectado en los nueve primeros meses del año.  La energía solar fotovoltaica creció su capacidad instalada en 289 MW.

Aunque todavía no existen registros oficiales de noviembre y diciembre, ya podemos asegurar que 2019 es el mejor año de instalación de energías renovables en la última década. ¿Podemos ilusionarnos con superar la marca lograda hace 11 años? Para eso, la instalación de energías renovables debería superar los 5.000 MW, una cantidad que sería récord anual.

España, líder mundial en energías renovables 5

El mundo reduce su crecimiento, pero España bate su récord

El año pasado, la inversión mundial en energía limpia (sin contar los grandes proyectos hidroeléctricos) totalizó 332.100 millones de dólares. Ese financiamiento significa un 8% menos que en 2017. Sin embargo, a contramano de la tendencia mundial, España incrementó siete veces su inversión en energías renovables al totalizar 7.800 millones de dólares para construir centrales e instalaciones con estas tecnologías verdes. De esta manera, nuestro país se ubicó en el octavo lugar del ranking mundial de países que más dinero destinaron a la generación de energía en base a recursos renovables.

Además, con el incremento del 700% en un solo año, España fue el país que más creció en inversión para energías renovables en todo el planeta. Si se lo compara con el resto de los integrantes del “top ten”, le saca una gigantesca ventaja al segundo, Holanda, que creció “apenas” el 60% (con una inversión de 5.600 millones de dólares). El podio lo completa Suecia, que con una suba del 37% y una inversión total de 5.500 millones de dólares alcanzó a colocarse en el décimo puesto de la tabla de posiciones.

El informe anual que realiza la empresa de investigación BloombergNEF (BNEF) indicó que el 2018 fue el quinto consecutivo en que la inversión en energías renovables superó la marca de los 300.000 millones en todo el mundo.

El dato que prende una luz de alarma es la caída de la inversión en los países que lideran la cantidad de dinero utilizado para desarrollar fuentes de energías renovables.

China es el país que más dinero inyectó a las energías verdes, con 75.800 millones de dólares. Casi diez veces más que España. Pero en comparación con la inversión del año anterior, el descenso fue muy marcado: retrocedió 32%.

Lo mismo ocurrió en Japón (-16%), India (-21%) y Alemania (-32%), que ocupan el tercero, cuarto y quinto puesto, respectivamente. Solamente Estados Unidos, el escolta de China con 64.200 millones de dólares, registró un aumento con respecto al 2017: creció el 12%.

Qué energías renovables crecieron más

La inversión en energía eólica aumentó un 3%, totalizando 128.600 millones. En cambio, la inversión general en energía solar decayó un 24%, lo que significó un total de 130.800 millones de dólares.

¿Cómo se explica esa drástica caída? Parte de esta reducción esconde en realidad un dato alentador. Fue muy fuerte la disminución de los costes de capital. El costo de instalación de un megavatio de capacidad fotovoltaica retrocedió 2% en 2018.

Pero también nos muestra un dato nada alentador: China enfrió el auge de la inversión en energía solar porque restringió el acceso de nuevos proyectos a su tarifa de alimentación. El resultado de esta política fue que la inversión en energía solar china cayó un 53% (40.400 millones de dólares) en el período estudiado.

Es para destacar el aumento de inversión en energía eólica marina, que registró su segundo mejor año de la historia. Esta tecnología recibió 25.700 millones de dólares, un 14% más que el año anterior