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Qué es un vatio

Qué es un vatio

Para comprender mejor la energía que consumimos y necesitamos para nuestro hogar, oficina, empresa, etc., es muy importante que empecemos aprendiendo qué es un vatio, además de que vamos a descubrir su relación con la energía eléctrica para resolver las habituales dudas que se presentan en la mayoría de usuarios.

Qué es un vatio y qué representa

El vatio es la unidad de potencia que permite conseguir producir la energía suficiente que equivale a un julio por segundo.

Se representa mediante el símbolo W, y forma parte del Sistema Internacional de Unidades de potencia.

Su nombre procede de James Watt, que fue un ingeniero mecánico, químico e inventor de origen escocés muy representativo en la Primera Revolución Industrial.

Para entender mejor este concepto, debemos entender los vatios como la medida que se utiliza para poder representar la potencia eléctrica, pudiendo de esta forma conocer la velocidad con la que la energía eléctrica se transforma.

Qué diferencia hay entre la potencia eléctrica y la energía que consumimos

Seguramente, en más de una ocasión habéis querido hacer un análisis de vuestro consumo o incluso de la potencia que necesitáis en el hogar, negocio, etc., de manera que habréis observado que se habla de vatios tanto para indicar la potencia como para referirnos al consumo de energía.

Es muy importante que entendamos que la potencia eléctrica es la potencia instantánea que se genera o consume en un momento dado como por ejemplo al encender un aparato, mientras que por otra parte tenemos la energía que sería la potencia que se consume durante el funcionamiento de dicho aparato.

En el caso de la potencia, se mide en kW, y representa lo que necesita el aparato para ponerse en marcha, y para la energía utilizamos los kWh, es decir, kilovatios consumidos por cada hora mientras que el aparato esté funcionando.

De esta manera, podemos tener un aparato que necesite 500 W para ponerse en marcha, mientras que su consumo puede ser por ejemplo de 200 Wh, lo que quiere decir que para ponerlo en marcha vamos a necesitar 500 W de potencia, mientras que para que se siga manteniendo en funcionamiento, precisaremos de 200 W cada hora.

Ahora ya podemos entender mucho mejor la diferencia que hay entre la potencia contratada y el consumo que tenemos a lo largo del mes.

En el caso de la potencia contratada, elegimos una potencia máxima que será lo que determine la cantidad de aparatos que podemos tener funcionando en función de la potencia requerida, y en este sentido podemos optar por 1,15 kW, 2,3 kW, 3,25 kW, 4,6 kW, 5,75 kW y así hasta llegar hasta un máximo de 14,49 kW en el caso de que estaremos monofásico.

Si por el contrario pasamos a una instalación trifásica como ocurre por ejemplo en instalaciones industriales, podríamos seleccionar desde 3464 kW hasta 43.648 kW.

Estas son cantidades físicas que vamos a contratar, mientras que el consumo será la energía que necesitemos para mantener todos estos aparatos en marcha a lo largo del mes.

Esto es lo que irá variando en la factura, de manera que, cuanto más tiempo tengamos esa bombilla encendida, más kilovatios consumiremos, y por lo tanto mayor será la factura final.

Esto es en resumidas cuentas lo que tienes que aprender acerca de qué es un vatio y cómo lo puedes interpretar en tu factura eléctrica.